lunes, 12 de noviembre de 2012

!DÉJATE DE FILOSOFÍAS¡


“Vamos a dejarnos de tanta filosofía y vayamos al grano”

“Déjate de cosas abstractas y vayamos a lo concreto”

“Una cosa es la teoría y otra, muy distinta, es la práctica”

¿Quién no las ha pronunciado  u oído alguna vez, éstas u otras por el estilo?.

¡Qué plan, qué proyecto tan bonito¡, pero ahora ¿puedes aplicarlo y hacerlo realidad?.

Oyes o lees un programa político, en período de elecciones, y te dan ganas de llorar, por ilusorio, por irreal, porque, cuando ganador, quiera/intente aplicarlo, el resultado te hará llorar de verdad.

“Lo dicho, antes, y lo hecho, después”.

“El puedo prometer y prometo y el qué fue de aquellas promesas”.

Decirle a alguien que es un “teórico” es llamarlo “utópico”, falto de realismo.

¿Alguien prometió “corrupción, derroche y despilfarro”?

¿No prometieron, todos, “trabajo, bienestar, comportamiento ético, justicia, progreso….” . “Y no como los otros que……”.

Los políticos, puros teóricos en período electoral y no sé cómo calificarlos en la práctica diaria postelectoral a una gran parte de ellos, en cualquier nivel (municipal, supramunicipal, autonómico, nacional, europeo).

¡La Teoría y la Práctica¡.

La Política y la Ética, que deberían ir, siempre, entreveradas, y parecen estar reñidas, como el agua y el aceite.

Ya lo dijo un gran filósofo ilustrado: “quienes quieran tratar, por separado, la Política y la Moral nunca entenderán nada de ninguna de las dos cosas” – Rousseau dixit.

Claro, que él era un ilustrado,¿dónde está hoy ese espíritu ilustrado en nuestra clase política?.

¿Están en el ejercicio de la política los mejor preparados, los más capaces, los mejores (como quería Platón) o son los más dóciles, los menos díscolos del partido, los que menos se mueven para salir en la foto, que han conseguido un buen puesto en el punto de partida, en las listas electorales?.

¿Cuántas veces las palabras bonitas, bien sonantes, van de la mano de conductas obscenas?.

¿Por qué quienes “dicen” una cosa, “hacen” luego otra, incluso la contraria?.

¿Por qué la Teoría, que debería ser la brújula del camino a emprender, en nada se parece a la Práctica ejercida?.

¡Las Palabras y las Conductas¡.

¿Por qué no se le pueden exigir responsabilidades a los políticos?. Porque no es suficiente, no debería bastar, otro voto en las próximas elecciones.

Si yo voto el programa de un partido ¿por qué no puedo pedirle cuentas de su ejecución, no al final del camino, sino cuando detectamos que va por otro camino?.

Este desajuste entre el “decir” y el “obrar”, entre la Teoría y la Práctica, está llevando a la sociedad a la “desafección” y a proclamar el TODOS SON IGUALES.

Todos dicen lo mismo, todos hacen lo mismo, lo contrario de lo que dijeron que iban a hacer.

¿Por qué hasta cualquier concejal de urbanismo, de cualquier pueblo, ya, de entrada, se nos muestra sospechoso de corrupción?.

Hasta aquí hemos llegado y “lo que te rondaré, morena”.

¡Como si ser un “legítimo gobernante” fuera de la mano de ser un “político legal”¡

Lleva a uno a cuestionarse ¿qué más dan los distintos discursos y programas, de los distintos partidos, si “todos los políticos son iguales”?

Y soy consciente de la “falacia de generalización inadecuada” que cometemos.

Pero si están ahí, donde están, es por nosotros, no por Derecho Divino, ni por Carisma, sino que somos nosotros, con nuestros votos quienes les hemos otorgado licencia para actuar, pero nos consideramos estafados.

¿Puedo, yo, tener algo de responsabilidad por haber votado (un hecho) de manera coherente con mis pensamientos (ideas) un programa que, quien se comprometió a cumplirlo no lo cumple?.

¿Estafa de la Política o de los políticos?, porque no se trata tanto de “saber” el camino como de “andarlo”.

“No investigamos para “saber” qué es la virtud, sino para “ser” virtuosos” –otro filósofo, Aristóteles dixit.

No sé trata, pues, de “saber” qué es la justicia, sino de “ser” justos para conformar una “sociedad justa”.

Si es difícil o imposible hacer lo que no se sabe, ¿por qué no hacerlo, cuando se sabe? (esta vez es Sócrates)

“Saber” qué es el bien (Teoría) para “obrar bien” (Práctica) y así “ser bueno” (Esencia, Naturaleza) (programa socrático).

Mientras que no todos somos/son “científicos”, todos debemos/deben ser “ciudadanos”, pues es en ese útero social donde vamos a desarrollarnos como durante nueve meses lo hicimos en el útero materno.

¿Cómo es posible que no sea obligatoria una “Buena Educación para la Ciudadanía” si sólo en la ciudad nos desarrollaremos como personas?.

Si somos, al menos en parte, responsables del “estar ahí” de los políticos ¿también lo somos de su errado actuar?.

Optar por un conductor que promete llevarnos a ese destino deseado ¿implica que seamos cómplices de su no saber conducir o del desvío del camino proyectado?.

Su “mal hacer” y su “bien decir”.

¿Tendrá que reinar, en cada uno de nosotros, la desconfianza en el punto de partida?.

¿No podemos/no debemos fiarnos de nadie?.

¿Entonces,,,,,?.

viernes, 9 de noviembre de 2012

REFERÉNDUM ¿LEGAL Y/O LEGÍTIMO?


 
¿Qué “va a hacer” el Señor Mas si “no puede, legalmente, hacer” lo que, “legítimamente, puede y quiere hacer”?.

¿Cuál sería la pregunta del Referéndum?: “¿Autodeterminación”?, “¿Derecho a decidir”?, “¿Estado propio”?. “¿Independencia (pero sin Europa)?”, “¿Estado libre asociado?”(¿asociado a quién?).

¿Qué es la legalidad?: 1.- Cualidad de lo que es conforme a la ley o está contenido en ella. 2.- Lo que está dentro de la ley. 3.- Lo que la ley permite.

El Señor Mas, liberal (no lo olvidemos), tras hacer todos los recortes habidos y por haber, es consciente de que, a pesar de todo ello, se le descontrola la economía y tiene que pedir (la 1ª Comunidad Autónoma que lo solicita) el rescate a Madrid.

Y para distraer al personal, a media legislatura, convoca elecciones.

Eso es totalmente legal. Lo aprueba el Parlamento Catalán, lo lleva a Madrid y Madrid lo publica en el B.O.E. Y, ya mismo, campaña electoral y votaciones.

Eso no sólo es “legítimo” (lo aprueba el Parlamento) sino que, también, es “legal”.

Supongo que no es verdad lo que se publicó en los medios de comunicación, de que fue a pedirle a Rajoy “poder hacer el Referéndum”, porque la respuesta de Rajoy (si es que fue verdad) sería la correcta: “aunque quisiera, yo no puedo” (como posteriormente, veremos).

Se da por supuesto que la ley es lo que ya Aristóteles decía: “ordinario rationis ad bonum commune ab eo qui….”(una orden racional, dirigida al bien común, dada por el que está al frente de la comunidad y suficientemente promulgada”.

Al revés que los “privi-legios” (leyes privadas, encaminadas a buscar el bien particular, privado) la ley tiene como objetivo “el bien común”, la “justicia”, lo “mejor para la sociedad/comunidad”

¿Y cuando lo legal no es bueno y lo ilegal no es malo?. ¿Qué es, entonces, la legalidad?.

Sencilla y llanamente, “una perversión de la justicia, al considerar legal lo injusto o ilegal lo justo”.

¿Qué hacer, entonces?. Muy fácil: “Cambiar La Ley”

(Y no quiero poner ejemplos en esta nuestra España en crisis moral, social, económica, política,… ¡la madre que parió la pérdida (¿) de los IPads de nuestros diputados (¿y no han perdido la desfachatez y, con el Ipad, también, la vergüenza?).

¿Qué es la legitimidad?: 1.- La capacidad de ser obedecido sin recurrir a la coacción. 2.- La capacidad que permite ejercer el poder  sin necesidad de recurrir a la violencia.

Lo “legítimo” es lo que tiene el apoyo de la ciudadanía.

¿Cómo se mide la “legitimidad de una norma”?: Cuando es Justa, Válida y Eficaz.

Cuando una norma es percibida por la mayoría como Justa, Válida y Eficaz es, masivamente, obedecida y no hace falta recurrir a la violencia, pues es una “norma legítima”

Cuando una norma es percibida como ilegítima es, masivamente, desobedecida a no ser que se recurra a la sanción, a la violencia (potestad que detenta el Estado).

Si el Estado tiene que recurrir a ella, si no es acatada por la ciudadanía, es porque ésta ve la norma como Inválida o Injusta o Ineficaz o las tres cosas a la vez.

Pero como la “legitimidad” es graduable, habrá normas más o menos legítimas.

No habrá que confundir “legitimidad política” (la que tiene el partido ganador de las elecciones), con “afinidad política” (la de los partidos perdedores).

Los perdedores (los afines en partidos) podrán lamentarse de que los suyos no….. y que los otros sí…..pero lo que no pueden/no deben es desobedecer al nuevo gobierno del partido ganador.

Bajemos a tierra y pongamos los pies en el suelo.

El pretendido Referéndum Catalán ¿es legítimo?, ¿es legal?, ¿es ambas cosas?. ¿no es ninguna de ellas?.

Apoyar la realización de un referéndum de autodeterminación no implica que, necesariamente, sea votado el SÍ.

Pero es que la ley no permite hacer un referéndum de autodeterminación de ninguna de las maneras, es ilegal.

La ley sí permite un referéndum para consultar (por lo tanto, no es vinculante)

Si lo que se quiere consultar es “sobre decisiones políticas de especial trascendencia”, el referéndum debería ser convocado por el Rey, mediante propuesta del Presidente de Gobierno, previamente autorizado por el Congreso de los Diputados.

Si el referéndum es para cambiar total o parcialmente la Constitución podría hacerse siempre que así lo aprobase las 3/5 partes del Congreso y del Senado o las 2/3 partes del Congreso.

Un referéndum también puede llevarse a cabo  en una Comunidad Autónoma, para modificar sus Estatutos.

¿Entonces?.

El Señor Mas no puede, “legalmente” convocar un referéndum sobre la autodeterminación, tendría que convocarlo el Presidente del Gobierno, con el Visto Bueno de las Cortes.

Y…..Va a ser que NO.

Por tanto, podemos distinguir Tres tipos de Referéndums:

1.- Referéndum Legítimo y Legal (que no puede ser).

2.- Referéndum Legítimo (la multitudinaria manifestación en la Díada lo legitima, ya que la ciudadanía lo considera Justo, Válido y Eficaz) pero es ilegal (se cargaría todas las instituciones democráticas)

3.- No hacerlo sería legal (porque está prohibido), pero no legítimo, por no permitir que la ciudadanía se manifieste.

Si legítimamente, se realiza, al ser ilegal, el Estado podría usar la violencia, está facultado para ello.

Si legalmente no se hace, pero se considera legítimo hacerlo, ahora la violencia podrá provenir de los ciudadanos,

Resumiendo. Los miles y miles de manifestantes, durante la Díada, legitiman el referéndum, pero al ser ilegal….

Es legítimo el deseo de “independencia” pero, al votarla (si fuera legal) la ciudadanía catalana debería saber, objetivamente, (posible deslocalización de grandes empresas, las bebidas espumosas sucedáneas del cava catalán, descenso de la industria textil, el resentirse del mercado exterior (el resto de España, que no se siente obligada, (sino al contrario) a adquirir productos con las cifras iniciales 15 (”la niña bonita”) en el código de barras, el no poder formar parte de la Comunidad Europea….) si le conviene o no, porque lo que digan o dejen de decir los políticos de turno…

El hacerse el mártir es una vieja técnica ya suficientemente conocida y cada vez más desenmascarada.

Las autoridades europeas lo han manifestado: “no hay conejos que sacar de la chistera”

El President Mas no puede/no debe, legalmente, convocar un Referéndum, porque sería embarcar a la ciudadanía catalana contra las normas legales.

Habría que cambiar la legalidad vigente para que el referéndum, además de legítimo, fuera legal.

Si alguien quiere pedirle peras al olmo y hay gente que se lo cree, allá ellos, porque todos sabemos que el olmo no da peras, aunque Mas quiera hacérselo creer a los ciudadanos y, por lo que se ve, muchos sí lo creen.

Si aquel dijo: “El Estado soy yo” y le pasó lo que le pasó.

Arthur Mas dice: “Cataluña soy yo” y eso, sencillamente, no es así. Son muchos los catalanes que no son de C.I.U.

jueves, 8 de noviembre de 2012

EQUIDISTANCIA CULPABLE


 
¿Podemos quedarnos bloqueados y no decantarnos por el que padece y sufre (sea una víctima del terrorismo o un desahuciado de su piso) ante el que agrede y atropella (sea un terrorista o un banquero) con la excusa de que  “todos tenemos alguna parte de verdad”?

¿Se puede ser neutral y no tomar partido ante el injusto agresor y el injustamente agredido?.

¿No podrá la víctima, agredida, considerar al “declarado neutral” como un cómplice del agresor?

¿No será el silencio una palabra de conformidad, (aunque sólo sea por aquello de que “el que calla, otorga”?

El que se declara neutral, se considera, equivocadamente, estar en el centro, en el fiel de la balanza, por lo que agresor y agredido están en los extremos.

El susodicho neutral ¿no debería inclinarse, y acercarse más, a uno de los dos extremos?

La equidistancia, en estos casos, es un acercamiento a la injusticia, es un hipócrita subterfugio, una cobardía manifiesta.

Como si no fuera una injusticia tratar igual a los desiguales (Aristóteles dixit).

Eso era, para el Estagirita, la “justicia”: “tratar igual a los iguales y desigualmente a los desiguales” (que siempre me recordaba el - x - = +, y el + x + = +), mientras que la injusticia sería…..

¿No es impúdica esa pretendida equidistancia?. ¿No hay que tomar partido por el injustamente agredido?. ¿Cómo va a tolerarse una equidistancia entre los que ponen los “muertos matados” y los que, vivos, recogen los frutos de esa matanza?.

Pero ahí están los datos.

“Todos tienen un parte de verdad”, ¿la misma parte de verdad?, ¿no debe haber una muy distinta proporción, si no unanimidad, en el reparto de esa verdad?. ¿Cómo va a ser igual una “vida perversa” que una “muerte sin causa”?.

Si la verdad al 100% y la falsedad al 100% sólo le corresponde a las ideas (tautologías y contradicciones lógicas), en los hechos, sin embargo, la verdad varía desde 0,0000001 hasta 99,9999999.

Es difícil, si no imposible, la proporción del 50% de verdad y de responsabilidad.

Si no la apropiación total de la verdad de los hechos (por aquello de que siempre hay que dejar abierta la puerta a una posibilidad) sí la mayor aproximación a ella, la de las víctimas, cuyo error(¿) o pecado(¿) fue pasar por allí en ese maldito momento cuando, quizá acudía a ayudar a un enfermo o a llevar al niño al colegio o a entregar unas horas de su vida al Banco del Tiempo, que no reporta interés pecuniario pero sí felicidad a chorros.

No hay evasiva más hipócrita, para negarse a pensar, que ese fifty-fifty, que le reporta una injusta intranquilidad.

No se trata de ser juez (que también) como de juzgar humanamente.

Todos nos consideramos aptos para juzgar sobre cuestiones teóricas y damos nuestra opinión, apoyada en unos razonamientos, pero mostramos nuestra mojigatería al juzgar sobre hechos concretos morales o políticos.

El maldito igualitarismo pueblerino que me recuerda al lecho de Procusto, que había cortar o alargar las piernas para que encajara con la media.

Es verdad que Aristóteles define la virtud como “el término medio entre dos extremos igualmente viciosos, uno vicioso por exceso (la “temeridad”, un vicio) y otro por defecto (la “cobardía”, otro vicio) y, en medio, la virtud de la “valentía”, pero entre el mal y el bien no debería existir ni la duda.

Es verdad que hasta en el peor mal puede haber una migaja de bien y una migaja de mal en el mejor bien, pero ¿apostar por la “migaja” contra el “pan”?.

Aristotélicamente hablando, la virtud está más cerca de un extremo (cuando es un vicio aparente y no real) y más alejado del otro (un vicio real).

Darle a cada uno “lo suyo”, lo “iustum”, lo “justo” no es darles a todos por igual.

Ésta sí que sería una injusticia (el fifty-fifty), el “aprobado general”, porque es injusto que al que merezca más se le dé menos y al que merezca menos se le dé más.

Una vez más, los cobardes son presos de la falacia del término medio, que anida en sus mentes como un prejuicio enquistado.

Hasta Dios mismo lo proclama en la Biblia: “porque no eres ni frío ni caliente, porque eres TIBIO (término medio) te vomitaré de mi boca con asco.

Vomitona es la impúdica postura neutral ante conductas tan flagrantemente incomparables.

miércoles, 7 de noviembre de 2012

GRACIAS A LA EDAD


Gracias a la edad (ellas son madres y yo abuelo casi por 3ª vez) he dejado de padecer “el síndrome de la llave en la puerta”.

De un oído en el móvil y el otro en el ruido del abrir de la puerta, con el corazón en un puño he pasado a desentenderme de todo eso.

La hora de sus llegadas coincidía con la de mi levantada.

Nos dábamos los “buenos días” y  cada uno a lo suyo. A dormir ellas. A leer/escribir/corregir exámenes/Mercadona…. Yo.

Su descanso exigía mi silencio matutino y su hora de levantarse coincidía con mi hora de acostarme la siesta (como buen andaluz).

¿Ventajas?. Desayuno ahorrado.

¿Desventajas?. Envejecimiento cardíaco por presión psicológica.


Lo que digo. La EDAD. La suya y la mía.

 
Y la vieja “guadaña”, disfrazada (como no podía ser menos), en este caso de “aplastamiento”. Y la noche proyectada y que se presentaba festiva, con cantes y bailes, transmutados en gritos de dolor y muerte joven.
 

Estoy hablando de MADRID ARENA y la madre que parió al Halloween, como si todo hubiera sido la venganza del tradicional D. Juan Tenorio y el “no es verdad, paloma mía…….

martes, 6 de noviembre de 2012

Y.....HABLANDO DE PAZ.


 Post Data.

Un exabupto

Antes me refería a los “25 años de paz”, de “la paz de Franco”. “Vota SÍ”, “Vota Franco”, “Vota Paz”.

Cuando era adolescente disfrutaba leyendo La Codorniz, “la revista más audaz, para el lector más inteligente”.

En uno de sus números, en la portada, en letras muy grandes: “25 años de paz-” y en la contraportada o abajo, en la portada, un niño con un globo terráqueo en el que estaba escrito “-ciencia”. “Paz = Paciencia”

Por lo que suspensión y cierre.

En la nueva edición, en el título: Ecuación:“bolín es a bolón como cojín es a X”

Nueva suspensión y cierre temporal.

En la nueva edición: “y nos importa tres x que nos cierren la edición”.

 

Aunque me quedo con aquel: “parte meteorológico: reina en España un fresco general, procedente de Galicia”.

¿Os imagináis lo siguiente?

 

¿Era esa “paz” realmente PAZ?

lunes, 5 de noviembre de 2012

DIGO YO QUE (2) y 2ª parte


Aquel slogan turístico de “Ven al País Vasco y, luego, cuéntalo” siempre me traía a la mente el añadido de “si sigues vivo”.

La solidaridad con las víctimas no basta, es necesaria la justicia. Pero no sólo la “justicia penal” (que también), por eso están “presos” sino la “justicia política”, para sus colaboradores y cómplices.

Y ésta, tan necesaria es la que, no sólo no se ha cumplido sino que, por el contrario, entre ellos y los que recogen las nueces acaban de sacar mayoría parlamentaria.

Entre ambos, según la proporción de escaños obtenidos en las últimas elecciones vascas, tienen que reformar y constituir los Consejos de Administración de Kutxabank (una fusión fría de las tres Cajas vascas: B.B.K., Kutxa y Vital).

Esa es la realidad. Para mí, una triste realidad.

Y estamos en democracia, no en tiempo del dictador, y la violencia sigue siendo unidireccional.

Tan presente la memoria histórica y tan frágil y débil la memoria de las víctimas.

Porque, nunca olvidemos que, unos ha muerto “matados” y algunos han muerto “matando”, pero sigue vivos y no todos presos, incluso paseando al aire libre por el mismo lugar en el que derramaron sangre inocente.

Esos muertos no son intercambiables.

¿Qué culpabilidad puede tener ese niño huérfano o esa mujer, obligados a exiliarse?

La riqueza del País Vasco contrasta con su pobreza moral, con su ruina humana.

¡Ni siquiera se ha perdido perdón a las víctimas¡

La Paz no sólo será entregar las armas (que ni siquiera eso), sino entregar, también, despojarse de los prejuicios de todo tipo contra muchos vascos y casi todos los no vascos.

De lo contrario, la Paz nunca será una Paz justa, asentada en la igual libertad  política por parte de todos.

El Astete que aprendí, de niño, decía que el perdón se conseguía con: 1.- el examen de conciencia, 2.- el dolor de corazón, 3.- propósito de la enmienda, 4.- confesión de boca (ante quien va a perdonarte) y 5.- satisfacción de obra.

Ninguna de las cinco se ha dado y ahí están, con el triunfo.

¿Qué va a pasar con los vascos no nacionalistas y, menos, independentistas, reticentes al proyecto de los colaboradores y cómplices de tántos muertos?.

¿Qué PAZ?, ¿qué adjetivo le añadimos?. ¿”Su” Paz?. ¿Tiene algo que ver, es la misma que “nuestra” Paz?

¿No es, todo esto, una confusión moral?

He lamentado la derrota del PSOE y del PP, porque no todas las políticas son igual de decentes, ni todas las ideas tienen el mismo calado moral, ni ostentan iguales derechos, ni todos los partidos son igual de democráticos y respetuosos con los otros.

¡Somos tántos los que nunca hemos matado a nadie ni se nos ha pasado por la mente hacerlo¡

¿Tiene, pues, algún mérito, dejar de matar?.

Pues, ni siquiera eso y, menos aún, de apearse de los prejuicios y creencias.

Las armas nunca se oxidan, y las de ETA siempre estarán engrasadas.

Mientras estoy escribiendo estas líneas acaban de detener a Izaskum Lesaka, uno de los tres miembros de la cúpula etarra, dirigente de la logística militar y responsable de la estructura operativa de ETA, de los depósitos de armas y explosivos, junto a Joseba Itúrbide.

Sólo he oído, en el País Vasco, protestas airadas por las detenciones.

“No saben lo que es el proceso de paz” – dice Bildu, vencedor.

¡Ruina moral¡.

 

domingo, 4 de noviembre de 2012

DIGO YO QUE....(2). 1ª parte


Sé que “es legal” que quien saca el billete para subirse al autobús tenga derecho a subirse. Pero ¿“es justo” cuando se sabe que el poseedor del billete lo que menos quiere es viajar sino secuestrar el autobús, viajeros incluidos, para, cambiando la ruta, llevarlos a todos (aunque muchos no quieran) a su Edén idílico e imaginario particular?.

Dice el Evangelio que “no todo el que “dice”: “Señor, Señor” entrará en el reino de los cielos sino el que “hace”….”

Las “obras”, no las “palabras” son la firma de ser o no ser demócrata.

No todo el que “dice” ser demócrata lo “es”, por “decirlo” (buscando un interés), si sus obras no son acordes con sus palabras.

Imaginemos la situación.

Una mayoría social antidemocrática quiere jugar democráticamente para obtener una mayoría legal que, ocupando los puestos de dirección y, según sus principios, les harán la vida difícil o imposible a las minorías discordantes.

¿Debería prohibirse que ciertas formaciones, que practican, jalean y están de acuerdo con los atentados participen en el juego democrático?

¿Deberían cambiar el concepto y las reglas del juego democrático para que esa parte de la población antidemocrática esté parlamentariamente representada en los Órganos democráticos?.

Quienes tienen presencia social y relevancia pública ¿deben tener, también, representación política democrática al defender y/o no oponerse a propuestas ilegítimas?.

¿Puede/debe franquearse la puerta para no permitir que lo “injusto” pueda llegar a obtener la categoría de “legal”?.

Tengo en mi cabeza tántas preguntas…..

¿No os recuerda el logo de ETA al logo de las Farmacias, con la serpiente enroscada sobre un hacha, la primera, y sobre una copa, la segunda?.

La serpiente vomitando veneno en la copa, lo comprendo, por aquello, tan griego, de que el veneno, dosificado, es curativo (Esculapio, dios de la medicina), “remedio inteligente”.

¿Pero lo de ETA, enroscada la serpiente sobre un hacha?. Pues acabo de saberlo.

Ambas tienen un transfondo ocultista de sociedades secretas. El de la Farmacia lo entiendo como relacionado con la Alquimia, pero ¿el de ETA?

La serpiente representa la “inteligencia” y el hacha (recordemos a los “aizkolaris” : deportistas de “corte de troncos con hacha”) representa la “fuerza”, “golpear”.

El logo o emblema de ETA sería, pues: “golpea” (lucha militar) pero “inteligentemente” (lucha política). ¿Recuerdan las dos ETAs, la política y la militar?.

(También el logo de la OMS es “la serpiente enroscada sobre un palo o vara” (similar al de la Farmacia).

A más abundamiento.

Que el Espíritu Santo sea representado por una paloma es raro, extraño o  rocambolesco (que si Noé, desde el arca, para ver si el diluvio había cesado, soltó un cuervo y éste no volvió porque, se supuso, se quedaría comiendo carne inmunda, porque él también lo era, pero que cuando soltó una paloma, ésta, animal puro, volvió al arca, pero cuando a los siete días soltó otra paloma, al no volver, se daba por supuesto que había encontrado comida pura….)

La paloma, pues, como símbolo de “pureza”, “limpieza”, “inocencia”,….

Pero ¿también símbolo de la Paz?, ¿De qué Paz?.

El substantivo “PAZ” no puede ir desnudo de adjetivo o de locución verbal.

¿Paz justa o injusta?, ¿Paz perpetua o transitoria?. ¿Paz consensuada o Paz impuesta (como la de los “25 años de Paz”, sembrando todo el paisaje rural y urbano?. ¿O la Paz de los cementerios?.

¿Qué entienden por “paz” los etarras?. ¿Por qué no ha habido paz en el País Vasco desde que se instaló, entre nosotros, la democracia?. ¿Quiénes han sido los responsables, colaboradores y/o cómplices, activos o pasivos, de esa guerra sin frentes?.

Recuerdo al hombre de infausto recuerdo que hablaba de quienes movían el árbol y de quien recogía las nueces (no es de extrañar que hubiera sido jesuita, ya que fue en los seminarios jesuitas donde se inició ETA).

Estuve en Huelva, hace muchos años, de camping, con mi familia y los mosquitos fueron los responsables de mi juramento de no volver a Huelva. “Si me pierdo, allí no me busquéis”.

Ahora acabo de visitar el País Vasco. He estado en Mondragón (casi siempre tachado y sólo visible Arrasate) y no me he sentido a gusto. Se podría cortar el ambiente. No me atrevía a preguntar, por ejemplo, por qué llamar sólo “presos” a los “asesinos” que, efectivamente, deben estar “presos”. Pero el ambiente, en cualquier pared, en cualquier ventana, en los balcones del Ayuntamiento, sembrado de banderas negras y la leyenda: “Euskal Presoak”.

Llamar, sencillamente, “presos” a “criminales asesinos” parece una broma de mal gusto en cualquier parte, excepto en el País Vasco.

Jalearlos y homenajearlos, recibirlos y proclamarlos como “héroes”, me hace vomitar.

Esos niños huérfanos y esas viudas ¿de qué pueden ser responsables?.

“Si me pierdo, no me busquéis allí”.