viernes, 27 de febrero de 2015

LAS CUATRO MANZANAS IMPORTANTES



¿Habrá habido, hay y habrá manzanas en el mundo?
Pero de todo ese casi infinito número de manzanas del mundo mundial sólo CUATRO han pasado a la historia.
1.- La manzana de Eva y (por invitación o mandato) de Adán. La manzana del pecado de desobediencia, la causante de nuestra expulsión del Edén, la que condenó al varón a trabajar, para poder comer, y a la mujer a parir con dolor a sus hijos.
2.- La manzana de Guillermo Tell, la manzana de la resistencia y del orgullo, la manzana de la libertad y de la independencia.
3.- La manzana de Newton, la manzana causante o condicionante de la Física, tanto terrestre como celeste, la que propició el descubrimiento de la Ley de la Gravitación Universal.
4.- La manzana (?)….

1.- EVA, ADÁN Y LA MANZANA.

Es la manzana que nunca existió pero es la que simboliza el primer pecado del mundo, el pecado de desobediencia, con todas las consecuencias que un mordisco de la misma ocasionó para toda la humanidad.
Partiendo del hecho de que el Paraíso Terrenal, el Edén, ubicado entre los ríos Eufrates y Tigris, ubicado en Oriente Medio, en el actual Irak, cuna de la humanidad en las personas de nuestros primeros padres, nunca existió, porque el origen de la humanidad se encuentra en África (y no en Asia) y teniendo en cuenta que NUNCA hubo un primer hombre ni, menos aún, una primera mujer y, también, teniendo en cuenta que la existencia de manzanas en el actual Irak es un hecho histórico no muy lejano (es decir, que en tiempos de esos inexistentes Adán y Eva, en ese pretendido Paraíso Terrenal, no existían las manzanas….).

Dice el Génesis que Dios creó el mundo en 6 días y que, cuando, en el sexto creó al hombre (“varón y hembra los creó” según los primeros versículos, pero que en los versículos siguientes afirma que sólo creó a Adán pero que como se aburría como una ostra le pidió a Dios que le diera una compañera, como a todos los demás animales, macho y hembra, que no se aburrían porque copulaban a placer y parían animales de su misma especie y que, entonces, Dios, cuando Adán estaba dormido, le arrancó una de sus costillas y de ella “formó” (no creó, porque crear es sacar de la nada y, en este caso, había una costilla de la que….).
Dios –como iba diciendo- cogió a la pareja y dándoles una vuelta por el jardín le fueron “poniendo nombre a las cosas” (he ahí el origen divino del lenguaje) pero les advirtió que podrían coger y comer de todas las frutas de todos los árboles EXCEPTO de los dos que se encontraban en el centro del Paraíso: 1.- El Árbol de la Ciencia del Bien y del Mal (que tendría que ser un manzano) y 2º.- El Árbol de la Vida.

Pero (machismo bíblico) el demonio, disfrazado de serpiente (un reptil, que ni nada (como los peces), ni corre (como los bípedos y cuadrúpedos) ni vuela (como las aves) tentó (y convenció a la mujer) para que probara la fruta de los dos árboles prohibidos, con el señuelo de que si probaba la fruta de esos árboles sería “como Dios”, por lo tanto Infinitamente Sabia y Eterna.
Y Eva cayó en la trampa, y no sólo cogió y mordió la manzana sino que invitó/ofreció/insistió en que Adán también la probase, la mordiese.
La primera consecuencia es que “se dieron cuenta” de que estaban desnudos (cosa que ya lo habrían estado desde el primer momento, pero que “no habían sido conscientes”), “conocieron”, por primera vez tuvieron el primer conocimiento que, por lo que se ve, no debió gustarle ni gustarse muchos porque “sintieron vergüenza” y se taparon (“sus vergüenzas”) con hojas de parra o de higuera.
La historia ya la conocéis.
Dios los expulsó del Paraíso por “pecar”, por “desobedecer” (primer pecado de la historia y de toda la historia que nunca les gusta a los jefes de cualquier categoría, ni al padre con sus hijos, ni al patrón con sus obreros, ni al cura con sus feligreses, ni al rey con sus súbditos, ni al político-gobernante con sus ciudadanos).

Analicemos el pecado de Eva-Adán.
Probar el fruto del Árbol del Bien y del Mal conllevaba que, desde ese momento, ya podían ellos, por sí mismos, saber qué era lo bueno (para hacerlo, cogerlo o comerlo) y qué era lo malo (para evitarlo) SIN TENER QUE CONSULTAR CON EL JEFE, sin tener que pedir consejo, siendo autónomos, libres, sabios.
Y eso nunca lo desean ni lo permiten los jefes, que quieren y disfrutan de que sus subordinados sean menores de edad, por lo tanto, necesitados de tutores (kantianos) que los alejen del peligro y los conduzcan al bien, como el buen pastor sabe dónde están las buenas hierbas donde llevar a sus ovejas a pastar y, luego y siempre, le estarán sumamente agradecidas.

Desobedecer a Dios no es un acto de rebeldía, es querer saberlo por sí mismo, es el “sapere aude” kantiano (“atrévete a saber por ti mismo”, a ser “independiente”, a ser “libre”, a ser “autónomo” (y no heterónomo), a ser “mayor de edad” (sabiendo, optando y siendo responsable de sus acciones).

Para ser jefes tiene que haber súbditos, dependientes, como para “ser dios” debe haber adoradores, postulantes, ignorantes, menores de edad, necesitados de ayuda.

“Querer ser como Dios” es el mayor pecado para cualquier dios, porque supone su no necesidad, su estar demás, su sobrar, su prescindencia (palabro mío)
Dios ya no sería necesario en el conocer de los hombres, Y eso, ningún dios puede tolerarlo.

Es como si Dios hubiera reflexionado: “como ya se han visto desnudos, sin Yo decírselo, es que ya lo saben, han comenzado a saber y, como van a seguir así, a partir de ahora, podrán saberlo todo sin tener que consultármelo a Mí”.
Y, pensaría también: “tengo que expulsarlos del Paraíso porque como sigan aquí éstos son capaces de probar la fruta del otro árbol, del Árbol de la Vida, y ya, ¡lo que me faltaba¡ que vivieran para siempre, que fueran eternos, como Yo”.
 Así que los expulsó y colocó a la puerta del Paraíso a un ángel con espada de fuego, no siendo que, con tanta fatiga laboral y tanto dolor parturiento, tuvieran la tentación de volver y…

Así que fueron condenados: él a conocer por su cuenta, a experimentar (ensayo-error) lo correcto y lo incorrecto, lo útil y lo perjudicial,…. y tener que trabajar para poder comer y no morir de hambre, “ganándose el pan con el sudor de su frente” (y no con el “sudor del de enfrente” como creen los hijoputas) tanto para él como para ella como para la prole, por lo que tendrá que trabajar, no sólo para sí, sino para varios.
Y ella a parir y parir, además con dolores de parto, sufriendo, para mantener viva la especie.

Pero para poder parir, antes tiene que estar preñada. Y para poder estar embarazada antes tiene que copular con el varón (¿por detrás como todos los animales? Y aquí entra la historia de Lily, la primera Eva, la creada al mismo tiempo que Adán y que le diría a Adán que nanay de la China…. por lo que Dios habría tenido que “formar”, de la costilla de Adán, a la segunda Eva, la subordinada al varón (como la costilla es una parte y está subordinada al cuerpo).
Además, para copular, hay que sentir placer (¿alguien se imagina copular no sólo sin orgasmo, sino con dolor? Se acabó la especie humana). Así que la naturaleza puso la trampa del placer entre las piernas del hombre, del varón y de la mujer, uno sintiendo el placer al “penetrar” y la otra “al ser penetrada” y así….así seguimos. Aquí y así.

Pero la mujer de hoy no quiere ser Eva sino Lily.
¿Por qué, a lo largo de la historia, sólo se nos ha contado la versión de la segunda Eva, la subordinada, “la costilla”, la inmadura, la necesitada,…?

POR INTERÉS DE LOS VARONES, sean maridos, padres, sacerdotes, gobernantes,….POR MACHISMO.

Cuando la mujer está siendo consciente de todo esto y no quiere ser  menos ni más que el varón, sino igual a él, está reivindicándolo, el VARÓN ESTÁ SINTIÉNDOSE DESCOLOCADO.

(Quizás algún día contaré la “historia de Lily”).


2ª  MANZANA, LA DE GUILLERMO TELL.

Es la manzana símbolo de la libertad, de la resistencia y de la independencia, tanto individual como nacional

Seguramente que, como la anterior, es una leyenda, un mito, una “falsa realidad”, pero que se ha convertido en el símbolo de y para Suiza.

Corría el siglo XIV. Los cantones suizos querían independizarse de Alemania, donde reinaba la familia-dinastía de los Habsburgos.
El gobernador alemán en Suiza, representante del rey alemán, había colocado en la mitad de la plaza, a la entrada del puente y colgado de un palo, su sombrero (representando al rey alemán) ante el que tenía que descubrirse, inclinarse y hacerle una reverencia todo aquel suizo que por allí pasase reconociendo, así, la autoridad de su rey.

Ocurrió que pasó por el puente, con su hijo de la mano, Guillermo Tell, un buen cazador, un buen padre y una persona muy bien considerada entre sus paisanos, pero, al pasar junto al sombrero, ni tan siquiera se descubrió, hecho que fue comunicado inmediatamente por los soldados al gobernador, el cual decidió requisarle la ballesta, los dardos y detenerlo, apartándole de su hijo.
Ante la protesta de Guillermo Tell el gobernador le hizo una apuesta:
-         “Te devolveré a tu hijo y quedarás en libertad si, como tienes fama de buen tirador, atraviesas una manzana colocada sobre su cabeza”.

Guillermo Tell aceptó el reto y pidió que le devolviesen la ballesta y dos dardos.
El gobernador, entonces, solicitó que le trajeran una manzana.
Los soldados colocaron al niño apoyado sobre un árbol, con la manzana sobre su cabeza.

Los suizos que habían presenciado todo el espectáculo, se mostraron expectantes y temerosos por el peligro que suponía para el niño.

Tomó la distancia que el gobernador le obligó, se distendió, apretó sus pies contra el suelo, abrió, tensándola, la ballesta, colocó uno de los dardos, se concentró durante unos segundos, atinó y… disparó.
El dardo atravesó la manzana quedando clavada en el árbol.

La gente clamó un sonoro “bien”.
El gobernador no tuvo más remedio que devolverle a su hijo y dejarlo en libertad.
Pero, a continuación, quiso salir de una duda preguntándole que, si tan seguro estaba de acertar con el primer dardo, por qué había solicitado un segundo.
A lo que Guillermo Tell contestó que para dispararlo contra quien había ordenado que disparara el primero.

Por lo que se cuenta, por esta osadía, el gobernador mandó encarcelarlo.

Poco tiempo después Suiza conseguiría la independencia, excarcelaría a Guillermo Tell y lo consideraría el héroe y símbolo de la resistencia, de la libertad y de la independencia del pueblo suizo.



LA TERCERA MANZANA, LA DE NEWTON
Es la manzana que simboliza el triunfo de la ciencia como explicación del universo, sin tener que recurrir a la Teología. Es la manzana del triunfo definitivo de la razón.

Se cuenta (aunque parece que tampoco la historia de esta manzana sea un hecho real) que,  estando Newton sentado a la sombra de un manzano, y apoyado sobre él, vio caer una manzana delante de sus propias narices por lo que se preguntó por qué caían, esa y todas las demás manzanas, al suelo y, además, verticalmente.
La respuesta a tal pregunta, y después de muchas observaciones y experimentos, sería el descubrimiento de la ley de caída de los graves, la ley de la gravitación, considerando a los cuerpos como imanes que se atraen mutuamente.
“Los cuerpos se atraen con una fuerza directamente proporcional al producto de sus masas e inversamente proporcional al cuadrado de sus distancias.
(m x m) / dd (es que no sé poner el exponente 2 a la “d”).

La manzana es un cuerpo/masa (imán). La tierra otro cuerpo/masa (imán) y se atraen mutuamente.
Naturalmente, el mayor atrae al menor, de ahí que sea la manzana la que cae a tierra y no la tierra la que suba hasta la manzana.
Además cae/tiene que caer perpendicularmente ya que el centro de la tierra es el centro de gravedad y/o de atracción.

Aristóteles (teleológico él) habría dicho que si caía de esa manera era PARA ir a su lugar natural (Teoría de los lugares naturales: el arriba (del humo y del fuego) y el abajo (de la tierra y del agua).
Newton, en cambio, (mecanicista él) dirá que si cae de esa manera es PORQUE el cuerpo mayor atrae al cuerpo menor, y hacia su centro de gravedad que, en este caso, es el centro de la tierra.


LA CUARTA MANZANA.

Es la mía. La manzana Grammy, gorda y de color verde, intenso y desafiante, la que casi a diario y de postre, en la cena, suelo comer, partida a trocitos y untada/remozada en un yogurt blanco, con edulcorante, de mi Mercadona del alma.

Una Manzana muy importante. No produce pecado, ni es causa de libertad, ni es científica, pero es una manzana que me produce orgasmo en mi paladar y papilas gustativas. Una manzana productora de placer, al tiempo que mantenedora de vida.

miércoles, 25 de febrero de 2015

LA HORMIGA, LA ARAÑA, LA ABEJA Y EL BÚHO



Érase una vez que, en una tierra muy lejana, un Búho, desde lo alto de la rama de un árbol, observaba cómo trabajaban los otros tres animales.

Le dijo a la Hormiga: “tú trabajas mucho, no paras, siempre acarreando para tu hormiguero todo tipo de comidas, para tener llena la despensa y no morir de hambre cuando llegue el invierno. Todo lo que recolectas proviene del exterior, tú solo pones el tesón, el esfuerzo en el trasporte, la fuerza física. Pero trabajas de una manera anárquica, no seleccionas los productos, no empleas una metodología, no planificas, sólo acumulas y acumulas. Las hormigas sois muy curiosas, nunca os cansáis de buscar y de recopilar materiales. Sois como los experimentalistas, que acumulan y almacenan, sin preocuparse de la selección, por eso no aprendéis nada. Tanteáis con vuestras antenas y os repetís. No tenéis una luz, en vuestro interior, que os guíe. Estáis juntas, pero no vivís en sociedad. Vais por el mismo camino, y en el mismo camino os cruzáis, siempre en fila, repetitivas, monótonas.

Sólo empleáis una técnica, vamos a denominarla “estrategia A”.

Se dirigió, después, a la araña diciéndole: “Tú, al contrario que la hormiga, eres poco trabajadora. Te dedicas a sacar, de tu interior, tela y más tela, y tejer y tejer, como si el mundo exterior no te importase. Tu producto es totalmente procedente de tu interior. Tú no acumulas nada. Trabajas para hacer tu tela, que es la trampa y, luego, a esperar a que las moscas, mosquitos, cualquier insecto… caigan en tu red para alimentarte de ellos. El futuro éxito de tu producto, interno, viene de fuera, en forma de comestible.
Sois solitarias, tenéis poca curiosidad por la naturaleza que os rodea. No vais a ella, esperáis que ella venga y caiga en vuestra red. No buscáis, tenéis una mente aguda y, con muy poco material, podéis tejer y tejer una tela de argumentos enteramente subjetivos. Construís castillos en el aire, sois capaces de hablar de todo sin saber de nada.

Sólo empleáis una técnica, vamos a denominarla “estrategia B”

Llamó, después, a la abeja y la puso como ejemplo a las otras dos.

         -Vosotras dos, hormigas y arañas, deberíais imitar a la abeja – les dijo. Ella es la superación de la dicotomía: o todo externo o todo interno. Ella usa vuestras dos técnicas, la externa (de acumulación) y la interna (de elaboración). La infatigabilidad de una y la agudeza de la otra, la curiosidad por el mundo y la capacidad de seleccionar.
Ellas recogen néctar, polen, resina,…. de flores y árboles, del exterior, los asimilan en su interior, los elaboran y producen miel y cera. La miel de la sabiduría (saber) y la cera de las obras (obrar),

Ella emplea la “estrategia C”, que es el uso combinado de la A y de la B.

Deberíais copiar de la abeja.

         -¿Y tú, quién eres? – preguntaron las tres.
         - Yo soy el Búho.
         - ¿Y tú qué estrategia empleas?
         - Yo uso la sabiduría, que está más allá de los datos extraídos del exterior, de lo puesto por el interior y del conocimiento, que es el uso combinado de ambos, de lo interior y de lo exterior.
         Se puede ser sabio sin tener muchos conocimientos, sin acaparar muchos datos, sin  tener mucha ficción e inventiva.

         Yo, con ese mirar profundo, soy el símbolo de la Filosofía.

martes, 24 de febrero de 2015

BLAS INFANTE.


Todos los andaluces sabemos que Blas Infante, según consta en el Estatuto de Andalucía, aprobado en el Congreso de los Diputados el 2 de noviembre de 2.006,  y  que sería ratificado en referéndum el 18 de Febrero de 2.007, como “un acto de justicia histórica” toma la decisión, el Parlamento Andaluz, de reconocerlo como “Padre de la Patria Andaluza”,.

Eso lo sabemos todos porque se nos ha recordado y repetido constantemente.

Pero ¿sabe mucha gente que el 15 de Septiembre de 1.924, de modo público (no en privado), Blas Infante se convirtió al Islam, se hizo musulmán?.
Desde su condición de joven notario de Casares, fue introduciéndose cada vez más profundamente en lo que el vendría a llamar “Cultura de Al-Andalus”. Y no sólo aprendió la lengua árabe sino que, con entusiasmo estudió la historia de Al-Mutamid, el rey poeta de Sevilla y de Córdoba, escribiendo, incluso, el drama “Motamid, último rey de Sevilla”.

(Me viene a la memoria y escucho la sevillana de La Canastera, “El morito Almutamid” (aunque no se refiera al Rey moro).

(Este rey, Al-Mutamid, dice Sánchez Albornoz, que “tenía adornado su jardín con las cabezas de sus enemigos, convertidas en macetas…. Y que mató a hachazos, personalmente, a su antiguo favorito…. Y que mandó quemar los libros de Ibn Hazam….y que moriría cautivo en África, con grillos en los pies”)

Blas Infante experimentó una especie de metamorfosis espiritual, con el tal Al-Mutamid, como rey-poeta, de tal manera que comenzó a preparar un viaje-peregrinación, y en el cual, convirtiéndose en protagonista de su drama teatral, se acercaría a la tumba de Al-Mutamid, en Agmhat, lugar cercano a Marrakech.
Y es allí cuando Blas Infante hace la Shahada (ceremonia pública de su reconocimiento como musulmán, la profesión de fe islámica. Es la declaración de fe en un solo Dios (Allah) y en Mahoma su profeta. Su recitación es considera uno de los cinco pilares del Islam (junto al ayuno, la oración…). Cuando se pronuncia sinceramente y en voz alta, ante dos testigos, según requiere la tradición, el que la ha recitado puede considerarse musulmán).
La Shahada tuvo lugar en la mezquita de Agmhat, adoptando el nombre de Ahmad (“el que pone en acto lo que estaba en potencia”).
Los testigos del acto por el que Ahmad Infante se reconocía musulmán fueron dos andalusíes, nacidos en Marruecos y descendientes de moriscos y que le regalaron una chilaba y una daga bereber (de lo que hay testimonio gráfico) y que conservó durante toda su vida.

En Coria del Río, población cercana a Sevilla, se encuentra “Villa Alegría”, la casa de la que fue sacado para ser fusilado, en la carretera de Carmona, por quienes se alzaron contra el gobierno legítimo de la República.
“Villa Alegría” ha sido transformada en Casa-Museo de Blas Infante, y en él se conservan los símbolos originales que Ahmad Infante diseñara y que, hoy en día, identifican a la Comunidad Andaluza: El escudo, la bandera y el piano, donde por primera vez se interpretó el himno andaluz.

Blas Infante/Ahmad Infante nunca  hizo pública su conversión al Islam, ni en sus conferencias ni en sus declaraciones políticas, ¿por discreción?, ¿por prudencia?, ¿por ocultación consciente para no poner en peligro su proyecto político si los andaluces, tan dados a Semanas Santas, Romerías del Rocío y demás festividades cristianas, se enteraban que se había convertido al Islam?
¿Por qué, en 1.931, las Juntas Liberalistas (de las que Ahmad/Blas Infante fue un líder) inician una campaña a favor de la construcción de una mezquita en Sevilla?. ¿Sólo con el objeto de “afirmar la libertad y pluralidad religiosas”, elementos de síntesis de la Historia de Andalucía?. ¿Habría hecho campaña en Marruecos, para la construcción de una iglesia cristiana, para “afirmar la misma libertad y la misma pluralidad religiosas?.

¿Cómo es el escudo de Andalucía?. ¿Y los colores de su bandera?. ¿Y la letra del Himno?.

Hummmmmm

(P.D. 1)
-Pero tiene Ud. algo contra las religiones?.
-¡Por Dios¡. ¿Cómo puede Ud. pensar eso de mí? Sólo digo que la Religión Musulmana tiene, como uno de sus objetivos, “la expansión”, “islamizar al mundo”, y sobre todo al infiel Occidente, y no precisamente predicando y convenciendo sino…


(P.D. 2) Si alguien está interesado en profundizar en todos estos temas, puede entrar en http://blogdetomasmorales.blogspot.com/es. y preguntarle.

lunes, 23 de febrero de 2015

GALILEA. PALESTINA EN TIEMPOS DE JESÚS


De oeste a este se pueden distinguir en Palestina tres grandes regiones naturales:
.-la llanura costera;
.- la zona montañosa, que recorre el país de norte a sur a ambos lados del río Jordán,
.- y la depresión del río Jordán, en la que se hallan el mar Muerto y el mar de Galilea (llamado también mar de Genesaret o lago Tiberíades).
El Jordán divide el territorio en dos grandes regiones: la Cisjordania, al oeste del río, y la Transjordania, al este.
En la Cisjordania se encuentran escalonadas, de norte a sur, las regiones de Galilea, Samaría y Judea.
1.1. Galilea 
Es una región montañosa, al norte de Palestina, con una fértil llanura bordeando el mar de Genesaret. En su parte montañosa están las poblaciones de Naín, Nazaret y Caná. La llanura del mar de Genesaret era abundante en cereales, fruta, olivos y vid, así como en pesca y derivados. Allí estaban las ciudades de Cafarnaún, Corozaín y Betsaida.

De Galilea era originario Jesús y en Nazaret vivió hasta el comienzo de su vida pública. De ahí que el lenguaje de Jesús esté plagado de comparaciones agrícolas y pesqueras. También gran parte de sus discípulos eran de esta región. En Cafarnaún Pedro tenía su casa, en ella descansaba el Señor a menudo, después de sus viajes recorriendo todas las aldeas.

Por haberse fusionado la población con extranjeros, no judíos de religión, los galileos no eran bien vistos por los judíos fervientes, que llamaban a la región "Galilea de los gentiles", algo así como "el distrito de los ateos".

1.2. Samaría:

Está situada entre Galilea, al Norte, y Judea, al Sur. Es fértil y con alto nivel urbano. Sus habitantes nunca fueron auténticamente judíos de religión, ya que muchos de ellos descendían de colonos extranjeros.
Así puede entenderse ese diálogo, ante el pozo, entre Jesús y la Samaritana. Diálogo que parece un intento de ligue.

Los samaritanos eran seguidores de la Ley: admitían sólo el Pentateuco, rechazaban el resto de los libros del Antiguo Testamento y no reconocían a Jerusalén como centro religioso. Ellos tienen su templo en el monte Garizín, en Síquén. Entre ellos y los judíos existía un odio mutuo.

Ciudades importantes eran Samaría, Siquén y Cesarea.
¿Recuerdan la parábola de “el buen samaritano”? “Bajaba un hombre de Jerusalén a Jericó…” (Una pregunta: ¿“Bajaba o subía”?, porque Jerusalén está al sur respecto a Jericó. A no ser que sea porque Jericó se encuentra junto al Río Jordán, en la depresión, más bajo respecto al nivel del mar.
La parábola es una puya de Jesús a los sacerdotes y levitas judíos, frente al poco o nada creyente samaritano, más humanitario...


1.3. Judea:

Es la región sur de Palestina, la más extensa y la más despoblada y pobre. La ciudad principal de Judea es Jerusalén. Su importancia es, en primer lugar, religiosa: allí está el único templo judío del mundo, al que todos deben peregrinar. A este motivo hay que añadirle su importancia política, ya que es la sede del sanedrín, cuya competencia se extiende a todos los judíos del mundo. Los dos motivos anteriores producían un tercero: su importancia económica. La gran afluencia de peregrinos la hacía centro de grandes negocios monetarios, de banqueros, recaudadores de impuestos, mercaderes de esclavos y de ganado.

Otras ciudades importantes de Judea son Hebrón, Belén, Emaús, Betania y Jericó (la ciudad residencial de los sacerdotes de Jerusalén).
Jesús, "Recorría toda Galilea enseñando en las sinagogas y proclamando el Evangelio del Reino, curando las enfermedades y dolencias del pueblo. Su fama se extendió por toda Siria y le traían todos los enfermos aquejados de toda clase de enfermedades y dolores, endemoniados, lunáticos y paralíticos. Y él los curaba. Y le seguían multitudes venidas de Galilea, Decápolis, Jerusalén, Judea y Transjordania" (Mt 4,23-25).

Galilea, pues, estaba situada al Norte de Israel o Palestina, era un territorio de paso entre el mar y las áridas regiones del interior.
Jesús era galileo. Y en Galilea había pocos judíos (una exigua minoría). Su población era una amalgama de griegos, caldeos, egipcios, fenicios, gente de paso…

En tiempos de Jesús nada que ver Galilea con el resto de Israel, sobre todo con Jerusalén.

Jesús nunca se encontró a gusto en Jerusalén.

En Galilea Jesús predicaría lo que le diera la gana sin ser molestado, ¿pero en Jerusalén?
Allí estaba el Templo, principal fuente de divisas (como el turismo español, pero por motivos religiosos) y el Sanedrín no podía consentir que un venido de fuera les fastidiara el negocio de ingresos por la venta de animales para el sacrificio, el cambio de moneda,..

De la tolerancia religiosa galilea a la intolerancia fundamentalista de Jerusalén.

Sólo después de la caída de Jerusalén, año 70, los judíos expulsados de Jerusalén y de Judea se refugiaron en Galilea, a la que convirtieron en foco del Renacimiento Judío y del Rabinismo.

De Nazaret (Galilea) a Belén (a 8 kilómetros de Jerusalén) hay una distancia de 162 Kilómetros, en las carreteras actuales y terreno accidentado. (¿Hechos, estos kilómetros, en una burra, una mujer a punto de dar a luz y un viejo como marido?).


Jesús de Nazaret (Galilea), no Jesús de Belén (Judea). Éste es el remiendo posterior “para que pareciera que se habían cumplido las Escrituras”.

domingo, 22 de febrero de 2015

LOS CUATRO HERMANOS.



Eran cuatro hermanos, cuatro de una tacada. Cuatrillizos. En una calle cualquiera del centro de Sevilla.
Pero ¡lo que son las circunstancias¡
La prematura muerte de sus padres, en un accidente de circulación, los diseminó por los cuatro puntos cardinales.
Lenguas distintas. Culturas distintas. Costumbres y morales distintas. Regímenes políticos distintos….
Lo genotípico quedó diluido en lo fenotípico.
El ambiente le ganó la partida a la herencia.

Y pasaron los años.
Los cuatro, septuagenarios, volvieron a la ciudad a disfrutar de la merecida jubilación.
Los cuatro se instalaron en la vieja casa de los difuntos padres.
Casa destartalada pero que fue debidamente rehabilitada.
Gastos a partes iguales. Todos de acuerdo.
El problema llegó cuando hubo que pintar la fachada.

El que se había quedado en Sevilla y servido durante tiempo a Queipo de Llano, luego a Franco y al franquismo posterior, él, que había militado durante tanto tiempo en la falange y había sido un entusiasta del Espíritu y del Movimiento Nacional, propuso pintarla de color azul. A lo cual se opusieron, con todas sus fuerzas, los otros tres.
No querían que su casa fuera vista como símbolo del fascismo.

El que, hacía tantos años, había embarcado en Cartagena camino de Rusia, que se había educado bajo el régimen de Stalin. Él, que había sido republicano de toda la vida, siempre de izquierdas, rojo, propuso pintar la fachada, precisamente de ese color, de rojo.
A lo cual se opusieron, con todas sus fuerzas, los otros tres.
No querían, por nada del mundo, que su casa fuera vista como símbolo del comunismo. Y menos ahora, que el comunismo había muerto de inanición.

El que, tras sus estudios de Ingeniería Industrial y trabajando en Dragados y Construcciones, tuvo que desplazarse a Libia, para montar una refinería y que, tras muchos años, y enamorado, se quedó a vivir allí hasta que una bomba lo dejó viudo, por haberse ella casado con un infiel, vuelto a su patria, quería pintarla, naturalmente, de verde, como la bandera Libia.

El cuarto, tímido, bastante beato y monaguillo en la Catedral, tras pasar por el Seminario una vez hecha amistad con el Cardenal Amigo Vallejo y tras muchos años de sacerdocio, recaló, como Secretario de no sé qué Cardenal, en el Vaticano.
Él propuso pintar la fachada de amarillo.

Entre el laicismo de uno, el agnosticismo del otro y el ateísmo del tercero, hubo unanimidad en oponerse a ver la fachada pintada de amarillo, como vaticanista.

La fachada quedó sin pintar.

El agua y la nieve, el frío y el hielo, el calor…., todos los agentes atmosféricos parece que se pusieron de acuerdo y se confabularon con la casa paterna y, trabajando y trabajando, por su cuenta o en comandita, la fachada fue deteriorándose.

El sentido común fue, entre ellos, el menos común de los sentidos. Cada uno se salió con la suya. Pero entre los cuatro la mataron y ella sola se murió.

“No me importa perder siempre que los demás no ganen” –parecía ser el lema de cada uno.

         “O se pinta en mi color o no se pinta”.

Todos y cada uno le echaba la culpa a los otros tres.
Nadie se sentía culpable.
La ideología, una vez más, como carga, se imponía.

Todos perdieron, pero con la conciencia tranquila.


¡Hay que ver lo que es la vida¡

viernes, 20 de febrero de 2015

LAS TRES “PATAS” DEL CRISTIANISMO


(Lo bueno de la jubilación (además del retiro laboral retribuido) no es que te dé tiempo a “leer” (que también), es que te da tiempo a “re-leer”. Y esto es lo que llevo haciendo durante el mes de Septiembre.
Releyendo y releyendo, libros y más libros, y no sólo lo subrayado (para mí algo inútil, porque soy tan malo subrayando que es que lo subrayo casi todo, así que me pregunto que para qué subrayar).

Las Tres Patas de esa mesa llamada Cristianismo son tres santos que, por orden cronológico, son San Pablo, San Agustín y Santo Tomás. Cada uno de ellos ha dejado una impronta indeleble que, todavía hoy, sigue casi vigente.

SAN PABLO.

Un gentil (no judío), de Tarso, no perteneciente al círculo de Jesús de Nazaret, que ni lo conoció, y que aporta la fe en la resurrección (“Si Cristo no resucitó, vana es nuestra fe), haciendo “Dios” a Jesús, que se había denominado a sí mismo “hijo del hombre”.
El primero en ir desfigurando el mensaje de Jesús de Nazaret, al convertirlo en el Cristo, un judío que lo que menos se le pasó por su cabeza era fundar una nueva religión, posteriormente llamada “Cristianismo”, pero que lo único que quería era reformar el judaísmo, huyendo de “la letra” y yendo al fondo, al “espíritu” de la ley.

Sobre todo el 2º Pablo es el primer misógino del Cristianismo. Yo no sé qué tendría contra las mujeres. Pero que si en los primeros siglos del Cristianismo la mujer participaba en las asambleas tanto o más que los varones, el 2º Pablo despotrica contra las mujeres (“que se callen y no hablen en las asambleas”, “que si quieren saber algo que se lo pregunten a sus maridos cuando lleguen a su casa”,….).
El que propone la virginidad como estado superior a la maternidad, el celibato como estado preferible al casamiento y a la paternidad,
Lo más opuesto a la predicación y a la vida de Jesús de Nazaret que, a pesar de la letra de la ley judía, jamás esquivó ni discriminó, en la palabra y en el trato, a las mujeres.
Jesús era lo más opuesto a un “ginéfobo” o “misógino”.
Leed cómo quiere enrollarse y ligar con la samaritana.

Más aún, ahí tenemos a María Magdalena, más preparada para entender su mensaje que todos los simples (simplones) apóstoles, a la que se le apareció en primer lugar, antes que a su madre y que a los apóstoles y con la que, seguramente, estuvo casado.
La tradición cristiana la convirtió en “prostituta”, siendo, como era, la más preparada de los apóstoles.
¿Quién no ha oído hablar del “Santo Grial” (y no me refiero a ese cáliz enjoyado, conservado en Valencia,… ¿alguien se imagina a Jesús de Nazaret, en la última cena, con un cáliz de esas características?)

Es verdad que en ningún evangelio dice de Jesús que estuviera casado, pero tampoco lo dice de ninguno de sus apóstoles (tan sólo menciona a la suegra de Pedro), pero es que un judío no casado era algo raro, mal visto.
Lo normal, en el pueblo judío, era estar casado.
Pocas veces he visto escrito llamar “bípedo” al hombre, porque es algo tan evidente,…

De todas las Instituciones Sociales, que, por lo general, han sido misóginas hasta ayer mismo, todas, al final, se han rendido y al valorar sólo el mérito de las personas y no el sexo en el que están, han dejado la puerta abierta para que entren por ella, en igualdad de condiciones, las personas, sean varones o sean mujeres (ahí está la Medicina, la Justicia, la Universidad,….)

Excepto la Iglesia Católica, Apostólica y Romana.
(Hace tan sólo unos días colgué “Historia de las mujeres”)

El antifeminismo paulino sigue siendo una de las patas del Cristianismo.

SAN AGUSTÍN.

Sobre el que hice la tesina en la Universidad de Salamanca.
Sin duda uno de los santos más significativos del Cristianismo, después de haber sido uno de los mayores sinvergüenzas del Imperio Romano, poco antes de su caída.

La cara y la cruz de la moneda.

Tras haber sido, en su juventud, un licencioso sexual, haber estado emparejado (no casado) y haber sido amante de Claudia Emilia, con la que tuvo un hijos, Adeodato (“a – deo- dato” = (dado por Dios”), con la que se fue a vivir a Milán y con la que era muy feliz, llevando una vida intensamente sexual, así durante dos años, en que la despacha y la embarca para Cartago, quedándose él con el hijo, a instancias y por la persistencia de su madre, la futura Santa Mónica.
La madre/suegra posesiva que logra entremeterse entre su hijo y su nuera real, aunque no oficial, y que hace que Agustín se convierta en la otra cara de la moneda.

(Si alguien está interesado en saber la historia de esta pareja de amantes, no hace mucho que el autor de “el mundo de Sofía”, Jostein Gaarder, lo ha dejado reflejado en una obrita, pequeña pero preciosa, “Vita brevis”)

La Sexualidad, defendida hasta ayer mismo por el Cristianismo, y defendida a ultranza, hoy, por muchos cristianos, desde Rouco Varela al Opus y demás, es la que impuso el segundo Agustín.
Él, que tanto amó con el sexo, es el que más va a despotricar contra el sexo.
Naturalmente es el sexo femenino el culpable de todos los males.
Es Eva.

El pecado sexual como el gran pecado del Cristianismo posterior.
El sexo es lo peor de lo peor, y peor todavía la sodomía (relación sexual entre varones).

(Estoy leyendo, últimamente, la posibilidad de que San Agustín, hubiera sido homosexual o, mejor, bisexual)
La verdad es que, leyendo párrafos de Las Confesiones (autobiografía), son tan explícitos los textos que, si no se sabe si se refieren al amor que tenía y sentía por la muerte temprana de su hijo Adeodato o al que sentía por un posible amor por un joven amante….)

Pero, en contraposición a este horrendo y/o nefando pecado, propone el mandato del Amor:
“Ama y, luego, haz lo que quieras, lo que te dé la gana”

Pero, a continuación distingue dos tipos de amor:
1.- “Amor Dei usque ad contemptum sui” (“amor a Dios hasta el desprecio u olvido de sí mismo”.
2.- “Amor sui usque ad contemptum Dei” (“amor a sí mismo hasta el desprecio u olvido de Dios”)

El primero es “la caridad”, el segundo es el “egoísmo”.

Pero también distingue entre dos conceptos: “Uti” (“utilizar”, “usar”) y “Frui” (“disfrutar”, “recrearse”).

El sexo, por ejemplo, sólo debe ser “uti” (utilizado, usado) como único medio de la reproducción, que es la meta, para incrementar el número de cristianos que adoren a Dios.
Pero el sexo no debe ser “frui” (disfrutado, recreado,…).
Si puede “usarse” el sexo, entre los casados, sin orgasmo (“frui”) mejor que mejor.
El sexo es un trámite, no un fin, es un camino, no una meta, debe consentirse, no buscarse,…

SANTO TOMÁS DE AQUINO.

Es el “intelectual” del trío.

Su Summa theológica es la mejor catedral intelectual del cristianismo.
La Teología tomista es la que, en líneas generales, sigue vigente en las Universidades Católicas y en las Facultades de Teología.
Su empeño en que la “fe” y la “razón” ni se identifican ni se contraponen, sino que se armonizan y se complementan.

Quien no pueda o no sepa o no sea capaz de razonar, que “crean” y quienes puedan, sepan y sean capaces de razonar, que “razonen”.
Tanto la “existencia de Dios” como la “esencia de Dios” pertenecen a lo que él denomina los “preambula fidei”.
Es decir, son un conjunto de verdades que pueden ser “creídas” por la fe o “sabidas” por la razón.
Y no hay contradicción.

Como “sólo unos pocos hombres, tras mucho estudio y tras mucho tiempo”, pueden llegar a demostrar la existencia de Dios (por las cinco Vías) y la esencia de Dios (por las tres vías), pero como todos los hombres tienen la obligación de salvarse y la salvación pasa por la aceptación de la verdad de la existencia y de la esencia de Dios, deben tener a su disposición esas verdades que, si son incapaces de llegar a ellas por la razón, puedan acceder a ellas por la fe.

La Ética y el Derecho Natural.
Dios, al crear el universo, impuso en los seres el modo de comportarse, las leyes.
Las leyes naturales son las que Dios puso y le impuso a la naturaleza, que actúa y se comporta así y no de otra manera porque Él así lo quiso.
Lo que hacen los científicos, descubriendo leyes, es descubrir el plan divino impuesto a la hora de crear.

Pero, además de esa “leyes naturales” también Dios puso “leyes positivas”, como los 10 mandamientos para que el hombre las cumpla.

Si en la naturaleza lo que prima o reina es la “necesidad” (esta piedra, suelta, cae así y no de otra manera, a esta velocidad y no a otra, en esta dirección y no en otra, es porque Dios lo quiso así, pero podría haber querido que se comportaran de otra manera y, si así lo hubiera querido, así se comportarían.

El caso del hombre es especial, porque lo “creó libre” para obrar.
El hombre podrá obrar según el mandato divino (y ese será su mérito, que será recompensado, con la dicha eterna) o podrá obrar en contra del mandato divino (y ese será su demérito, que será castigado con las penas eternas del infierno).

Si somos “libres” debemos “responder” de lo que hacemos y por qué lo hacemos, porque podríamos no haberlo hecho.

El hombre, al ser libre, es responsable, de su futuro en la vida de ultratumba.


A lo más que llegó la “escolástica”, que es como se la denomina a la Filosofía y a la Teología Tomista es a la “neoescolástica”, tras el empuje de la  Razón en la época de la Ilustración, intentando armonizar la religión con los avances de la ciencia..

jueves, 19 de febrero de 2015

LAS TRES RELIGIONES DE "EL LIBRO": EL JUDAÍSMO (Y 4)



EL TEMPLO.

1.- El Templo de Salomón.

El año 960 a.C. y para sustituir al Tabernáculo (en el que estaba el Arca de la Alianza, que luego sería traída por el rey Davis a Jerusalén), Salomón mandó construir el primer templo (donde hoy está El Muro de las Lamentaciones, la Cúpula de la Roca (con tantas connotaciones musulmanas) y la Mezquita de Al-Agsa.
En el centro del templo se encontraba el Arca de la Alianza (un gran arcón, hecho de madera de acacia, cubierto de planchas de oro y con cuatro anillas en las esquinas, por las que pasaban unos palos para transportarla) y dentro de ella se encontraban las Tablas de la Ley, con los Diez Mandamientos entregados por Dios a Moisés.
Sería, después, profanado por invasiones extranjeras y nuevas deidades sirio-fenicias.
              
El año 586 a.C. Nabucodonosor II lo destruyó casi por completo llevando cautivos, a Mesopotamia, a una gran parte de los habitantes del Reino de Judá (lo conocido como “Cautiverio de Babilonia”).

2.- El segundo Templo.

El año 535 comienza la reconstrucción del segundo Templo, en el mismo lugar, por Zorobabel, que no aceptó la ayuda de los samaritanos (reino de Israel) porque quería que fuera reconstruido sólo por los del reino de Judea.
También tomó parte, en la reconstrucción, Ciro el Grande y, finalmente, bajo el reinado de Darío I, año 521 a.C. acabó la reconstrucción. Había tardado 20 años.

Pero fue el año 19 a.C. cuando el Rey Herodes el Grande comenzó una masiva renovación y expansión del Templo, demoliendo, prácticamente, el anterior.
Por eso se le llama, a este segundo Templo, “el Templo de herodes”, mucho más amplio, cuyas dimensiones eran de 500x300 metros.

Aquí ya no estaban ni el Arca de la Alianza ni las Tablas de la Ley, que desaparecieron tras la destrucción de Jerusalén, y del Templo, a manos de Nabucodonosor.

Fue de ese Templo del que Jesús diría que sería destruido y del que “no quedaría piedra sobre piedra”.

El año 66 d.C. se rebelaron los judíos contra el Imperio Romano y fue el año 70 cuando las legiones de Tito destruyeron la mayor parte de Jerusalén y el segundo Templo.
En el Arco de Tito, en Roma, en conmemoración de la victoria, aparecen soldados romanos llevando la Menorah (el candelabro de siete brazos).

Jerusalén sería arrasada, finalmente, por el emperador Adriano, en el año 135 d.C.

3.- ¿El tercer Templo?

Según la teología judía, con el advenimiento del Mesías, el Templo de Jerusalén será  restaurado.
Israel ya tiene planos detallados de cómo reconstruirlo, así como una gran Menorah.


DIÁSPORAS.

“Diáspora” significa “dispersión”
Las primeras dispersiones tuvieron lugar en los siglos VIII y VI a.C., cuando los judíos fueron deportados a Siria y a Babilonia.
La propiamente “diáspora” tuvo lugar tras la destrucción del Templo de Jerusalén por el emperador romano Tito (año 70 d.C.)
A partir de entonces el culto en el Templo comienza a ser sustituido por el de la “sinagoga” de cada ciudad, en la que los rabinos enseñan la Torá o “ley mosaica”

(Jesús predicaba, a veces, en la sinagoga (Mc. 1, 39) y San Pablo, en la difusión del cristianismo, las usaba a menudo)

El judaísmo se fue haciendo presente en el Imperio Romano y, ya en la Edad Media, se establecieron en los nuevos reinos cristianos (España, Francia, Alemania, Inglaterra, Polonia, Rusia,…)
Recordemos su presencia en España, con una notable población judía durante toda la Edad Media, con grandes figuras hebreas, sobre todo Maimónides, que forma parte de nuestra más brillante tradición cultural, aunque serían expulsados en 1.492, pero que siguen conservando la lengua que aprendieron en Sefarad (España), son los sefarditas.

Desde entonces los judíos han vivido por el mundo con su “patria portátil” (su Biblia, sus sinagogas y sus tradiciones religiosas) manteniendo su identidad de pueblo.

Ya en el Occidente cristianizado el pueblo judío nunca fue bien visto, por considerarlo un pueblo “deicida”.
De hecho, hay expresiones como “perro judío”, “judiada”,… de ese antijudaísmo durante tantos años alentado por el Cristianismo.
Así aparece el “antisemitismo”.
Que culminará con el nazismo y el “holocausto”

Habrá que esperar hasta el Concilio Vaticano II para poner de relieve la conexión religiosa entre judíos y cristianos, que comparten el Antiguo Testamento y teniendo en cuenta que Jesús, sus apóstoles y los primeros cristianos eran judíos y que fue en el marco del judaísmo donde se originó el Cristianismo.
Jesús no quiso ni intentó crear una nueva religión (el Cristianismo), sino modificar el Judaísmo, depurándolo.

Antisemitismo que, en mayor o menor medida, sigue estando presente pues son muchos los que, entre el conflicto árabe-israelí apuesta por los árabes (palestinos).

Tras la segunda guerra mundial y tras asignarle la ONU un espacio en Palestina en el que formar un Estado, han sido muchos los que han retornado a Israel y, desde entonces, más o menos enconadamente, está presente el conflicto árabe-judío.

La existencia del Estado de Israel representa, desde el punto de vista espiritual, el cumplimiento de las promesas reveladas, al estar presentes los tres componentes de la identidad judía: Dios, Pueblo y Tierra Prometida.

Sin embargo, el Estado de Israel es un estado laico y ni el judaísmo es la religión oficial, hay libertad de cultos, a pesar de que los partidos religiosos conservadores quieren que la legislación del Talmud se convierta en la ley civil nacional.

Inspirado en el socialismo laico nacieron en Israel los Kibbuts, granjas al estilo de cooperativas agrícolas, puestos en marcha (los primeros) por colonias de emigrantes judíos procedentes de Rusia, que aspiraban a poner en práctica en Israel el proyecto de una sociedad socialista ideal, inspirada en los principios de propiedad colectiva, justicia y distribución de la riqueza producida entre todos, obedeciendo al principio: “a cada cual según su capacidad, a cada cual según su necesidad”.
Hoy, este radicalismo comunista se ha atenuado. Ya se admite la propiedad privada de los medios de consumo, la residencia familiar de los hijos, los estudios universitarios,… (Aunque, también, se han fundado Kibbuts religiosos, cuyos miembros se comprometen a observar estrictamente la ley judía)

Se considera que ser un Estado Aconfesional es una exigencia de la democracia

En la actualidad la población mundial judía se calcula entre 15 y 20 millones.
Donde más judíos hay es en los Estados Unidos (6 millones), en la antigua Unión Soviética (2.600.000), en Europa se calculan 1.500.000, de los que 12.000 viven en España, en África 160.000 y en Asia 50.000.

En el judaísmo contemporáneo hay, ahora mismo, tres tendencias: la reformista, la ortodoxa y el  hasidismo, procedente de Polonia, en el XVII y que es una mezcla de las dos anteriores.

Algo que caracteriza al judaísmo es la ausencia de proselitismo y el respeto a todos los caminos que conducen al verdadero Dios.

CURIOSIDAD.

El árbol de la fruta prohibida, según algunos, fue la vid, pues nada enajena más al hombre que el vino.
Según otros fue la higuera, pues lo mismo que fue causa de pecar, sirvió en parte para la reparación al desnudo en el que se vieron (“se cosieron hojas de higuera”)

Según unos terceros fue el trigo ya que el niño no sabe decir “papá” y “mamá” antes de haber probado el trigo (pan).

miércoles, 18 de febrero de 2015

LAS TRES RELIGIONES DE "EL LIBRO": EL JUDAÍSMO (3)



HISTORIA.

La Historia de los judíos está narrada e interpretada religiosamente en la Torá.
Comienza con Abrahán, un pastor sumerio que salió de Ur y llegó a Palestina.
En la época de los Patriarcas (Abrahán, Isaac y Jacob) el pueblo judío no era sino unas cuantas tribus nómadas unidas por la fe en un Dios.

Buscando mejores condiciones de vida, los 12 hijos de Jacob emigraron a Egipto, hacia el 1.600 a.C. y allí estuvieron, en el delta del Nilo, durante 400 años, sometidos a trabajos forzados como esclavos y salieron de la opresión del faraón Ramsés II (siglo XIII a.C,) mediante una tumultuosa salida de Egipto (“Éxodo”) guiados por Moisés, pasaron el Mar Rojo, huyendo del ejército del faraón, en el convencimiento de que estaban haciéndolo ayudados por su Dios.
Atravesaron el desierto dirigiéndose a Canaán (hoy Israel), la tierra prometida por Dios a Abrahán, para su descendencia (que, aunque viejo, tendría un hijo, Isaac al que (parece una contradicción) le ordena que se lo sacrifique y que sus descendientes serían como “las estrellas del cielo”, según la promesa a Abrahán).

Fue en el desierto cuando los hebreos se organizaron como pueblo, comprometiéndose a cumplir la Ley de Dios promulgada por Moisés en el Sinaí (“Las doce tablas”), unidos con un Pacto de Alianza con Él (“sólo Yo seré vuestro Dios” y compromiso de velar por el pueblo)

Tras 40 años de marcha por el desierto, el sucesor de Moisés, Josué, tras pasar el río Jordán y tomar Jericó, conquistó la Tierra Prometida de Canaán, llamada también Palestina, que distribuyó entre las 12 tribus de Israel.
Esta conquista fue vista por el pueblo como el cumplimiento de la promesa hecha a Abrahán.

Para defenderse de los enemigos, interpretados como castigo de Dios, las tribus se unen en torno a un Jefe o Juez, el último de los cuales, Samuel, dio a Israel su primer rey, Saúl.
Después vendría David (vencedor del gigante Goliat, filisteo, la Franja de Gaza), que hizo de Jerusalén la “Ciudad de David” y, posteriormente, Salomón, que construyó el primer Templo, emulando los templos de Egipto y Babilonia, y en el que se entronizó el Arca de la Alianza, como signo de la presencia de Dios.
Pero Salomón fue infiel a la Alianza con Dios y cayó en la idolatría de dioses extranjeros.

A la muerte de Salomón, Palestina, cuyas 12 tribus se habían unificado políticamente hacia el año 1.030 a.C., un siglo después se produce la división de Palestina en dos reinos: el de Judá, al sur, que comprendía las tribus de Judá y Benjamín, y en el que se encuentra Belén y Jerusalén, y el de Israel, al norte, con las 10 tribus restantes, y donde está Samaria.
En ambos reinos el pueblo fue infiel a la Alianza y es la época en que los profetas claman por mantener viva la fe en el Dios de Abrahán.

El reino de Israel sería destruido por los asirios y sus habitantes desterrados a Nínive.
Igualmente, el año 587 a.C. con Nabucodonosor II, rey de Babilonia, cayó el reino de Judá, conquistando Jerusalén (su capital), destruyendo el Templo y sus habitantes serían llevados cautivos a Babilonia (“el cautiverio de Babilonia”).

Los judíos tendrían que acostumbrarse a vivir sin Templo y en medio de una sociedad pagana y sin dejar de ser fieles a la Alianza.
Guardaban el Sábado, celebraban la Pascua, se reunían cada semana para la oración y para escuchar lecturas de la Torá.

Ambos hechos (destierros y/o cautiverios) serían interpretados como castigo de Dios

Los profetas animan a los exiliados e Isaías predica la promesa del Mesías, del Salvador, del Emmanuel o “Dios con nosotros”, alentando su esperanza y Ezequiel, el “profeta del exilio”, propone una nueva moralidad y una nueva Alianza con Dios, purificando su fe religiosa (“la intención es más importante que la observancia externa de la Ley”, “ser justos es lo más agradable a Dios”, “el futuro de salvación definitiva, que  se cumplirá en los tiempos del Mesías de Dios”)

El 539 el príncipe persa Ciro conquista Babilonia y el segundo sucesor del mismo, Darío I, decreta el retorno de los judíos a  Palestina, año 520 a.C.
Durante dos siglos, y bajo el dominio persa, se reconstruye el Templo, con la aprobación de Darío I. Así la religión judía recupera su antiguo esplendor. Termina la época de los profetas y se abre la época de los escribas (“rabí” – “rabinos”), los legisladores y los doctores de la Ley.

El año 332 a.C. Alejandro Magno conquista Palestina, viviendo bajo el gobierno de los griegos, pero sin hostilidad, entrando en contacto con la cultura griega, traduciéndose al griego la Biblia Hebrea (“versión de los 70”).

Los Macabeos se rebelan contra el monarca sirio Antíoco IV y sucesores (años 167-100 a.C,) hasta el año 63 a.C. en que el romano Pompeyo toma Jerusalén y Judea se transforma en una provincia del Imperio Romano.

Es cuando se acrecienta la expectativa de los judíos por la venida del Mesías para la liberación de Israel.

Hace 2.000 años apareció Jesús, que se proclamó Mesías, pero los dirigentes del pueblo judío no lo reconocieron como tal.


Siguen esperando al Mesías.

martes, 17 de febrero de 2015

LAS TRES RELIGIONES DE ·EL LIBRO": EL JUDAÍSMO (2)


LOS RASGOS FUNDAMENTALES DEL JUDAÍSMO:

1.- LA TORÁ o Biblia judía que, en líneas generales (no totalmente) coincide con el Antiguo Testamento de la Biblia Cristiana y el TALMUD (“enseñanza o conocimiento”), que es una recopilación posterior de comentarios a la Torá y que reúne 613 preceptos que todo judío piadoso debe cumplir.

2.- PUEBLO ELEGIDO. El pueblo judío tiene plena conciencia de ser el pueblo elegido por Dios, por eso todos los judíos se sienten miembros de una misma etnia.

3.- EL MESÍAS. Los judíos viven con la esperanza de un Mesías que vendrá.

4.- EL SHABAT. El sábado es el día de descanso, se conmemora el descanso de Yahvé después de los seis días de la creación y tiene un fuerte contenido religioso, ya que no puede desarrollarse ninguna actividad profesional o lucrativa. Está prohibido cocinar, escribir, plantar, lavar, arar, sacrificar, teñir,…
En realidad, el Shabat comienza el viernes por la tarde y termina con las primeras estrellas de la noche del sábado.

5.- EL TEMPLO. Construido por Salomón en Jerusalén el año 480 de la salida de Egipto, en siglo X a.C. En él se guardaba el Arca de la Alianza y las Tablas de la Ley.
Fue destruido dos veces: la primera por Nabucodonosor, el año 587 a.C. y la segunda por los romanos, el año 70 d.C.
Tras la diáspora, el espacio al que los judíos acuden para la lectura de los libros sagrados y para la oración común es la SINAGOGA, en la que también se desarrolla la educación de los niños en las tradiciones religiosas.

6.- LAS FIESTAS. Las más importantes recuerdan episodios de la historia del pueblo judío:

A.- La PASCUA o PESAH (recuerda la salida del pueblo judío de Egipto y la liberación de la esclavitud al mando de Moisés. Se celebra el día 15 del mes de Nisán, ordinariamente en Abril y está muy relacionada con la Pascua Cristiana).
B.- La FIESTA DE LAS TIENDAS o SUCOT (recuerda la travesía por el desierto y se celebra a mediados de Octubre).
C.- EL PURIM (recuerda a Ester, que salvó a los judíos en el destierro)
D.- ELYOM KIPPUR o FIESTA DEL GRAN PERDÓN, el “sábado de los sábados” (que marca el inicio del año religioso, se celebra entre el 24 de Septiembre y el 12 de Octubre, en el que. incluso los israelitas no practicantes, acuden a la sinagoga el oficio religioso.
Es día de ayuno absoluto y de oración y arrepentimiento).
E.- EL SHAVUÓT (que significa “semana”, que se celebra seis semanas o cincuenta días después de la Pascua (como el Pentecostés cristiano), se conmemora la revelación del nombre de Dios en el Sinaí y es la fiesta de la recolección).
F.-El ROS HASANA (que significa “cabeza de año”) es la fiesta del Año Nuevo judío. Según su cronología hoy estaríamos en el año 5.775, se celebra entre el 14 de Septiembre y el comienzo de Octubre. Dura dos días y es anunciada por el sonido del shofar o “cuerno de macho cabrío” y recuerda el sacrificio de Isaac.

7.- LAS ORACIONES. La más importante es la SEMA, verdadero credo del judaísmo: “Escucha, Israel: el Señor nuestro Dios es solamente Uno. Amarás al Señor tu Dios con todo el corazón, con toda el alma, con todas las fuerzas”.

8.- LOS ALIMENTOS. Distinguen entre alimentos puros, y que se pueden comer (los cuadrúpedos rumiantes cuyas pezuñas presentan una hendidura y los peces dotados de aletas y escamas, y alimentos impuros, que no pueden comerse.

9.- EL CUERPO. La circuncisión es obligatoria para todos los niños, su origen se remonta a Abrahán y consiste en cortarle el prepucio poco después de nacer.



lunes, 16 de febrero de 2015

LAS TRES RELIGIONES DE “EL LIBRO”. EL JUDAÍSMO (1)


El Arte, sobre todo la Pintura  (aunque también la Escultura) y la Literatura, en Occidente, no pueden entenderse sin conocer la Biblia, comenzando por el Antiguo Testamento (la Torá para los judíos).
La Capilla Sixtina es el Génesis en pintura.
Todos los pintores y escultores de la Edad Media y del Renacimiento expresan la biblia, tanto el Antiguo como el Nuevo Testamento.

Adán y Eva, Abrahán, Isaac, Jacob, Moisés, David, Salomón, La Torre de Babel, el Diluvio,… es el Antiguo Testamento.
El Portal de Belén, la Virgen, San José, Jesús de Nazaret y su vida pública, la Sagrada Familia, la Pasión y la crucifixión,…. Es el Nuevo Testamento, ya cristiano, no judío.

El Judaísmo es la más antigua de las tres.
Nació, aproximadamente, hace uno 4.000 años, en lo que hoy denominamos Oriente Medio y, poco a poco, fue constituyéndose como pueblo, “El Pueblo de Israel”

Fue un pueblo distinto a los demás, en el que los aspectos de comunidad religiosa y comunidad política se integran en la identidad social del pueblo judío hasta la destrucción de Jerusalén y la diáspora del año 70 en que se disocian la identidad religiosa, cultural, social y política hasta el 1.948 en que se le asigna un territorio.

No forman una raza distinta basada en rasgos psicológicos o físicos aunque, en un principio fuera un grupo semita, pero la diferencia racial que pudiera haber, en un primer momento, se ha difuminado al mezclarse con otros pueblos.

Se pertenece al pueblo judío por linaje, por ser hijo de padres judíos (específicamente de madre judía) o por la aceptación del judaísmo, bien por tradición, bien por conversión.
La pertenencia al pueblo judío, en los varones, se acredita mediante la circuncisión.

A los pertenecientes al Judaísmo, al pueblo judío, se les puede denominar:

1.- HEBREOS (por ser descendientes de Abrahán)
2.- JUDÍOS (oriundos del reino de Judá)
3.- ISRAELITAS (por su descendencia del patriarca Jacob, llamado, también, Israel) y que se distingue de “israelí” (ciudadano actual del Estado de Israel, sea o no de la religión judía).

Si en Israel hay unos 5 millones de judíos sólo un 37% son practicantes...

Del judaísmo bíblico procede la doctrina del origen divino del poder de los reyes (que tanta importancia tendrá en la Europa cristiana de la Edad Media. Aquello de “por la gracia de Dios”)

Samuel ungió a Saúl como rey por voluntad divina.
Israel cree que la monarquía es una institución divina y que, por el rito de la unción, el rey gobierna como representante de Dios.

Con la legitimación divina del poder político el judaísmo bíblico legitima la guerra santa.
Por necesidades de supervivencia los judíos, desde sus orígenes, son un pueblo guerrero: guerras de conquista de Canaán, guerras contra la opresión en tiempo de los jueces, guerras de liberación nacional en tiempos de Saúl y David.
Estas guerras las hace Israel para defender su independencia y para defender a su Dios. Son guerras santas. Luchan por la causa de Dios y Dios combate a favor de los judíos porque ellos son “su pueblo elegido”
Israel aclama a su Dios como “Dios de los ejércitos o Dios guerrero” y que legitima, según la “ley de la guerra” el exterminio de los enemigos de Israel vencidos en la batalla.

Leer pasajes del Antiguo Testamento es asistir a masacre tras masacre (comenzando por las mujeres y los niños) ordenadas por el mismo Dios.

De hecho, en la fiesta del Yom Kippur se convoca al pueblo haciendo sonar el “shofar”,  trompeta curva de cuerno de carnero, que es lo que hizo Gedeón con sus combatientes al atacar un campamento enemigo tocando la trompeta y al grito de “por Yahvé y por Gedeón”

El Judaísmo bíblico reconoce como un hecho natural la división de la sociedad en ricos y pobres. La riqueza se justifica como recompensa por la fidelidad a Dios o como por el trabajo de los hombres y la pobreza como resultados de las propias culpas o como prueba que Dios, a veces, envía (recuérdese a Job) o como consecuencia de la injusticia cometida por uno mismo o por sus antecesores (recordad la pregunta que los apóstoles le lanzan a Jesús, ante la presencia de un tullido: “¿quién pecó, éste o sus padres?”.

Pero Dios no abandona a los pobres, estableciendo diversas medidas sociales (libertad del esclavo al cabo de 6 años, prohibición del préstamo con interés entre israelitas, protección a la viuda, al huérfano y al extranjero, derecho a espigar en los campos,…)

Entre los valores éticos, además de la lealtad y la fidelidad, se exalta la Justicia (virtud de “dar a cada uno lo suyo”).
El mismo Dios es invocado como “Dios justo”.

La TORÁ es su libro sagrado, escrita en hebreo y en forma de rollo que, a medida que va leyéndose, va enrollándose por un lado y desenrollándose por el otro.
La MENORÁH o candelabro de siete brazos (al que la tradición cabalística le dio una significación sapiencial: los tres pares de sentidos (dos ojos, dos orejas y dos orificios nasales, por los que percibimos el mundo exterior) y la lámpara central, que representa a la boca, por la que salen las buenas o malas palabras) y que es el símbolo del judaísmo, así como

La ESTRELLA DE DAVID, de seis puntas, que lo fue durante la Edad Media, aunque, posteriormente, desde el XIX, tomó un significado nacional.