lunes, 29 de marzo de 2010

SOLVENCIA MORAL

No soy economista, pero sé distinguir entre "liquidez" y "solvencia".¿Económica o moral?.

Tiene liquidez económica quien dispone de dinero inmediato para hacer una compra o para hacer frente a un pago, aunque a largo plazo no sea solvente.

Tiene solvencia económica, es solvente económicamente, quien denota poder adquisitivo a largo plazo.

Si yo, indigente total, me encuentro 100 €, tengo liquidez económica para comprarme todo aquello que valga, en conjunto, menos de 100€, pero seguiré siendo económicamente insolvente.

El solvente puede no tener liquidez, pero cuenta con recursos, propiedades, bienes, que respaldan su poder adquisitivo a largo plazo.

Yo, por ejemplo, estoy muy flojo de ambos. Mis euros disponibles, ahora mismo, no son muchos y mis posesiones, capaces de ser convertidas en dinero, tampoco, como tampoco soy solvente con mi pensión de jubilación, pero los bancos, teniendo en cuenta mi "solvencia moral", podrían atreverse a concederme un crédito económico. ¡Digo yo¡

El banco, por ejemplo, mirará con lupa no tu liquidez, sino tu solvencia, tu capacidad de devolución, en el futuro, del crédito que estudia otorgarte o no.

El corto plazo de la liquidez contrasta con el largo plazo de la solvencia.

Y, después de esta lección de economía, vayamos a lo que quería.

La "solvencia moral", que es el conjunto de cualidades que hace que una persona sea digna de confianza, que se pueda "con-fiar" en ella, "tener fe en ella", "creer en ella", ser "digna de crédito", ser "de fiar".

Hay hombres que teniendo solvencia económica para mantener dignamente a su familia, no tienen solvencia moral para hacerlo y no lo hacen. Son unos hijoputas (aunque, bien pensado, ¿qué culpa tendrá la madre para yo llamarla "puta", así que lo retiro).

Y, al revés, hay personas que tienen solvencia moral, pero no solvencia económica.
El "solvente" es el que merece crédito y, al decir crédito, me refiero tanto a crédito-dinero como a crédito-confianza.

El solvente moral es el que es capaz de cumplir una obligación, un cargo, cuidadosamente, celosamente. Por eso se confía en él.

Yo, que soy un "filo-sofo" (amante, deseoso, ávido, de saber) tengo una alta estima de la amistad, porque los amigos son siempre un capital asegurado del que puedes disponer.
No es igual "creer a" una persona, que "creer en" un amigo. No es igual "creer lo que una persona dice", hacer caso de su palabra, que "creer en" la persona del amigo, porque en éste va incluida, en el mismo kit, su persona, lo que es, mientras en aquél, sólo la palabra, lo que dice.

Del que se pueda decir que es voluble, que "donde dije digo, digo Diego", del que cambia de opinión y no puedes fiarte ni de su palabra, ¿Cómo va a ser un amigo?, ¿cómo vas a fiarte de él, de su persona?.

Quien ni de su palabra puedes fiarte, de quien no tiene ni siquiera liquidez moral, ¿cómo vas tú a darle crédito?, ¿Cómo va a tener crédito moral ante ti?.

¿Cuántas veces has dicho de alguien que te ha defraudado o traicionado?. "Yo creía que era un amigo", te había mostrado "liquidez moral" en aquel viaje que hicisteis con el Inserso, había sido un "compañero" de viaje.

Un amigo nunca te defraudaría, ni te engañaría, ni te traicionaría, porque un amigo tiene "solvencia moral", y, si no, no es amigo.

Por eso los amigos son "pocos", pero "muy amigos", tú no puedes ni dar muchos "créditos" (serías un "primo") ni recibir demasiados "créditos" (serías un "vanidoso").

Yo soy "moralmente solvente". Lo digo por si algún banquero lee esto y se digna considerarme "económicamente solvente" y me da un "crédito",

3 comentarios:

  1. Vas camino de conseguir nota en economía, vas camino de ello.

    Efectivamente, el que resulta falto de crédito moral, dificilmente puede conseguir que alguien le conceda la amistad, que precisamente está basada en ese crédito que pueda aportar como aval de su solvencia moral.

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  2. que interesante conjetura la tuya, me he quedado muy satisfecha con tus conceptos. te deseo lo mejor

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  3. Gracias por tus palabras, Anónima, yo también te deseo lo mejor en tu vida.

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