sábado, 7 de abril de 2018

HISTORIA SAGRADA ( y 21)


“Pero confiaste en tu hermosura y te has prostituido, y has prodigado tu prostitución a todo transeúnte, entregándote a él. Tomaste tus vestidos y te hiciste agujeros altos coloreados para prostituirte en ellos….has cogido las joyas de oro y plata, que yo te di…cogiste las telas recamadas… cogiste el pan, el aceite y la miel que yo te di y…has cogido a tus hijos y a tus hijas y….era poca cosa el haberte prostituido tú para que, además,...
Has construido un lupanar en las plazas y en los cruces de los caminos… te has prostituido a los hijos de Egipto…a los de Asiria…a los de Caldea…porque eres insaciable…
Pero tú no eres una verdadera prostituta para recoger salario, eres la mujer que comete adulterio y que, estando bajo su marido, tomas a extranjeros. A todas las prostitutas se les hacen regalos, pero tú diste regalos a todos tus amantes, tú los asalariaste para que de todas partes vinieran a ti, para tus prostituciones….has obrado en tus prostituciones al contrario de todas las mujeres.
Nadie buscaba tu prostitución y mientras tú ofrecías remuneración de prostitución, nadie te la daba a ti.
Ha ocurrido lo contrario de las demás”.

“Porque descubriste tus vergüenzas y mostraste tu desnudez en tus prostituciones a tus amantes y a todos los ídolos abominables, por la sangre de tus hijos, por ti a ellos entregados….los reuniré a todos y descubriré desnudez delante de ellos, y verán tu desnudez…te entregaré en sus manos…te lapidarán y te harán pedazos cos sus espadas….saciaré en ti mi cólera…y te dirán: “cual la madre, tal la hija. Eres digna hija de tu madre, que aborreció a su marido y a sus hijos, digna hermana de tus hermanas, que han aborrecido a sus maridos y a sus hijos: vuestra madre era una hitita y vuestro padre un amorreo”

Son palabras indignas de un Dios, ese odio a quienes no son sus adoradores.

“Tu hermana mayor es Samaria, ella que con sus hijas habita a la izquierda y tu hermana menor que con sus hijas habita a tu derecha es Sodoma…”

Dice Ezequiel: “había dos mujeres, hijas de una misma madre, se prostituyeron en Egipto en su juventud. Allí fueron estrujados sus pechos y manoseados sus senos virginales. La mayor se llamaba Oola (Samaria) y la menor Ooliba (Jerusalén). La primera se enamoró de los asirios, gente guerrera, vestidos de púrpura, gobernadores y oficiales, todos ellos jóvenes atrayentes, caballeros que montaban a caballo,….ella les brindó sus prostituciones….ellos descubrieron su desnudez….
La otra, Ooliba, se entregó a prostituciones más corrompidas aún….a los Caldeos (Babilonia)…y se enamoró locamente de ellos, libertinos, cuya sangre es como carne de asno y el flujo de garañones….volviste a la impureza de tu juventud, cuando los egipcios acariciaban tu seno y estrujaban tus pechos virginales…y he aquí que yo suscitaré contra ti y los traeré de todas partes: los hijos de Babilonia y todos los caldeos….y los hijos de Asiria….vendrán contra ti un ejército y carros con ruedas, una coalición de pueblos, y te atacarán todo en derredor…ellos te arrancarán la nariz y las orejas, y lo que quedare de ti caerá a espada. Se apoderarán de tus hijos y de tus hijas,…te desnudarán…”

Samaria era la capital de Israel, de las 10 tribus del norte. Los judíos de Judá, sobre todo sus sacerdotes, odiaban a Samaria por sus ídolos.
El nombre de samaritano, que aparece solamente una vez en el Antiguo Testamento, significaba: habitante del reino de Israel, también llamado Samaria, por su capital.
En el Nuevo Testamento “samaritano” quiere decir “habitante del distrito de Samaria, entre Galilea y Judá, distrito que, en ese período, formaba parte del extranjero.

Los otros libros proféticos no aportan nuevos aspectos respecto al tema que nos ocupa, salvo en el libro de Malaquías (“mi mensajero”) que se enfrenta, como tantos otros profetas de este período, a los matrimonios mixtos, que muy a menudo se concertaban tras un divorcio de una mujer judía y que, a menudo, llevaban al hombre a la adoración de otro dios.

FIN

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