miércoles, 4 de marzo de 2020

EL SENTIDO DEL TACTO ( 1 )



                        EL SENTIDO DEL TACTO

Tú bien sabes, amor mío, que de los cinco sentidos que tenemos (hoy dicen que son más de cinco, pero tú y yo nos entendemos), cuatro de ellos los tenemos en lo alto, en la cabeza, esa parte en forma de cacahuete, medio añadido o medio estrangulado por el cuello y unido a una doble trapecio, también estrangulado por la cintura. Nuestro cuerpo parece una salchicha gorda, estrangulada por dos cuerdas y apoyada en dos palillos y con otros dos palillos acabados en dedos.
       
La cabeza, esa “pequeña parcela de siete pozos” (cuéntalos, si no te lo crees), siete agujeros incrustados o encastrados, como rompiendo la figura geométrica. Siete agujeros ( 2 + 2 + 2 + 1 ) siempre al acecho de lo que ocurre en el mundo alrededor para engullirlo y llevarlo a la central de información, desde sus puestos de guardia particulares, haciendo un barrido a todo el horizonte de lo sensible.

Pero ¿y el tacto?, tú sabes, amor mío, que el tacto es mucho más que un sentido, es un sentido total, está en todas partes. El tacto nos envuelve, nos arropa, él es nuestra frontera, acota nuestra propiedad; más allá de él ya no soy yo. El y yo coincidimos, nos superponemos.

Te digo aún más, amor mío, un varón o una mujer podrán ser ciegos o sordos o anósmicos o agénsicos y, sin embargo, seguir siendo personas maravillosas, de personalidad elegante, y, aunque limitadas en algo, de trato exquisito. Pero al que le falte el tacto (anestesia), sólo vida vegetativa, ¿qué es? Al que le falle el tacto necesariamente será un mal educado, por no tocar lo suficiente, por hacerlo demasiado, o por hacerlo a destiempo, fuera de lugar o de hora.

Y es que el sentido del tacto ha sido el sentido maldito, el sentido pecaminoso, el sentido de los pecados gordos, el de los pecados mortales.

Hoy se habla de la “cultura de la imagen”, todo tiene que entrar por los ojos (coches o colchones, perfumes o créditos bancarios, pornografía o teléfonos móviles). Todo lo audible, todo lo sabroso, todo lo oloroso, tiene que ser visible. Asistimos al desfile de la proliferación, como hongos, de cadenas musicales y de las FM.
Hoy cualquier alcalde de pueblo, cuando está aburrido, se monta una emisora municipal o una televisión local para poder ser visto y oído aún por sus opositores (y maldita la necesidad que tenemos de saber que a la Srª. Salustiana le ha salido un juanete en el dedo chico del pie izquierdo).
Sabores a granel y gratuitos, programas de cocina en todas las cadenas (Master Chef),”pruebe Ud.”, “degustación gratuita”, “aperitivos variados”, “tabla de quesos o de ahumados”.
¿Y los olores?, colonias, desodorantes, perfumes,….todos ellos con garantía de conquistar a la miss o al mister de turno (hasta trece anuncios seguidos en días prenavideños) y todo para unificar el olor y evitar el olor vital, el olor propio, el olor personal (no el mal olor, para esto basta y sobra con la higiene).
¡Qué contradicción¡ des-odorante, para que huelas, eso sí,  a lo que ellos quieren que huelas, y en frascos chiquitos y precios caros (¿cómo no va a ser bueno siendo tan poco y tan caro?

Pero…Y EL TACTO., ¿dónde, cuándo, una cultura del tacto?
Fíjate, cariño mío, ¡qué contradicción¡ “el tocar es intocable”, “el tacto es intocable”. Yo puedo verte, oírte, incluso olerte,…pero ¿tocarte?

El acariciar, el rozar, el manosear, el besar, el tocar, el sobar,.. Está prohibido, si no es oficial.
Lo tocable se convierte en tabú, en intocable, en prohibido y, por si fuera poco, en pecado.

Todos los demás sentidos pueden practicarse en público, pero el tacto NO.
Antes era en la última fila del cine o en aquel rinconcito del parque, pero hasta el acomodador y su linterna o el municipal de turno eran los encargados de interrumpir el acto más osado de la inmoralidad pública.
Criticado por señores de bien y multados por la autoridad competente como escándalo público, cuando tú y yo sólo intentábamos conocernos y reconocernos con el tacto.

Siempre arrinconados al ámbito de lo privado.  

¿Por qué?

Incluso, ¿recuerdas, cariño mío, aquellos primeros viernes de mes, que acudíamos a cumplir con los requisitos de confesión y comunión, para asegurarnos el cielo eterno, y a mí el cura me manoseaba, me tocaba la barbilla casi sin barba o me acariciaba el pelo (a ti no, porque una rejilla o celosía lo impedía) y casi lo único que me preguntaba aquel cura era si había habido contactos, tocamientos, con mi propio cuerpo o con el tuyo, y cuántos, y hasta dónde habíamos llegado, y dónde?.

La ducha caliente era una tentación y el bidé un manifiesto peligro.
El aseo personal como prólogo del pecado por el posible placer prohibido que suponía el tocarse los genitales.

¡Cuántas veces no te besé, ni te acaricié, ni te estreché o estrujé entre mis brazos porque le tenía miedo a mi ya estrecha y escrupulosa conciencia moral, porque podía estrangular o herniar mi alma¡
Era una idea fija.
Aquel señor, ya viejo, y vestido de negro, encerrado en un kiosco, no precisamente de golosinas, con un silencio y una obscuridad alrededor, despachando recetas espirituales y antivirales, con aquel pelo a cepillo y aquella ridícula coronilla de cinco duros de extensión, con voto de castidad, pobreza y obediencia, y yo, allí, indefenso, aún niño, informalmente vestido y despeinado, con la vitalidad a flor de piel, disfrutando en sueños lo que en la realidad, despierto, sería pecado; y una y otra vez  oyendo aquello de que la médula espinal seguiría desgastando como siguiera yo haciéndome….. Y que me quedaría como Lolo, el tonto del pueblo, y que me quedaría delgaducho, y que me moriría tísico (¿qué sería eso?, ¿echar sangre por la boca si yo me tocaba los bajos?), y que mis hijos saldrían enanos, feos, deformes porque mi semen estaría cansado, sin fuerzas, debilucho,… y yo sería el responsable no sólo de esos hijos, sino de los hijos de esos hijos….

Yo, niño, me acordaba de aquel cuadro de Goya “la imaginación crea monstruos”.

Siempre pensé que el hombre no era casto por naturaleza sino por mala educación.

No era ahorro, era pobreza.

miércoles, 26 de febrero de 2020

ANDRÉS LOMEÑA CANTOS: UN ALUMNO “NORMAL” Y “LA FILOSOFÍA, A SORBOS”.




Considero “normal” al alumno que en:

1.- En una primera fase sigue a su profesor, no se pierde una clase, la sigue con interés, admira su asignatura, atiende mucho y pregunta más, no quiere perderse nada, … hasta lo llama de “Ud” (Don Tomás).

2.- En una segunda fase, pasados ya unos años, el alumno se pone a su lado, a su altura, lo tutea, lo considera un “colega y amigo”, “qué tal, Tomás, cómo va la vida” “ya en quinto curso de universidad”, “me alegro de verlo”...

3.- En una tercera fase, pasados varios años más, el alumno ha superado a su profesor, ha tomado un camino paralelo o diferente, pero siempre divergente. Mira por el espejo retrovisor y lo ve ya alejado, susurra un “gracias por todo” y sigue caminando y ascendiendo. No pe reprocha nada pero no está de acuerdo con lo que de acuerdo estaba anteriormente.

Así ha sido ANDRÉS LOMEÑA CANTOS, un alumno “normal” que ya, hasta ha superado la tercera fase, y está en la cuarta o en la quinta.

Ayer asistí, en el Ateneo de Málaga, a la presentación de su último, y aún caliente, libro: “LA FILOSOFÍA A SORBOS”

Andrés Lomeña Cantos (Málaga, 1982) hizo el Bachillerato en el Salvador Rueda.
Es un alumno “normal”.

Actualmente es profesor de Filosofía.

Es Licenciado en Periodismo por la Universidad de Málaga.
Licenciado en Teoría de la Literatura y Literatura Comparada por la Universidad Autónoma de Barcelona.
Y Doctor en Sociología por la Universidad Complutense de Madrid (2015).

Ya ha publicado varios libros: “Empacho Intelectual” (2008), “Alienación Animal” (2010), “Crónicas del Cyberespacio” (2013), “En los Confines de la Fantasía” (2015),  Ensayo Ficcionología (2016),  El Periodista de Partículas (2017), Rescoldos Mentales (2018) y “La Filosofía a Sorbos” (que presentó ayer).


Entre sus otras creaciones destaca el guión del multipremiado y multivisualizado cortometraje “Psicópolis” (“la construcción social de la realidad” y cuya presentación (a la que asistí) se hizo en el cine Albéniz.

La Construcción social de la realidad” es el título de la obra de los sociólogos Peter L. Berger, austriaco, y Thomas Luckmann, alemán.

El protagonista del cortometraje es un Profesor de Psicología Social que lleva a cabo un experimento social en una clase con sus alumnos, y se llama (¿os lo imagináis?) Tomás Morales (por lo que se me subió el ego en lo más alto, sin saber exactamente el porqué)

“Filosofía a Sorbos” es un libro de Filosofía.

Filosofía distinta, pero Filosofía.
No es una filosofía al uso, sino una nueva filosofía.
Distinta –repito- pero filosofía.

Buena parte de mis artículos –afirma Andrés - son entrevistas a personas mucho más interesantes e ilustres que yo, pero, como diría Umbral, hoy he venido a hablar de mi libro: presento  Filosofía a Sorbos, un compendio de artículos breves sobre filosofía y cultura popular especialmente pensado para estudiantes, cinéfilos y seriéfilos.

Son tres  sus partes:

.- Sorbos fríos: hay artículos irreverentes como la filosofía de la mierda, la filosofía de los gilipollas o los calvos y la filosofía.

.- Sorbos templados: encontrarás análisis de películas como Aquaman, It, El juego de Gerald o Black Panther.

.- Sorbos calientes: tienes análisis de animes y dibujos animados como Hora de aventuras, Death Note, Bola de Dragón o películas como La habitación, Negación o El castor.

Hay mucho más: verás que el índice es casi más extenso que los textos del libro.
Mi intención no es abrumar con una avalancha de análisis, sino todo lo contrario: intentar divulgar la filosofía desde la humildad, a sorbitos, o en pequeños trozos, sin que uno se atragante ni aturulle, sin que uno escupa o vomite ideas por su densidad o extensión.

Puedes leer los artículos en el orden que prefieras y te animo a evitar los que no te atraigan.

Anarquía lectora: o respetamos los derechos del lector porque, de lo contrario, la lectura será un infierno.

2

Sinopsis de FILOSOFIA A SORBOS.

Un libro de filosofía para la “generación Instagram”
Filosofar a sorbos siempre será mejor que hacerlo a escupitajos.

La filosofía está en ruinas y los bienpensantes claman por volver a levantar la vieja fortaleza de las ideas.

Recordemos que Alejandro Magno quiso conocer a Crates de Tebas, un filósofo cínico, y le preguntó si deseaba que reconstruyera su ciudad natal. Crates respondió: ¿Para qué, para que venga otro Alejandro y vuelva a destruirla?

He aquí la tragedia de la filosofía: ¿para qué reconstruirla otra vez? ¿Para volver a dejar a la mayoría de la población fuera de sus murallas?

Aunque Nietzsche nos enseñó a filosofar a martillazos, buena parte de la tradición occidental parece haber filosofado a base de somníferos para el lector medio.
Si la filosofía quiere salir a las calles, no puede limitarse a tratar los asuntos de la Academia.

Los filósofos tendrán que bajarse los pantalones (como hizo, literalmente, Diógenes de Sínope) y hablar de la realidad más cercana hasta en la contraportada [las solapas] de los libros, reflexionando sobre los bostezos, los pies, la sangre, los excrementos o los gilipollas que pueblan el mundo.

Hay sorbos filosóficos en los móviles, en el fútbol, en el sexo, en las drogas e, incluso, en los cubos de Rubik.

Y aún quedarían los sorbos más importantes del individuo contemporáneo: las películas y series de televisión que consumimos.

Todo es “filosofable”

Filosofía a sorbos vierte breves análisis sobre numerosas películas...

No es vulgarizar la Filosofía sino ponerla al alcance del vulgo, del pueblo, de la gente normal y corriente.

No es una filosofía para élites, sino para todos, de ahí la conexión de la filosofía con los problemas que se viven en la calle y no en los despachos de los electos.

Andrés rompe con la denominada “filosofía sería” pero no haciendo una “filosofía no seria” sino para hacer una “filosofía viva” que conecte inmediatamente con su alumnado adolescente-joven.


ANÉCDOTA (de la que, seguramente, Andrés no se acuerda).

Fue en los primeros días de curso cuando un alumno, tímido y moreno, se me acerca y pregunta:

.- ¿Qué puede decirme de Chomsky?
(Lo que me extrañó sobremanera, porque sobre Chomsky yo lo explicaba en clase todos los cursos pero cuando, en Psicología, tratábamos el problema del lenguaje)

(((Aquello de cómo un niño de 4 años construye frases perfectas: con sujeto, verbo, adjetivos, pronombres, complementos…y sin saber que lo son.
Como mi chiquitina cuando dice: “abuelo, dame un euro para comprar, ahora, gusanitos en la tienda de Merche” (sin saber que “abuelo” es un substantivo, “dame” un imperativo con un pronombre personal enclítico, “un euro” un complemento directo, “ahora” un adverbio de tiempo, “en la tienda…”)
Que mi chiquitina construiría, igualmente, frases idénticas, perfectas, en chino, en japonés, en ruso, en inglés,…si hubiera nacido y crecido en China, en Rusia,… porque existe en los hombres unas “estructuras innatas” en las que y con las que…)))

A lo que le respondí a la gallega (con otra pregunta):

.- ¿A qué Chomsky te refieres?
.- ¿Es que hay dos o más Chomskys? – me preguntó.
.- Sí. Uno es el Chomsky crítico del capitalismo y, sobre todo, del capitalismo americano y otro es el Chomsky de la Teoría del Lenguaje y las “estructuras mentales innatas del aprendizaje”.

Ahí quedó todo.

Hoy, irremediablemente, le tendría yo que preguntar: ¿Por qué no me hablas de Chomsky, Andrés?

Porque hoy, Andrés, posee tal y tan amplio acervo de cultura, debido a sus lecturas y reflexiones, conocedor tanto de autoridades a nivel mundial especialistas en ciertas ramas de la cultura como de sus doctrinas que lo convierten en un intelectual (siendo tan joven) de un amplio campo del saber en el que se mueve, no como pez en un charco sino como un cetáceo en el ancho mar y del que se disfruta escuchándolo.

Es un pozo sin fondo a la vista y su meta es impredecible.

¡Orgullo de profesor!


sábado, 22 de febrero de 2020

: MORALES Y ÉTICA: EL LIBERTINO, EL PURITANO y EL MODERADO O ECUÁNIME.


Suele tomarse como sinónimos los conceptos “moral” y “ética”.
Y no son sinónimos.

Hay muchas morales.
Tantas como culturas, como religiones, como ideologías,….
Pero sólo hay UNA Ética, que reflexiona sobre las morales.

Este trozo de pan, este tenedor, este bolígrafo y esta manzana son objetos físicos muy distintos, pero todos ellos son objeto de estudio de una misma ciencia, la Física.

No existe “el placer”, en abstracto.
Sólo existen placeres, concretos y muy distintos.

A las siete y media de la mañana, en mis paseos matinales por La Carihuela, voy disfrutando de un placer muy distinto al que, a esa misma hora, en ese mismo sitio, terminado el botellón, disfrutan tantos jóvenes, bañándose desnudos, apurando el último porro, acabando el último vaso de plástico de no sé qué combinado, o haciendo el amor entre dos tumbonas.

Placeres.

¿Qué dice la Ética del placer?

Podríamos distinguir tres posturas, ante el mismo: La del LIBERTINO, la del PURITANO y la del MODERADO O ECUÁNIME.

El LIBERTINO, pone en práctica y se guía sólo por la Ética de las consecuencias.
Él no se atiene a principios.
Si algo produce placer (lo que sea) eso es bueno y hay que hacerlo, y si no, hay que evitarlo.
Lo que a él le importa es el resultado.
Su meta es “optimizar” resultados, cuanto más y más intensos mejor.
Mira el “después” inmediato para exprimirlo en presente.
Su pro-yecto es sólo un “yecto”.
Ni el pasado ni el futuro a largo plazo están en su agenda.
Y si tuviera que elegir entre el “después” y el “ahora”, se quedaría con éste, AHORA.

¿Su Lema?: “Oveja que bala, bocado que pierde”. “Carpe diem”. “Comamos y bebamos, que mañana moriremos”.

El PURITANO, por el contrario, mira al pasado.
Es esclavo del pasado.
Todo lo que vaya a hacer tiene que estar acorde o derivado de sus “principios”.
Principios que ya tiene, y muy arraigados, y respecto a los cuales vive.
Su meta es el “deber”.
Hacer lo que debe hacerse, obrar como debe obrarse.
En ello reside su placer.
El placer del deber cumplido.

Mientras el Libertino no sabe qué es eso de “remordimiento de conciencia”, el Puritano lo sufre intensamente, sólo con pensar si estará removiendo, lo más mínimo, sus principios o apartándose de ellos.

Aristóteles decía (pero, en griego) que “virtus est in medio extremorum”.
Es su Teoría Ética del “Término Medio”.
Ahí reside la virtud, entre dos extremos, igualmente  viciosos, uno vicioso por exceso y el otro vicioso por defecto, uno se pasa y el otro no llega.

La Valentía –dice él- es una virtud, porque está en medio de la Temeridad (vicio por exceso) y de la Cobardía (vicio por defecto).

El MODERADO, el ECUÁNIME, no mira sólo a los Fines  (como el Libertino) ni sólo a los Principios (como el Puritano).
Él juega con los tres tiempos del verbo: pasado, presente y futuro.

Aprende del pasado, no le tiene miedo a la memoria, y tiene en cuenta el futuro, pero sin obsesionarse con él.
Sabe que, al final, “todos calvos”, porque al final, está la muerte, que ni la desea ni la teme, ni se desespera por ello.

Sin obsesión por los principios busca los medios adecuados que lo lleven al fin deseado.
Disfruta del presente pero sin renunciar ni despotricar contra pasado y futuro.

El Ecuánime está alejado tanto del sádico como del masoquista.

Dice sí al placer, pero no a toda costa y a cualquier precio.

(Relean el Tetrafarmacon epicúreo.

¡Y que haya gente que hable mal de Epicuro¡).

¿Disfrutar?.
Por supuesto que sí, pero con inteligencia.

El seso es la piedra de toque (he dicho “seso”, no “sexo”).
Recuerden que hacer el amor, sí, pero con cabeza,

¿Con cuál de estos tres tipos te identificas?
       
Háganme el favor de ser felices o, al menos, inténtenlo.



viernes, 21 de febrero de 2020

LOS DERECHOS HUMANOS ( y 2 )



Ir contra los Derechos de 1ª Generación es lo que se llama, hoy día, “Crímenes contra la humanidad” (esclavitud, genocidio, apartheid, tortura, desaparición forzada, ejecuciones sumarias…).

La Declaración de Viena añadiría el Racismo, la Xenofobia, el Terrorismo, el Tráfico de Drogas, la Discriminación de la mujer, la Explotación Sexual

Siempre serán Derechos Fundamentales, el Derecho a la Vida, a la Libertad, a la Seguridad, al Procesamiento legal con garantías, a la No Discriminación por motivos raciales, religiosos,…., a la Familia, a la Salud, al no trato vejatorio, a la No tortura, a Emigrar de forma reglada por razones políticas o de subsistencia…

Atención a los Discapacitados, los niños, los refugiados,…

A los Derechos  de 1ª Generación se les denominan, también, Derechos Verticales.
A los de 2ª y 3ª  Generación se les denominan Derechos Horizontales.

Siempre quedarán en el aire las preguntas o las sospechas:

¿Serán los Derechos Humanos un nuevo tipo de Dominación Cultural y Axiológica, una imposición taimada de los valores occidentales?
¿Serán un instrumento camuflado de dominación capitalista?
¿Será, el intento de universalizar los Derechos Humanos, una forma de  Fundamentalismo Democrático?

Lo cierto es que, como vulgarmente se dice, “la democracia es el peor de los sistemas políticos, excluidos todos los demás”.
O, si queréis, la democracia no garantiza, inexorablemente, la aplicación de los Derechos Humanos (existen, como todos sabemos, democracias corruptas o simulacros de democracia) pero, lo cierto es que, sin ella, el cumplimiento de los Derechos es imposible.

Claro que, podemos preguntarnos, ¿qué tipo de democracia es la que se desarrolla en la O.N.U.? ¿Y en el Consejo de Seguridad?

Hoy, para la mayor parte de la humanidad, por desgracia, el objetivo de la Supervivencia prima sobre el objetivo de la Democracia.
Como Vivir prima sobre el modo político de convivencia.

Hoy nadie defenderá, coherentemente, el Neoliberalismo Salvaje.

¡Adiós a Adam Smith¡ El Santo Mercado está y vive en pecado permanente.
Pero… ¿y esto de Privatizar las Ganancias y Socializar las Pérdidas?, que es lo que está ocurriendo, ahora mismo, ante la enfermedad económica occidental, esta pandemia extensiva…

¿Cómo va a repercutir en el tercer mundo y en el cuarto mundo?.
¿Cómo va, todo esto, a repercutir en la humanidad hambrienta, en la infancia explotada, en la mujer comercializada?

¡Dios¡. ¡Dios¡. ¡Dios¡


jueves, 20 de febrero de 2020

LOS DERECHOS HUMANOS ( 1 )



Los Derechos humanos no pueden tomarse como un bloque.

Hay que distinguir entre ellos.

Por otra parte, los Derechos Humanos tienen/pueden ser vistos desde TRES dimensiones distintas: a) Moral, b) Política y c) Jurídica.

Existen, por una parte, los llamados Derechos de 1ª Generación: Son los derechos civiles y políticos. Se basan en la dignidad de la persona. Constituyen el Núcleo Duro de los Derechos Humanos. Supuso/supone el triunfo del Individuo frente al Estado. Es el triunfo del Liberalismo político sobre el Absolutismo.

Precisamente, para atenuar esa individualización, a veces salvaje, es por lo que surgieron los Derechos de 2ª Generación, los Derechos Económicos, Sociales y Culturales.

La Declaración de los Derechos humanos del 1.948, recoge ambos tipos de Derechos.

Los Derechos de  3ª Generación son posteriores, a raíz de las declaraciones de independencia de los pueblos, sobre todo africanos, respecto a sus metrópolis respectivas.
Son los Derechos Colectivos (Derecho a la Paz, al Desarrollo, al Medio Ambiente, a la Autodeterminación de los pueblos…).
Son Derechos de los pueblos (ya no del individuo).

Pero para que surgiera el reconocimiento de estos Derechos hubo que esperar a la Declaración de Viena, en 1993.

Hoy ya se habla de los Derechos de 4ª Generación (Herencia genética, eutanasia, clonación, fecundación in vitro….).

Siempre está patente y latente un problema: ¿Cómo compaginar la Universalización de los Derechos Humanos con la Soberanía de cada Estado?.
Es la llamada “Intromisión en los asuntos internos de un estado”.

Por eso hoy se habla de la Universalización Diferenciada (no monolítica), teniendo en cuenta la diversidad histórica, religiosa y cultural… de cada pueblo.

Por lo tanto NI Universalización Occidentalizante, NI Relativismo Axiológico o Multiculturalismo.

Los que contemplan los Derechos Humanos desde el punto de vista Ético los ven como la Nueva Moral Universal (como una Ética aplicable a todos los hombres por el hecho de serlo).

Los que sólo los ven desde el punto de vista Político los ven como una estrategia para la Globalización, como un modo de imponer la visión y el interés del mundo occidental sobre el resto de la humanidad.
Son vistos como una intromisión en la cultura y en la mentalidad de pueblos no occidentales ni occidentalizados.

Los que los ven desde el punto de vista Jurídico consideran necesarios los Tratados Vinculantes, para poder ser exigidos.

Lo que no está legislado no puede ser obligatorio ni exigible.
De lo contrario todo queda muy bonito, es maravilloso, pero todo queda en Ideología y Literatura.

Son los dos primeros puntos de vista.

Para que puedan ser Universalizados y exigidos su cumplimiento tiene que ser por la Vía Jurídica (Leyes y Tratados).

Si los Derechos Humanos no aparecen reflejados en las Constituciones de los Estados….

miércoles, 19 de febrero de 2020

LA POBREZA EN LA SOCIEDAD DE LA ABUNDANCIA ( y 3 )



El empobrecimiento tiene un componente tridimensional: económico, existencial y cultural, como si en él existieran tres principios vitales: exclusión social (y negación de derechos sociales), vulnerabilidad existencial (derecho de subsistencia) y precariedad cultural (derecho de ciudadanía).

En los países desarrollados el espacio social se divide en dos mundos contrapuestos: integrado, privilegiado y seguro uno y marginado e inseguro el otro, agrandándose la brecha entre ambos a medida que el tiempo avanza.

En el espacio marginado se encuentran los excluidos por el desarrollo (parados de larga duración, jubilados anticipados, familias monoparentales,…), los excluidos por la falta de desarrollo estructural (analfabetos, mundo rural, mujeres,…) y los inmigrados.

Los excluidos son los empobrecidos que no están donde deberían estar si hubiera otro tipo de organización social (en que el 20% de la población acapara el 80% de los recursos).

Presente está, y en aumento, la precarización del mercado de trabajo, la expansión de la economía sumergida, el aumento acelerado de la contratación temporal en los países industrializados,…factores del empobrecimiento.
La inestabilidad en el trabajo y las condiciones laborales de la economía sumergida influyen grandemente en el empobrecimiento.

Las migraciones o emigrantes económicos, que contribuyen al empobrecimiento urbano y que constituyen ese “cuarto mundo” en el interior de las ciudades), su bajo nivel de renta, su delicada salud y su demanda en el sistema sanitario.

La Vulnerabilidad Vital.

Los pobres y las personas dependientes son “sujetos frágiles” en una sociedad desarrollada como la nuestra en que prima (al menos teóricamente) la meritocracia y el darwinismo social y el alargamiento de la vida en años tiene efectos perversos para ellos cuyos aspectos más significativos son el aislamiento, la soledad y la marginalidad pues los valores dominantes de la sociedad en que viven les son ajenos.

Viven más, pero no mejor.

Viven ajenos al clima cultural por lo que la asfixia va creciendo orillándolos/orillándose viviendo tangencialmente con la sociedad en que están.

Si la Ética empieza allí donde las cosas podrían ser de otra manera, el empobrecimiento es un signo de la calidad moral de nuestro tiempo.
El pobre coexiste con el no pobre, pero no conviven.

Y sabemos que en una sociedad rica nadie debería nacer pobre, al poder disfrutar de posibilidades enriquecedoras pero no es difícil llegar a la pobreza, como si ya se naciera en un terreno resbaladizo hacia el empobrecimiento.

No descubrimos nada nuevo si afirmamos que la pobreza tiene una base material, la penuria de recursos.
Pero su naturaleza es moral, consiste en el reconocimiento de que ciertas situaciones son acreedoras de acciones preventivas o remediadoras.

Las sociedades vienen colocando tradicionalmente el umbral de la pobreza en el punto por debajo del cual está en peligro la subsistencia.

En la rica Unión Europea hay muchos millones de pobres, aunque no lo creamos.

Leo que en Junio del 2.019 la tasa de pobreza severa en España es la segunda más alta de Europa. En concreto, y según los datos de Eurostat, la tasa asciende al 6,9%, dato que sólo supera Rumanía y que duplica la media europea del 3,5%.

(En EEUU es el 12,7 % = más de 40 millones y en la Unión Europea 1 de cada 5 personas ronda la pobreza).

Todos sabemos que para evitar la atomización económica, por las sucesivas divisiones entre los hijos, el patrimonio se le asignaba a un solo heredero, quedando los demás hijos en riesgo de indigencia (los “no millorados”) y condicionados/determinados a alargar la soltería, a ingresar en el ejército o en la jerarquía eclesiástica.

Instituciones de previsión social fueron, en el pasado, los gremios y los Colegios Profesionales en el presente y, sobre todo, la Seguridad Social, garantizada por los poderes públicos (hoy mismo, en España, el vicepresidente segundo del Gobierno y Ministro de Derechos Sociales  y Agenda 2.030 ha asegurado que será de “absoluta prioridad una “prestación pública estatal que garantice el ingreso mínimo vital para todos los hogares).

El reconocimiento de este derecho a recibir ayuda gratuita es el mecanismo por el que la penuria adquiere el carácter de pobreza.

En otros tiempos se recurría al robo o hurto, generalmente nocturno, no tanto para comerciar (aunque también) como medio de evitar el hambre suya y de los suyos.

Y no digamos de quienes, sobre todo mujeres en edad de merecer, vendían su cuerpo por horas, días o por servicio realizado, pero no por vicio sino por necesidad.

Los menesterosos enfermos, los tullidos, los ancianos, los niños, las viudas,…merecerán el reconocimiento de pobreza y, por consiguiente, legitimidad para ser socorridos, como “verdaderos pobres”, muy distintos a los “pobres fingidos” y de cuyo derecho quedaban excluidos los individuos válidos para el trabajo, lo que los llevaba a fingir heridas y enfermedades.

La revolución industrial, con la explotación, la pobreza aparece como un rasgo de la estructura económico-social.

martes, 18 de febrero de 2020

LA POBREZA EN LA SOCIEDAD DE LA ABUNDANCIA ( 2 )



Aunque la pobreza siempre es “relativa” suele especificársela como “severa”, “moderada” e “intermedia”, también como “pobreza material e inmaterial”, “pobreza urbana y rural”, “persistente y transitoria”, “objetiva y subjetiva” (ser pobre y creer ser pobre).

A averiguar las causas de la pobreza se han dedicado los teólogos, los filósofos, los sociólogos y los antropólogos...

En la Edad Antigua y Media las justificaciones de la pobreza son morales o religiosas y los empobrecidos son dignos de ayuda, respeto, caridad y piedad, basándose en principios evangélicos y cristianos.
Y si, además, se les sermoneaba lo de “bienaventurados los pobres porque… siendo los más amado de Dios,…destinados en la otra vida a…

En la Edad Moderna e Industrial los pobres son considerados como un producto inevitable del desarrollo capitalista y del progreso social, justificándose así su existencia y aumento y evitando cualquier intervención política a su favor.

Y como, para la burguesía la Ley de la Oferta y de la Demanda no es una ley histórica y social sino “una ley natural” y si ahora hay pocos puestos de trabajo, y muchos queriendo trabajar, pocos serán los trabajadores escogidos y muy disminuidos sus salarios (siempre individuales, no familiares o sociales) pero, si el día de mañana no existe ese ejército de parados que quieren trabajar y son muchos los empresarios que necesitan obreros, éstos pondrán sus condiciones y los salarios serán altos, el trabajo menos gravoso, de menor jornada,…

Las cosas vienen, hoy así, pero mañana, cuando cambien…

Los factores de este empobrecimiento serán la baja cualificación profesional, el paro, la salud precaria, el bajo nivel cultural…

(En otro espacio he expuesto las “condiciones laborales en las primeras industrias textiles inglesas según el sindicalista inglés Fernando Lasalle”, condiciones horribles que, aunque hoy nos lleven a la indignación, eran coherentes con la mentalidad capitalista)

Pero, si somos realistas críticos, habría que decir que era la consideración de la persona como una “no persona”, sino de un “útil bípedo”, de los trabajadores (concepto utilitarista de la persona) y una Filosofía de la Desigualdad, con la consiguiente explotación de los más débiles y la marginación de los menos útiles, como la verdadera explicación causal del empobrecimiento.

Bien sabemos cómo la misma Iglesia elogiaba la labor caritativa de los empresarios creadores de comedores donde distribuir la “sopa boba” o los hospitales en que poder morir, en vez de hacerlo en la calle como un perro más.

Según el Paradigma Conservador, ser pobre es ser un mendigo y la causa del empobrecimiento es individual de manera que no existe el empobrecimiento sino el pobre, con sus vicios, sus circunstancias,…

¿Qué hacer, entonces?

Crear un sistema de medidas asistenciales, potenciar las instituciones filantrópicas,… para que reduzcan sus efectos.
En este caso, la política social es marginal, no afecta a la política general, es sólo un fragmento más en la preocupación por el bienestar.
Resulta, pues, desvinculada del crecimiento económico proponiendo, primero crecer y luego atender los gastos sociales que exige tal crecimiento.

Hay que garantizar las rentas mínimas, es lo único que podemos hacer, lo que constituye, en este Paradigma Conservador, el Modelo Residual de lucha contra la pobreza: asistencialismo, paternalismo, graciabilidad, familia y voluntariado, reparación,…

Sin embargo, el Paradigma Progresista identifica el empobrecimiento con un modelo concéntrico, según el cual intervienen en él lo económico, lo político y lo cultural, siendo el empobrecimiento un fenómeno de masas (no individual) que no tiene unos perfiles definidos.
Su origen está vinculado al sistema mismo: es su Estructural (no algo Residual)

¿Qué hacer, entonces?
Abordar el empobrecimiento antes de su advenimiento.
Prevenir y reconducir el proceso a través de una garantía de protección básica mediante la cobertura pública de las necesidades básicas cuya garantía constituye la finalidad última del sistema de protección.

Debe estar en conexión el crecimiento económico y la acción distribuidora y deben concebirse como complementarias las políticas sociales y las políticas económicas, porque el gasto social, en última instancia, es causa de la crisis económica y no forma parte de su solución.