martes, 8 de mayo de 2012

LOS MUSULMANES (4)


OBLIGACIONES ISLÁMICAS/MANDAMIENTOS CRISTIANOS.

1.- El Islam hace una clara distinción entre “las obligaciones personales” y las “prescripciones comunitarias”.

A.- Las “OBLIGACIONES PERSONALES” son “LOS CINCO PILARES” del Islam.

A1.- LA PROFESIÓN DE FE, (la SHAHADA).
“Yo atestiguo que no hay más dios que Alá y que Mahoma es su profeta”. La proclamación de esta fórmula es la fe del Islam, la Shahada (el equivalente al “bautismo” cristiano). Cuando se testimonia de esta manera la fe en público, se forma parte, por el hecho de hacerlo, de la comunidad musulmana.
Mis lectores recordarán que esto fue, exactamente, lo que publiqué, no hace tanto tiempo, sobre la Shahada de Blas Infante. Hubo muchos comentarios en contra. Pero es indudable y constan testimonios gráficos de la misma.

A2.- LA ORACIÓN (el SALÁT).
Las cinco oraciones rituales reciben el nombre de la hora en la que deben realizarse (recuerdo, a los cristianos, que hasta no hace mucho tiempo, los sacerdotes rezaban: maitines y laudes, vísperas y completas, prima, tercia, sexta y nona).
Los musulmanes tienen que purificarse previamente, de una manera ritual, por medio de unas abluciones (agua o arena). Deben ir vestidos decentemente. La oración comunitaria se realiza en las mezquitas, una vez por semana, los viernes.
Hace años, en un intercambio cultural de mi hija con niños marroquíes, acogimos en casa a una adolescente, de Fez. Al enseñarle el dormitorio que compartiría con mi hija y la cama en la que iba a dormir, lo primero que preguntó fue en qué dirección se encontraba La Meca, para el momento de la Oración. Tuvimos que sacar un mapamundi y calcular que se encontraba en la dirección de la puerta derecha del armario.
Lo ideal para la Oración es arrodillarse en la alfombra en la que se encuentran los 99 nombres atribuidos a Dios en el Corán.

A3.- EL AYUNO (el SIYÁM).
Este ayuno se realiza durante todo el mes de Ramadán, el noveno mes del año islámico (lunar). El ayuno es absoluto desde el alba hasta la noche. Durante estas horas no se puede comer, beber, fumar ni tener relaciones sexuales.
(Entre paréntesis, y sin ánimo de ofender. La camiseta asturiana que adquirí hace años en un viaje del INSERSO, totalmente hedonista: “Fuma, Folla, Come y Bebe, que la vida es breve”. Mal podría este hedonista guardar el ayuno islámico).

A4.- LA LIMOSNA (la ZACAT).
Es un derecho que poseen los que no tienen nada o muy poco sobre los que poseen mucho. Pagar la limosna legal, la Zacat (el azaque) significa que el hombre es sólo depositario, en este mundo, de los bienes recibidos: Dios es el único propietario.
(En la próxima entrada, cuando tratemos los Mandamientos de la Santa Madre Iglesia, nos referiremos al Diezmo).

A5.- LA PEREGRINACIÓN A LA MECA (AL HADCH).
La Peregrinación a la Meca es un acto esencial del culto islámico. Todos los creyentes tienen que realizarlo una vez en su vida, excepto los que no disponen de medios.
En La Meca se encuentra la Ka´aba, la piedra cúbica que, a la vez, guarda una piedra negra, que data de los tiempos de Abraham.
Según la leyenda, Abraham (Ibrahim) recibió la piedra, al construir la Ka´aba, como un regalo del arcángel Gabriel.
También dice la tradición que el primitivo color de la piedra se transformó en “negro” por los pecados de la humanidad.
Los científicos, hoy, opinan que se trata de un simple meteorito (“piedra caída del cielo”).

B.- Las “PRESCRIPCIONES COMUNITARIAS”

La Dchihád (la YIHÁD) es un a prescripción a la que se alude con frecuencia en el libro sagrado y en Occidente se traduce, normalmente, como “Guerra Santa”, aunque, literalmente, no guarda relación alguna con la “guerra”, sino que significa “esfuerzo”, una lucha para vencer al enemigo interior.
Pero como para todo musulmán, el fin último es el establecimiento de la Ley Islámica en el mundo, el “esfuerzo” (la Yihád) no es otra cosa sino “la lucha por Dios, en cualquier circunstancia”. Aunque en los primeros momentos del Islam la lucha por Dios recurría a las armas (lo que en una entrada anterior hemos denominado “guerreros” más que militares).
(Le dedicaremos una “entrada” exclusivamente a la Yihád).


2.- LOS MANDAMIENTOS CRISTIANOS.

A los jóvenes le sonará a chino lo que voy a narrar, pero eso era lo que había en mis tiempos y estoy seguro que los de mi generación lo recuerdan.
En el Catecismo nos enseñaban que había dos tipos de Mandamientos:
.- Los Mandamientos de la Ley de Dios (los 10 que todos aprendimos: los tres primeros referentes a Dios y el resto relacionado con los padres y con el prójimo (pero voy a obviarlos, porque no están en relación con el tema).
.- Los Mandamientos de la Santa Madre Iglesia.

El cumplimiento de ambos es el requisito mínimo que un cristiano debe cumplir para salvarse e ir al cielo y no penar, eternamente, en el fuego del infierno.

Los Mandamientos de la Santa Madre Iglesia son cinco:

2.1.- Oír misa entera todos los domingos y fiestas de guardar/fiestas de precepto y no realizar trabajos serviles.
2.2.- Confesar los pecados mortales al menos una vez al año, en peligro de muerte y si se ha de comulgar.
2.3.- Comulgar por Pascua florida/Pascua de Resurrección.
2.4.- Ayunar cuando lo manda la Santa Madre Iglesia.
2.5.- Pagar diezmos y primicias a la Iglesia de Dios/Ayudar a la Iglesia en sus necesidades.

1.- Oír misa entera. En realidad era que había que estar presente, físicamente (aunque tu mente estuviera en ….) antes de la consagración, que es la parte central de la misa, la conversión del pan ácimo (la hostia) sin levadura (corrupción) y del vino puro (sin mezcla alguna de agua, aunque yo no sé que pasaba cuando los monaguillos empinábamos la botella y, si faltaba mucho, para que el cura no se diera cuenta, le echábamos agua. ¿También se produciría el milagro?), en el cuerpo y la sangre de Cristo. La misa es el mismo sacrificio de Cristo en la cruz, pero “incruento”. Y, tras las palabras sagradas (mágicas) del cura: “hoc est enim corpus meum”, “hic est enim calix sanguinis mei….”, ¡plaf¡, el milagro de la “transubstanciación”, substancias distintas aunque se mantengan los accidentes (el vino “sabe”, “huele”, “color”,…exactamente igual “antes del milagro” que “después del milagro” (Me haría falta explicar el problema de las 10 Categorías de Aristóteles, la substancia y los 9 accidentes, y ¡no es el caso¡).
La obligación comienza a los 7 años, cuando llega el “uso de la razón”, cuando se hace “la primera comunión”. A partir de ese momento ya es obligatorio. No cumplir este mandamiento es “pecado mortal”, por lo tanto….

2.- Confesar los pecados mortales….
Para que un pecado sea mortal debe ser: 1.- Grave, 2.- Que sea consciente, que lo sepa (entendimiento), y 3.- Que lo quiera (voluntad y libertad).
Es decir, que si uno no sabía que era domingo….o no pudo asistir….o no quiso no ir…..
Los pecados mortales (incumplimiento de los mandamientos) sólo se perdonan con la “confesión de boca”, contándoselo al cura, confesando.
Y para que sea una buena confesión: 1.- Examen de conciencia (ser consciente), 2.- Dolor de corazón (arrepentimiento), 3.- Propósito de la enmienda (propósito de no volver a cometerlo), 4.- Confesión de boca (cara a cara con el cura, bien a través de la rejilla (mujeres), bien cara a cara (los varones) y 5.- Satisfacción de obra (cumplir la penitencia, “pagar”).

3.- Comulgar por Pascua florida/Pascua de Resurrección.
Así como la comida es el alimento del cuerpo, la comunión es el alimento del alma. ¡Y qué mejor momento para hacerlo que cuando Cristo resucitó).
Para poder comulgar debe estarse libre de pecado y en ayunas. (Menudos remordimientos de conciencia cuando uno probaba algo, incluso beber agua. Que el cuerpo de Cristo se mezclase en el estómago con comida mundana….
Más aún. Igual que se come todos los días (para el cuerpo), debería comulgarse todos los días (para el alma).

4.- Ayunar cuando lo mande la Santa Madre Iglesia.
Los días de ayuno obligatorio, bajo pecado mortal son el Miércoles de Ceniza (comienzo de la Cuaresma) y el Viernes Santo (día en que murió Cristo).
El ayuno es obligatorio desde los 18 años hasta los 59 (según el Astete, desde los 21).
Ayunar consiste en hacer una sola comida al día, aunque “también se puede tomar un pequeño desayuno y, para cenar, una frugal colación”.
Pero, además del ayuno, también la “Abstinencia” (“no comer carne ni caldo de carne…”, “no mezclar carne y pescado”, “no comer huevos y lacticinio” (mi suegra, el Viernes Santo nos prepara el riquísimo “cocido santo”, a base de garbanzos con bacalao).
Es obligatoria la abstinencia “los domingos de cuaresma” y “TODOS los Viernes del año”, aunque se dispensa de ello si…. “sacas la Bula” (y la pagas),
Hay dos tipos de Bulas, la de la Santa Cruzada (cuyos ingresos se aplican a las necesidades de las iglesias más pobres) y la Bula de carne (que los dineros se destinan a las casas de beneficencia (como hospicios y hospitales). Había tres categorías, según el poder económico, y si alguien se escabullía y sacaba/pagaba una inferior, no valía, y se pecaba.
La Bula era personal, con Nombre y Apellidos. Yo, monaguillo, las repartía y las cobraba, según me mandaba Don Isidro.
El que fuera los viernes nada tiene que ver con los musulmanes, es porque el viernes era el día que crucificaron y murió Cristo.
Es obligatoria desde los 14 años y durante toda la vida.

5.- Pagar el diezmo/ayudar a la Iglesia en sus necesidades.
Era el I.R.P.F., pero no estatal, sino eclesiástico.
El diezmo estaba vigente entre los babilonios, persas, griegos, romanos, hebreos.
Hoy sigue vigente en los musulmanes, en los judíos y en muchos grupos cristianos (por ejemplo, los Kikos (El Camino neocatecumenal, tan presente en varias parroquias malagueñas).

Tradicionalmente, entre las doce tribus de Israel hubo una, la de Leví, la sacerdotal, que no entró en el reparto de la tierra prometida. Por ello las otras 11 tribus tenían la obligación de “pagarle el diezmo” de lo que la tierra producía y de los ganados.
Pero no sólo el “diezmo”, también “las primicias” (las principales, las mejores), el mejor cordero, el mejor trigo,…

En la Edad Media, incluso, el papa Gregorio VIII instituyó “el diezmo de Saladín”, que debían pagar todos los que no participaran, personalmente, en las Cruzadas, para recuperar la Tierra Santa.

El diezmo se pagaba en especie, frutos de la tierra y ganado, (cereales, frutos y animales).

¿Queréis creer que en los años 50, en mi pueblo, yo, monaguillo, acompañaba a los seminaristas que, en nombre del Obispo, íbamos por la eras, viendo los muelos de cereales y pidiendo, en especie, “para el Seminario”?.

En este recorrido, más o menos pormenorizado, por los Mandamientos de la Santa Madre Iglesia ¿ QUÉ QUEDA DE ELLOS HOY DÍA?. Nada o casi nada.
En este recorrido, más o menos pormenorizado, por las Obligaciones Personales y las Prescripciones comunitarias ¿QUÉ QUEDA DE ELLAS?. Todo o casi todo.

La diferencia se llama “evolución”.

lunes, 7 de mayo de 2012

LOS MUSULMANES (3). CRONOLOGÍA Y BIOGRAFÍA PRECIPITADA.


.- 570: Nacimiento de Mahoma en La Meca.

.- 595: a los 25 años se casa con Jadidcha, joven y rica viuda, 15 años mayor que él (40 años). Del matrimonio nacerían cuatro hijas (ningún varón, para la futura sucesión). Sólo la última hija, Fátima, le daría descendencia, una vez casada con Alí, sobrino de Mahoma.

.- 610: a los 40 años, en “La noche del destino” (día 27 del mes de Ramadán), meditando en una gruta del Monte Hirá, cerca de La Meca, tuvo una revelación, por el ángel Gabriel (que es el arcángel de la tradición bíblica, que aparece en el libro de Daniel, del Antiguo Testamento, y que también aparece en el Nuevo Testamento, anunciando a Zacarías que será padre de Juan Bautista, y a María, que dará a luz a Jesús). Seguirían más revelaciones.

.- 622: (16 de Julio), tuvo que huir a Medina, tras soportar durante 10 años, vejaciones continuas, sólo protegido por su esposa (y su dinero) y por su tío, tutor y futuro suegro, Abú Tálib, padre de Alí. Pero tras la muerte de éstos, y sin protección, tuvo que huir, con sus primeros discípulos, precisamente a la ciudad rival de La Meca, a Medina, habitada por una gran población pagana y por árabes judaizados. Es la fecha que marca la Hégira (huida), principio de la era islámica. Triunfo total en Medina, siendo considerado líder religioso y político, a la vez.

.- 632: La Meca poseía su templo, la Ka´aba, edificio casi cúbico (de ahí su nombre, “cubo”), de 15 metro de alto y 12 de ancho. En el ángulo Este se encuentra encastrada una piedra negra, objeto de devoción. Este templo era objeto de culto pagano y en él se adoraban piedras sagradas. Mahoma, tras haber eliminado de la Ka´aba todos los ídolos que la llenaban, realizó su peregrinación a La Meca, con 80.000 creyentes. De este día proceden los ritos de la Peregrinación a La Meca. Unos días después de su regreso a Medina moriría, dejando no sólo una enseñanza religiosa sino también una comunidad en plena expansión. Medina fue la primera república islámica, en torno a las leyes sociales y políticas derivadas del Corán.

.- 632-732: en tan sólo UN SIGLO el Islam llegará: por el Oeste, hasta las puertas de París, donde, en Poitiers, Carlos Martel los vence y para la expansión. Habiendo pasado por todo el Norte de África (Alejandría, Trípoli, Túnez, Argel, Orán, Ceuta, España (en un paseo triunfal hasta Covadonga) y por el Este llegando hasta Samarcanda, Kabul y Mansur (frontera con la India), tras ocupar Petra, Jerusalén, Damasco, Alepo, Bagdad, Teherán, Basora, Bujara…ocupando todo el Imperio Persa.

Fueron muchas las causas de la expansión:

1.- La Guerra Santa en defensa de la fe (que analizaremos) lo que origina la incorporación de soldados a los ejércitos árabes, dejando de luchar entre ellos y uniéndose contra el infiel, en defensa de la religión islámica.

2.- La pobreza de sus territorios, que los impulsa a conquistar tierras más fértiles y prósperas.

3.- La decadencia/debilidad de los imperios limítrofes, tanto el bizantino como el persa.

4.- El descontento del campesinado ante el dominio señorial en el Imperio Bizantino.

5.- La tolerancia del Islam, que permitía leyes y cultos de otros pueblos, con tal que pagasen los impuestos correspondientes.

6.- La simplicidad de la nueva religión islámica.

Mahoma, al no tener descendencia masculina, no había designado ningún sucesor, cuando murió en 632. Sus seguidores eligieron a Abu Bakr como califa (“el que reemplaza”), bajo el cual el Islam se extendió por toda la península de Arabia. A su muerte le sucede Omar, que conquistó, en 10 años, Palestina, Siria y Mesopotamia, por el Este y Egipto, por el Oeste. Tras la muerte de Otmán, el siguiente Califa, se produjo un enfrentamiento entre Alí (sobrino de Mahoma y casado con Fátima), el cuarto califa, y Moawiya, de la familia de los Omeyas, con victoria de éste.
A partir del año 661 la dinastía de los Omeyas domina el Islam hasta mediados del sigo VIII (año 750). Bajo su autoridad se produce la gran expansión del Islam, al tiempo que organizan el nuevo imperio, con la capital en Damasco.
Posteriormente, los Abasidas, desde el 750 hasta el 1.258, con la nueva capital en Bagdad. Este Califato conoció su esplendor en los siglos IX y X, siendo contemporáneo del Califato de Córdoba, que era un califato independiente.
Después llegaría la invasión de los Mongoles, que hicieron caer Bagdad. Un superviviente de los abasidas se instaló en El Cairo y, con él, el Califato.
Posteriormente serían los turcos otomanos los que estén en el esplendor de su poder, conquistando Bizancio/Constantinopla en 1.453, estableciendo una cabeza de puente con Europa. Conquistarían Egipto en 1.517 y los Sultanes otomanos de Estambul asumieron, a partir de entonces, el título de Califas.

Siempre me asombró la rapidez de la conquista y expansión del Islam.
Y es que, en el concepto de “guerra santa”, los militares dejan de ser “militares” para convertirse en “guerreros”.
El “militar” vive de la guerra, por tanto fomenta las guerras, las inventa, las promociona, mientras un “guerrero” conquista, pero evita los efectos de la guerra.
Nuestro Cid Campeador, por ejemplo, no era un “militar” sino un “guerrero”.
En las Órdenes Militares, en España, los “militares” se transforman en “caballeros” (que es herencia musulmana, tras intervenir en Tierra Santa, en los siglos de las cruzadas, y haber entrado en contacto con ellos).

Sobre las esposas de Mahoma, decir que tuvo hasta 11 esposas, la primera de las cuales fue Jadidcha y la 3ª la célebre Aisha.
Jadidcha fue la madre de todos sus hijos (7 en total), excepto de Ibrahim. 4 fueron mujeres (la 4ª Fátima, que casaría con Alí, y sería madre de dos hijos). Los tres varones murieron siendo niños, por lo que no puedo haber sucesión, siendo Abú Bakr, el padre de Aisha, el primer califa.
Todos estos matrimonios fueron anteriores a la revelación, porque, después, en el Corán, se establecerá que un musulmán sólo podrá tener hasta 4 mujeres.
La polémica surge con la edad de Aisha. Leo edades distintas: que tenía 6, 7, 9, 10, 13, 14 años. La “pedida de mano” debió ser el año 620, cuando ella tenía 7 años. Mahoma tenía, al casarse y convivir con ella (año 623 ó 624) más de 50 años. De ahí la leyenda de violador y pedófilo.
La mayoría de lo escritos que he leído se inclinan por los 9 años, en que ella alcanzaría la pubertad y se consumaría el matrimonio en casa del padre, Abú Bakr.
A los occidentales nos choca todo esto. Pero parece ser que era costumbre, entre los beduinos, las relaciones sexuales entre un hombre maduro y una niña prepúber.

jueves, 3 de mayo de 2012

LA CIVILIZACIÓN MUSULMANA.- (2)



El trío sobresaliente de la cultura europea fueron el Cristiano ABELARDO, el Judío MAIMÓNIDES, y el Árabe Musulmán AVERRORES, éstos dos últimos cordobeses, al ser Córdoba, entonces, el centro de cultura artística y literaria de toda Europa.

AVERROES no sólo fue una gran médico, también fue nombrado Juez de Sevilla, llegando a ser Juez Supremo en Córdoba, también fue un gran Filósofo y no sólo uno más de los comentadores/comentaristas de Aristóteles, sino EL “COMENTATOR”.

Fue considerado sospechoso de herejía y tuvo que defenderse de los ataques de musulmán conservador Al-Ghazali, que lo atacó con “La incoherencia de los filósofos” y la pretensión de los que intentan tratar la Religión con la Razón.
Averroes le respondió con “La incoherencia de la incoherencia”, defendiendo el derecho de la razón humana a averiguar cuestiones teológicas.

Los comentarios a las obras de Aristóteles se presentaban en tres tamaños: breves, medios y grandes.
De algunas obras se conservan los tres, de otras sólo dos y de alguna sólo uno.
También comentó la República de Platón pero, para él, Aristóteles era “la expresión suprema de la mente humana”.
Incluso, en su tarea, concibió la idea de liberar a Aristóteles de la envoltura neoplatónica en que lo presentaban.

La Edad Media latina se encontró/descubrió a Aristóteles vehiculado por Averroes.
En su obra “Sobre la armonía entre Religión y Filosofía” hablaba de los distintos niveles de acceso a la verdad. Así, mientras la persona menos culta o poco culta o inculta puede ser un simple creyente, que acepta, literalmente, la Escritura tal como la exponen sus maestros, las personas cultas/cultivadas pueden apreciar argumentos probables o dialécticos en apoyo de la revelación.

Mientras los primeros se limitan a creer, los segundos llegan a saber por qué creer.

El Saber y el Creer.

Posteriormente, esta postura sería interpretada como “la doctrina de la doble verdad”, que afirmaría que: “algo podía ser verdadero en Filosofía y falso en Teología y viceversa”.
Cuando yo creo que lo que afirma no son dos tipos de verdad, sino sólo dos métodos de acceder a ella.

Su forma de filosofar caería en descrédito entre sus correligionarios musulmanes.

Pero cuando sus escritos fueron traducidos al latín y cayeron en manos de Santo Tomás de Aquino….¿por qué no aplicar Aristóteles al Cristianismo, como Averroes lo había aplicado al Islamismo?.

¿Tanta diferencia hay entre ambos en lo referente a la fe y la razón respecto a Dios?.

Dice Santo Tomás que “todo hombre tiene la obligación de salvarse, pero, para ello hace falta admitir la existencia de Dios”.
Y, puesto que: 1.- “muy pocos hombres”, 2.- “después de mucho tiempo” y 3.- “después de muchos errores” son capaces de acceder al conocimiento (con la razón) de Dios y como “todos” deben saberlo, conocerlo, los que “no puedan”, por incultos o por insuficiente nivel cultural, acceder a Él, que lo “crean” (la fe).

Con la “Razón” o con la “fe”.

Con la diferencia fundamental entre Averroes y Santo Tomás, de que uno moriría como sospechoso de herejía y el otro pasaría a la historia como “santo” y “Doctor angellicus”.

miércoles, 2 de mayo de 2012

CIVILIZACIÓN MUSULMANA.- (1)


Pongamos cada cosa en su sitio (para que quepan todas).
A las aportaciones científico-tecnológicas de la civilización musulmana al raquítico acervo cultural europeo debe dársele todo el reconocimiento que se merece, no menos, pero tampoco más.
Como he escrito en varios sitios, la Europa moderna es el resultado de la Razón Griega, del Derecho Romano y de la Religión Cristiana, a lo que habría que añadirle la explosión de la Razón Ilustrada, la Dios Razón, con sus consecuencias económicas, sociales, políticas, morales, científicas y técnicas-tecnológicas del siglo XVIII.

En la Edad Media, ante el asfixiante papel de la Religión Cristiana sobre el conocimiento, sobre la sociedad, sobre la política,… sobre la vida, en general, se taponó el desarrollo greco-romano (a fin de cuentas, ¿”para qué sirve conocer todas las lenguas del mundo, si pierdes tu alma”?) y todo el agua se la llevó el molino religioso y teológico, siendo el Trivium y el Quadrivium, así como las Artes Liberales, simples prólogos o introitos a lo realmente importante: la Teología, la que nos ayudaría a conseguir la salvación eterna.

Fue en esta época, en la Edad Media, cuando hubo otras vías por las que, también, corría otro agua, el científico-tecnológico, que venía de la mano y de la cabeza del Islamismo, PERO…

En el siglo IV, bastante antes de que naciera Mahoma, un grupo de Cristianos SIRIOS había llevado a cabo un estudio riguroso de la Filosofía y de la Medicina hipocrática griegas.
A finales del siglo V, el Emperador de Oriente (Constantinopla) Zenón clausuró la Escuela de Endesa, por herética (monofisita, nestoriana), condenada en el Concilio de Calcedonia (año 451), teniendo que emigrar y trasladarse, también con su saber, a Persia (Irán).

Tras la conquista islámica, tanto de Siria como de Persia, éstas quedaron bajo el patrocinio de los ilustrados Califas de Bagdad, en la época de “Las mil y una noche” y Sherezade.

Entre el 750 y el 900 aquellos sabios sirios tradujeron Aristóteles al árabe y pusieron a disposición del mundo islámico las obras científicas y médicas de Euclides, de Arquímides, de Hipócrates, de Galeno…..
Al mismo tiempo, se importaron obras matemáticas y astronómicas de la India, al tiempo que se adoptaba la numeración árabe.

Los pensadores árabes se apresuraron a explotar el patrimonio del saber.
Primero lo Asimilaron, luego lo Desarrollaron, y, finalmente, Transmitieron todo este bagaje a Europa.

Ello fue a través de Al-kindi, Al-farabi y, sobre todo AVICENA y AVERROES.

AVICENA, un estudiante precoz, dominador de muchos campos del saber (Lógica, Matemáticas, Física, Medicina, Metafísica,…) antes de los 20 años y que, ya a esa edad, publicó una Enciclopedia sobre todos esos temas.
Destacó, sobre todo, como Médico y su Canon de Medicina sería utilizado por los médicos hasta el siglo XVII.
Los cuatro humores hipocráticos (sangre, flema, bilis y bilis negra), determinantes tanto de la salud como del carácter de las personas (sanguíneos, flemáticos, coléricos y melancólicos), según el predominio de uno de ellos sobre los demás, fueron conocidos en Europa a su través.
Su filosofía se basaba en Aristóteles, pero desarrollándolo y modificándolo.
La distinción entre “esencia” (qué es) y “existencia” (que es, que existe), lleva a la conclusión de que la 2ª no se infiere de la 1ª, siendo independientes.
La “esencia” “puede” tener existencia, pero “no tiene” por qué tenerla.

5.- SIGLO XX. REFLEXIONES (y 8)


Analicemos el Arte.

Toda obra artística viene determinada por su contexto cultural,
Uno contempla Las Meninas y, al momento, reconoce que no es una obra de arte asiática, ni musulmana, ni japonesa, ni india,…
Igualmente ocurre con la música, de las distintas culturas.
La identificas si es bailable o religiosa, si es rock o es romántica,….

El origen siempre deja rastros.

Pero una gran obra, sin dejar de ser particular, se eleva a lo universal, a toda la humanidad.
Se parte de la cultura concreta y se llega a la humanidad entera. Lo particular pero elevado a una perspectiva más amplia.
Una obra maestra, si lo es, debe poder decir algo a todo el mundo.
¿Qué otra cosa es ser “clásico” en el arte sino seguir siendo universal, a pesar de su origen cultural concreto?, Llámese Cervantes o Shakespeare.

Igual que el arte, así es este “humanismo encarnado”, no metafísico, una forma de “cristianismo secularizado”.

Cuando se ama a alguien por sus cargos, por su riqueza, por su estatus, por su poder,…¿se le ama, realmente, a él?. ¿”Es” él lo que él “tiene”?. ¿No seguiría existiendo su yo aunque perdiese todos esas ventajas sociales?.
Cuando amo a alguien por su belleza, por su inteligencia, por su honradez, por su moralidad,….¿Lo amo por lo que es?.
Si por un accidente perdiese su belleza, o por una amnesia perdiese su inteligencia, o por avatares de la vida se convirtiera en un corrupto,…. ¿lo seguiría amando igual que antes?.

Una madre, sí. Incluso lo querría más que antes, nunca desesperaría.

¿Pero tú, a esa otra persona, antes de que te ligara lazo alguno afectivo?.
Amarlo porque es tu hijo, hermano, padre, esposo/a….. pero… ¿y por ser, únicamente persona?.
¿Era amor el no amar, ya, a quien se amaba, porque ha dejado de…..ser joven….bello…..?

Cuando ejercía de “maestro” (antes de ser considerado “profesor”, para terminar siendo, sólo, “trabajador de la enseñanza”) y enseñaba Lógica Clásica les hacia ver a los alumnos la diferencia entre “singularidad” (tú, yo, Pedro, Juan,…), “particularidad” (algunos hombres, algunos libros,…) y “universalidad” (Todo andaluz, todo ser creado,…)
El amor auténtico es a lo singular, al tú, a esta mujer, a esta persona,…a los que, realmente existen, de manera concreta, a lo que se es, a lo que hace que no seamos parecidos a nadie, a lo que nos identifica, el ser únicos e irrepetibles, lo que sólo puede decirse de uno.

Lo particular es lo que pertenece a varios, a algunos, desde la inteligencia a la belleza.
Lo universal es lo que nos pertenece a todos, desde la materialidad a la razón.

Amar al otro porque es él, no porque es guapo, inteligente, fuerte,…

La singularidad, lo exclusivo de cada uno, la personalidad, nos la vamos ganando y construyendo/destruyendo/cambiando a diario.

De ahí que los estoicos y los budistas aboguen por el “desapego”, para “no tener que llorar ante la muerte de esa persona a la que se estaba “apegado”.
Los cristianos predican “amar a los otros en lo que tienen de eternos, por ser “creaturas de Dios”, como nosotros, por ser “nuestros hermanos”. Predican el “apego”, pero “bien dirigido” y prefieren vivir solos (celibato, monacato). Y aunque lloren por la muerte de un familiar, creen en el reencuentro, eterno, tras la resurrección.

Si fuese verdad la doctrina cristiana sería algo maravilloso, pero…. (el deseo y la esperanza de que eso ocurra no garantiza su existencia. Más aún ¿por qué tiene que haberlo?, ¿porque nos interesa?).

Amar aquí y ahora para disfrutar con aquellos a quienes amamos por lo que son, pero a los que acabaremos perdiendo o ellos a nosotros.
Éste es el “amor sabio” o la “sabiduría del amor”.
Éste es el “humanismo secularizado”, lo que le da sentido a la vida, la salvación humana.
Para ello es necesario el “pensamiento ampliado” que nos haga descubrir, en el trato, lo que puede haber de valioso en cada uno de ellos.
Para ello es necesario “respetar las diferencias”, la “tolerancia”, el “diálogo”, el “cuidado del otro”, una “moral abierta al mundo”.

Se trata de “pensar y obrar” de otra manera.

Cuando se habla del escándalo de la “multiplicidad de las filosofías”, por lo que ninguna de ellas puede detentar el monopolio de la verdad, recuerdo a Hegel y su analogía con el que va a una frutería y pide dos kilos de fruta. Y cuando el frutero le pregunta de qué fruta (manzanas, plátanos,….) él responde que no quiere ninguna en concreto, que quiere “fruta”.

La multiplicidad de filosofías puede conducir a:

Al Escepticismo. Puesto que ningún sistema puede decir que es el detentador de la verdad, siendo la verdad una y la misma para todos, entonces,…
Al Dogmatismo. Es verdad que hay muchas, pero todas las demás son falsas. “Mi filosofía” es “LA filosofía”, mi “sentido de la vida” es “el sentido de la vida”,…
Al Democratismo múltiple. Sumando siempre, para el “común” todo lo bueno, bello, justo,…. todo lo valioso que hay en cada uno.

Desde “lo singular”, de cada uno, a lo “universal” de la humanidad.

Éste es “la salvación”, “el sentido de la vida”.

5.- SIGLO XX. REFLEXIONES (7)




“Un Cristianismo secularizado”, “Un Cristianismo sin Dios”.

Los valores están ahí.
Tú ves que es malo matar o maltratar a otra persona por el color de su piel, por su sexo, por su religión, por su ideología,….
Y tú ves bien (bueno) que esa persona esté dándole de comer a esa otra que está hambrienta.

Ves justo que el que trabaja cobre su salario.
Y ves injusto que ese vendedor, de lo que sea, engañe a ese comprador inculto.

Ves…..ves……ves….y valoras lo que ves-

Incluso comprendes que es loable la conducta de quien hasta expone su vida por salvar la de otra persona, o que se vaya al cuerno de África y, quitándose el pan de su boca, se lo dé a ese anémico niño, aunque tú no te atrevas a hacerlo, pero te admira esa conducta, ves esa acción heroica, la evalúas, la calificas moralmente.

La vida. Siempre, es un valor positivo, ¿alguien puede dudarlo? (el loco o el desesperado suicida, en esos momento está con la razón ausente).
¿Pero es el “valor máximo”?, ¿el “supremo valor”?.
Muchos afirman que no y lo ponen en práctica, llámese Sócrates, Jesús de Nazaret o Gandhi. Incluso muchos voluntarios que ponen en riesgo su vida por salvar de la muerte a otros.
Incluso alabas el comportamiento animal de esa hembra defendiendo a su prole, al tiempo que te da pena ese otro animal que mata y come las crías de otro.

Los valores de la Modernidad ya no son los nuestros.

Durante mucho tiempo muchas personas han sacrificado y dado su vida “por Dios, por la Patria, por el Rey, por la Revolución proletaria, por oponerse a una injusticia, por defender una causa justa,….”
Todos ellos han valorado esas cosas más que su propia vida, eran valores trascendentes al sujeto.

¿La sacrificarías tú?.

Hoy han surgido nuevas formas de trascendencia, ahora ya “horizontales” (en vez de “verticales”), arraigadas en lo humano, en seres como nosotros (los hijos, el esposo/a, los padres,…

Hemos bajado el cielo a la tierra, hemos humanizado lo divino.

¿Qué son los DERECHOS HUMANOS sino un “cristianismo secularizado”?
Contenidos cristianos, sin creer en Dios.
Hemos sacralizado lo humano.
No hay más ver cómo se comportó Henri Durant para decidirse a crear la Cruz Roja ante la barbarie de la guerra. O, sin ir tan lejos, entre nosotros, Norman Bethune durante la “desbandá malagueña”.
Para Durant un soldado herido deja de ser soldado y pasa a ser persona. Para Bethune, huir de la guerra, fuera del bando que fuera, convierte a uno en una persona, merecedora de auxilio y de no morir.

Este “humanitarismo”, amar al otro, ayudarlo, salvarlo, no es sino un “cristianismo secularizado”, un “humanismo no metafísico”, un “humanismo postnitzscheano”.
Trascendente al sujeto pero inmanente en él.

“Ponerse en lugar del otro”, “caminar con los zapatos del otro” (como acertadamente reflexiona mi antiguo alumno Griseo Mitran en “la última palabra”).

Alejarse de sí mismo, situarse a cierta distancia de la comunidad propia, de la cultura propia, de la ideología propia, de …..propia y contemplar el mundo como un espectador y benevolente, abandonar la propia perspectiva, que te condiciona la visión. Sólo así será uno menos “dogmático”, tendrá una nueva visión del mundo, al ponerse en el lugar del otro, al ser una persona “descentrada de su centro”.
Sólo así puede pasarse del “particularismo” a lo “humano universal”.

Es lo que se denomina “pensamiento ampliado”.

Al renunciar a nuestro “egocentrismo”, al “salir de nosotros mismos”, nos reencontramos de otra manera, al ampliar nuestra perspectiva.

No sólo en el conocimiento seremos menos o nada dogmáticos, también en el obrar, seremos mejores.


5.- SIGLO XX. REFLEXIONES (6)

5.- SIGLO XX. REFLEXIONES (6)

No es que a mí me guste que “dos más dos son cuatro”, es que “dos más dos son cuatro” independientemente de que me guste o me deje de gustar.

Ya dijimos que después de Nietzsche nada seguirá siendo igual, o lo superamos o seguimos en el nihilismo.

Recordemos que en los griegos (sobre todo en los estoicos), el orden perfecto no era un ideal, porque era inmanente al universo. Éste era un “cosmos”. Y no un “caos”. Lo divino, la divinidad, era inmanente al cosmos, aunque fuera trascendente al hombre, estaba ahí, independiente, más allá de él, trascendente a él.
Ese orden no lo “inventaba”, no lo “ponía”, no lo “creaba” el hombre, sólo lo “descubría”. La divinidad, el orden, era trascendente a él.

Posteriormente, en los monoteísmos, sobre todo el judío, el cristiano y el islámico, Dios, la divinidad, es trascendente, tanto al cosmos como al hombre. Dios ha creado a ambos.
Si la divinidad estoica se fundía con la armonía universal, era inmanente al cosmos (que por eso era “cosmos”), para las religiones monoteístas Dios es “sobre-natural”, está fuera, más allá, por encima, de la naturaleza y del hombre, ambos, temporales y creados, Él, eterno y creador,

En tercer lugar “la trascendencia en la inmanencia” (y no es un juego de palabras), es lo que defendía y explicaba Husserl.
Tomaba un cubo o una caja de cerillas y les hacía ver a los alumnos que, pusieran como pusieran el objeto en cuestión, de las seis caras que tenía, en sí, sólo podía, el sujeto, ver tres, aunque hubiera seis. Las tres no vistas eran trascendentes al sujeto cognoscente.
Las tres caras que veo suponen las otras tres caras que no veo, igual que toda figura supone un fondo, toda presencia una ausencia, y toda inmanencia visible una trascendencia no visible.
Esta trascendencia no es una invención del hombre, está ahí, aunque no podamos verla. Así como el horizonte siempre está ahí, más allá, y, a medida que nos acercamos, él se va desplazando, siempre estará ahí, trascendente a mí, nunca siendo aprehendido.

Husserl defendía la “intencionalidad” de la conciencia, de todo acto consciente.
Si alguien dice que ve, podemos preguntarle qué es lo que está viendo. Porque si ve (acto) está viendo algo (objeto), y si dice que ve, pero no ve nada, no está viendo, porque la visión es “intencional”, remite a un objeto.
Igualmente el conocimiento de….estar enamorado de….. maravillarse de…… temer que ocurra….. esperar que…..desear que…. tiene que haber un objeto al que/del que….

Los valores se manifiestan en mí, pero no los creo yo, son trascendentes a mí.

Sean la Belleza, la Verdad, la Justicia, el Amor.
Estos cuatro valores, que sólo son “descubiertos” en mí, no son creaciones mías. Cuando los descubro son “inmanentes a mí” pero son “trascendentes en sí”, trascienden a todo individuo descubridor.

Las verdades matemáticas, la belleza de un paisaje o de una sinfonía, la ayuda a un necesitado (los imperativos éticos), el amor,… son “trascendentes a mí”, no son “ídolos”, creaciones mías, como puedan serlo Dios, el paraíso, el socialismo,…
No es que a mí me guste o no que dos más dos sean cuatro. Su verdad se me impone desde fuera.
Igualmente, quien tenga oído musical o educación estética verá, al escuchar o ver, la belleza de Las Cuatro Estaciones o del mar en calma o bravío.
Yo no las invento, las descubro, aunque sea en mí, pero están ahí, trascendentes a mí.

Trascendencia, pues, de los valores, aunque descubiertos en la inmanencia del sujeto. Ellos me superan, pero se me desvelan en mi conciencia.

Si me enamoro es porque he sido seducido por un ser externo a mí (a no ser que sea un narcisista), pero a ese otro lo descubro en mí.

Mientras para los griegos el cosmos era como debía ser, para los modernos la ciencia descubre lo que hay, lo que es, sin referencia a lo que debería haber (puede haber otros mundos posibles más perfectos, pero de ello no se preocupa la ciencia).
La ciencia es “descriptiva”, no “normativa”.

Que “fumar es malo para la salud” y “puede matar”, lo sabemos, es un hecho científico, pero el científico no puede ni prohibírtelo ni obligártelo. Su misión es “describir”, no “obligar ni prohibir”. Es uno mismo el que debe decidirlo, según sus valores.

Ciencia y Ética han estado instaladas en ámbitos distintos, el “descriptivo” y el “normativo”.

Pero tras la 2ª guerra mundial, tras Hiroshima y Nagasaki se inició un cuestionamiento sobre la neutralidad ética de la ciencia.
¿Es neutral la ciencia?. ¿”Debe” hacerse (ética) todo lo que “puede” hacerse (ciencia-tecnología).

Los conocimientos científicos y los artefactos tecnológicos tienen repercusiones e implicaciones en la Moral y en la Política, sea la Ecología o la Bioética.

Todos sabemos de los peligros potenciales del uso indebido del átomo, del efecto invernadero, de la ingeniería genética,….