sábado, 18 de mayo de 2019

LA TIENDA DE LA VERDAD ( 6 ) LA VERDAD ÓNTICA U ONTOLÓGICA

-No se marche Ud. todavía Sr., Aún quedan dos mostradores. Quizá le interese alguna de esas Verdades.

En un mostrador medio escondido podía leerse:

VERDAD ONTOLÓGICA.

Acérquese Ud.

El empleado, tras el mostrador, quiso ver la hora y se dio cuenta que había olvidado el reloj.

- ¿Podía decirme, Ud. ahora, qué hora es?, por favor, que se me ha olvidado el reloj.

El nuevo hombre rico levantó el puño de su camisa y dijo: “son las 19, 40 horas”.
El dependiente quedó mirando el reloj.

- ¿Es de oro? – preguntó amablemente.
- Tiene que serlo. Me ha costado un ojo de la cara.
- ¿Me permite?, por favor.

Entró en la rebotica, sacó un líquido, dejó caer una gota sobre la cadena del reloj. Posteriormente hizo pasar por él un rayo de luz y apareció en una pantalla algo así como un código de barras; y exclamó:

- Esto no es oro, Sr.
- ¿Que no es oro?

- No. “este oro no es oro”. Parece una contradicción. Pero esta es la verdad que aquí vendemos. 

viernes, 17 de mayo de 2019

LA TIENDA DE LA VERDAD ( 5 ). MATEMÁTICA Y LÓGICA



 VERDAD FORMAL.

Miró al otro extremo y observó el último mostrador.
Un raro mostrador.
Una pizarra, a su espalda, llena de fórmulas, con números y letras y que no entendía. “VERDAD FORMAL”, rezaba en el rótulo, encima de la pizarra.

Un señor con el pelo blanco, largo y alborotado.
Alguien parecido al Einstein ya mayor lo invitó a sentarse.
Se sentó.

“Muy buenas tardes tenga Ud. señor. No se asuste de lo que ve en la pizarra. Aquí tenemos la “Verdad Formal” (no que las demás verdades sean “informales”).
Es una Verdad que Ud. conoce muy bien.

- “Yo no sé qué es la Verdad Formal” – dijo el nuevo hombre rico.
- Ud. ha practicado, muchas veces, la Verdad Formal.
- ¿Yo?

Veamos.

Si Ud. tuviera en su bolsillo derecho 20 millones de euros, y me diera, a mí, la mitad, ¿Cómo quedaría la cosa?.

.- Pues 10 millones en mi bolsillo derecho y otros 10 millones para Ud.
.- Y si sacara Ud. la mitad de los que tiene en su bolsillo derecho y los metiera en su bolsillo izquierdo ¿cómo quedaría, ahora, la cosa?
.-Yo tendría 5 y 5 y Ud. tendría 10.
.- Pero yo no tengo nada, ni en las manos ni en los bolsillos ¿y Ud.?
.-Yo tampoco.
.- O sea, que es VERDAD que los tendríamos, pero es VERDAD que NO los tenemos, ¿es así?.
.- Sí, así es.
.- Y eso es porque las Matemáticas es un juego de y con los números. Quite Ud. suprima, prescinda del signo “=” en las Matemáticas y éstas dejarían de existir.

La  Matemática, tanto la Aritmética como la Geometría, trata sólo de eso, de números, de moldes, de “formas”, pero no de cosas.
Esos números o moldes están vacíos.

Esto es la matemática, un juego de cantidades.

La matemática no roza las cosas, no maneja cosas, no trata de la realidad, sólo juega con cantidades.

¿Qué pasaría si…. y luego si…?

No afirma que eso ocurra, sólo dice lo que pasaría “si se dieran esto y esto y esto. No que se dé”.

.- “Si yo me llamo Tomás entonces mi nombre empieza por “T”. Es así que yo me llamo Tomás; luego…..” ¿Qué conclusión sacaría Ud.?.
.- Pues que “su nombre empieza por “T”.

.- Pero ¿y “si yo me llamo Tomás entonces mi nombre empieza por “T”, es así que mi nombre mi nombre  empieza por “T”, por lo tanto…?
.- “Luego Ud. se llama Tomás”.
.- ¿Y no podría llamarme Timoteo o Teodoro o Tadeo?

 Ha cometido Ud. un error muy corriente, denominado “afirmación de consecuente”, ha aplicado Ud. una regla inválida.
Estamos hablando de la LÓGICA, que, junto a la Matemática, son las dos Ciencias Formales.
Tratan de “formas” o “fórmulas” no de contenidos.
No tratan de nada en concreto porque sólo tratan de moldes que pueden ser rellenados con lo que Ud. quiera.

Si decimos que 4x5 son 20, 4 pueden ser jirafas y 5 niños, y SI tenemos 4 jirafas y SI en cada jirafa hay montados 5 niños, entonces tendríamos 20 niños. Pero 4 pueden ser coches, sacos, pisos, monederos,…lo que Ud. quiera y 5 pueden ser ministros, tiendas, árboles, maestros, piedras, y entonces tendríamos….

El Matemático y el Lógico sólo afirman lo que habría “si hubiese…, pero no que lo haya”.

Ellos son ajenos a la realidad, ni la rozan, no la manejan.

“La naturaleza está escrita en lenguaje matemático, así que el que no sepa matemática no va a enterarse de nada” –había dicho hace varios siglos un genio.

Quítele Ud. los números y las letras (las fórmulas o formas) a la Física, a la Química, a la Biología, a la Economía, a la Astronomía… y se quedan ciegas, sordas, cojas.
No pueden caminar. No pueden moverse.
Las Ciencias Formales son el armazón de las Ciencias Materiales.

¿Se imagina Ud. un triángulo con cinco ángulos y ocho lados? Es absurdo.

Lo opuesto a la Verdad Formal es la Contradicción, el Absurdo.

¿Qué me dice Ud.?

El viejo hombre pobre y nuevo hombre rico estaba anonadado, se sentía abatido, casi casi humillado.
Había entrado en aquella tienda con toda la ilusión del mundo y no había hombre en el mundo más desilusionado.

Miró con “cara de perro apaleado” a aquel señor de pelo tan singular.
Medio sonrió.
Se dio la vuelta.
Hizo ademán de marcharse.

-No se marche Ud. todavía Sr., Aún quedan dos mostradores. Quizá le interese alguna de esas Verdades.

En un mostrador medio escondido podía leerse:

jueves, 16 de mayo de 2019

LA TIENDA DE LA VERDAD ( 4 ) LA VERDAD ARTÍSTICA.



VERDAD ARTÍSTICA.

Se acercó tímidamente.
Con un gesto preguntó al dependiente qué era esa cosa llamada “VERDAD ARTÍSTICA” que anunciaba el cartel.

El dependiente, agachándose bajo el mostrador, sacó dos pinturas, dos cuadros exactamente iguales y los puso sobre el mostrador.
Los firmaba un tal Picasso.

¿Qué ve Ud. Señor? – preguntó muy educadamente el dependiente.

Dos pinturas de un tal Picasso.
Fíjese Ud. Bien, por favor.

El nuevo hombre rico miró y miró; las remiró, muy detenidamente. Pero las veía exactamente iguales.

- “Son iguales” – respondió, extrañado por la insistencia del dependiente.
- Parecen iguales, Sr. Pero no lo son: uno es una copia, una imitación, un plagio, una suplantación. Uno de estos Picassos no es un Picasso.
- Los veo iguales. O ambos son originales o ambos son copias. Son exactamente iguales.
- Eso es lo que parece, ¿Verdad? Pero no lo es. Éste de la derecha es una copia realizada por un extranjero, creo que belga, residente en Mallorca que copia e imita maravillosamente bien. Es un buen imitador, pero no es un creador.
Copia belleza, pero no la crea, no es original.

La verdad artística es la verdad creada, no la recreada.
No que ésta sea fea y no sea bella, pero no es la belleza primera, la primigenia, la original, la auténtica, la que salió de la mente y de la mano del artista.

Una imitación de un Picasso no es un Picasso.
La mayoría de los artistas, sean arquitectos, escultores, pintores, poetas, novelistas,... son grandes imitadores pero no creadores, son ejecutores de lo por otros descubierto.
Los genios son los rompedores, los que hacen que lo que antes no existía ahora exista.
Suelen ser genios a los que la intuición, la luz, los pilla siempre trabajando.
Suelen ser raros porque buscan donde nadie cree haya algo y buscan lo que otros dicen que eso es imposible “y, además no puede ser”.
A veces son encerrados por locos.
Son anormales, aunque “anormales por exceso”. Se salen del molde. Se salen de la norma. Ésta les viene pequeña.
Para que Ud. me comprenda, es lo que me comunicaba, hace años, en un pueblo de Córdoba, en La Rambla, una gran ceramista llamada Caty Alcaide: “En este pueblo, Tomás, hay muchos industriales, que están enriqueciéndose, hay varios artesanos, dignos de elogio, pero sólo somos dos o tres artistas, dos creadores, que malvivimos, por incomprendidos”.

El artista, Sr., como lo que hace es adelantar las líneas de por dónde va a ir el futuro, los del presente no lo comprenden, lo obvian, se resisten, se ríen, lo desprecian.
No es fácil ser “anormal” (aunque sea por exceso), en una comunidad de “normales”.
Cuando la mediocridad es la norma los extremos no encajan.

Nosotros, Sr. le podemos vender el camino, pero no la meta.
Los descubrimientos tendrá que ser Ud. quien los “descubra”, creándolos.
Es una dura e ingrata tarea.
Fíjese que alguno de los genios sólo ha vendido, por incomprendido, una o dos obras, teniendo el resto que él no pudo vender unos precios, hoy, astronómicos.

El nuevo hombre rico quedó como una mezcla entre agobiado, abrumado y oprimido.
Movía la cabeza de un lado para otro, como diciendo, para sus adentros: “joder con los artistas, vaya vida perra que llevan o les espera”.

miércoles, 15 de mayo de 2019

LA TIENDA DE LA VERDAD (3) LA VERDAD MATERIAL O CIENTÍFICA



“VERDAD  MATERIAL” anunciaba el cartel del nuevo mostrador.

“Hola, Sr.”

 Verá Ud. Aquí vendemos la Verdad Científica. Es la Verdad de la que Ud. seguramente, sabe algo y ha oído hablar, y más hoy día.
La Verdad Científica es, podríamos decir, a la que normalmente nos referimos cuando hablamos de Verdad.

La Verdad Material es la coincidencia entre nuestros pensamientos y la realidad.
Cuando Ud. afirma que este mostrador es de madera y que es rectangular y luego acudimos al mostrador y vemos, comprobamos, que es de madera y que mide ocho por cinco, como hay  coincidencia entre el mostrador y lo que Ud. ha afirmado sobre el mostrador, esa es  Verdad Científica.
Si Ud. hubiera afirmado que el mostrador era metálico y redondo, sería una “Falsedad”. No una Mentira, sino una “Falsedad”.

Cuando se afirmaba que la tierra era el centro del universo no era mentira, era Falso. La tierra no está en el centro del universo.

Coincidencia entre “el pensar y el ser”.
“Adaequatio intentionalis intellectus et rei”  - decían los antiguos.

Como Ud. comprobará la Historia de la humanidad es la historia de las falsedades más que la historia de las verdades, porque éstas están constantemente convirtiendo en falsedades las hasta entonces consideradas verdades.
Nuestras verdades científicas actuales –téngalo Ud. por seguro- serán superadas, depuradas, corregidas, sobrepasadas por descubrimientos posteriores.
Y las verdades científicas de hoy serán las falsedades de mañana.

Aunque Ud. quisiera comprar esta verdad yo no podría vendérsela, porque aún no la tengo. Ni yo ni nadie. Sólo dispongo de verdades provisionales.

Yo sólo puedo indicarle el camino, el método, el meta-odos, para ir acercándose a ella.
Pero ese camino –debe Ud. saberlo- es interminable.
Tiene dirección, pero no existe la meta. Ésta siempre está algo más allá de donde Ud. haya llegado.

Del mundo Macro, del Universo, apenas conocemos algo (lo último-último ha sido el agujero negro fotografiado, pero ¿cuántos millones y millones de agujeros negros habrá en el universo?
A diario estamos descubriendo más y más y más.
Y del mundo Micro, ¿Qué quiere que le diga?. Ahora andamos liados con el mapa genético, con la materia negra, con la Teoría cuántica, con los agujeros negros (como acabamos de decir)…. Además del cambio climático, de la capa de ozono… Esto no tiene fin.

Puedo asegurarle que si Ud. opta por la Verdad Científica, corra lo que corra, morirá corriendo, pero nunca llegará a la meta.
La meta siempre estará un poco más allá de donde Ud. haya llegado.
La meta no existe.
Sólo el camino.

El nuevo hombre rico se sintió un tanto desilusionado.

¡Vaya panorama el que se le presentaba!

Se dirigió al mostrador de la Esquina:

martes, 14 de mayo de 2019

LA TIENDA DE LA VERDAD (2) LA VERDAD MORAL



LA VERDAD MORAL.

Se pellizcó para comprobar y convencerse de que no era un sueño. No despertó. Estaba despierto. Era verdad. Allí ponía:

“TIENDA DE LA VERDAD”.

Nunca imaginó que la Verdad pudiera venderse y comprarse.


Lo que nunca había tenido, ahora podía adquirirlo.
Comercio, compra-venta de la verdad.
Vender verdad-comprar verdad.
Y él tenía dinero.

Apretó el timbre, cubierto de polvo. Una señorita abrió la puerta y, amablemente, lo invitó a entrar. Dio una ojeada a su alrededor. Era un distribuidor con varios mostradores. Detrás de cada uno, un señor de aspecto no muy serio.

La señorita requirió su atención.

- ¿Qué desea el señor?
- ¿Es verdad lo que pone en el letrero? ¿Venden Uds. Verdad?
- Sí, señor. Vendemos Verdades.
- ¿Cómo, Verdades? ¿Es que existen muchas clases de Verdad?
-Por supuesto, señor. ¿Ve Ud. este mostrador? En éste se vende la Verdad parcial, en ese otro la Verdad relativa, en aquel la Verdad estadística, en aquel otro de allí la verdad…
- No. Señorita. Yo voy buscando una Verdad más sólida, una Verdad más fuerte.
- Entonces le acompaño, sígame.

Pasaron por un estrecho pasadizo, en penumbra, con las paredes desnudas y vírgenes de mano humana. Desembocaron en otro distribuidor. Vio varios mostradores. Tras cada uno de ellos un varón de aspecto grave, serio pero alegre, atento. Sobre cada uno de los mostradores un letrero distinto.

VERDAD MORAL. VERDAD ARTISTICA. VERDAD MATERIAL, VERDAD FORMAL, VERDAD ONTOLÓGICA.

- “Cada uno de ellos le irá explicando la verdad que vende y que Ud. podrá adquirir”, - le indicó la señorita que, amablemente, se retiró y volvió a la puerta de entrada de la tienda.

- Mire. Aquí se vende la VERDAD MORAL.
- Explíquemela, por favor. Muéstreme sus caracteres, intente venderme su producto.
- La verdad, señor, es que la Verdad Moral está en su interior. Sólo Ud. es dueño y testigo de ella. Cuando alguien llama a otro “mentiroso”, seguramente no sabe lo que está diciendo, no está usando bien el lenguaje.

La Verdad Moral es la coincidencia entre lo que se dice y lo que se piensa. Cualquiera puede oír lo que Ud. dice, nadie, salvo Ud. sabe lo que Ud. está pensando. Nadie, salvo Ud., pues, puede saber si hay o no coincidencia entre lo dicho y lo pensado, entre la Verdad Moral y su opuesto, la Mentira.

Siempre se dijo que era un pecado. Quizá sólo sea una impostura, un tapón, un impedimento para la confianza, para la convivencia.

La Verdad Moral, muchas veces, es incómoda y trae consigo enemistades.
Si Ud. siempre quiere ser sincero, a toda costa, le va a costar más de un disgusto.
¿Puede llamársele “feo” a ese feo niño ante una madre que lo quiere con locura?
¿Puede llamársele “enana” a esa mujer de baja estatura o “tonel”, si además está obesa, hiriendo su sensibilidad, segando su autoestima?

Entre la felicidad de los otros y su sinceridad, ¿con cuál se queda Ud.? ¿Es necesario ser, siempre, sincero? ¿Tiene Ud. derecho a decir, siempre, ante cualquiera, lo que Ud. está pensando? ¿Es necesaria, siempre, la Verdad Moral? ¿No se basa la convivencia, muchas veces, en pequeñas mentiras que conllevan felicidad? ¿Es pecado o impostura alimentar la imaginación de los niños cuando llegan los Reyes Magos o se le cae un diente?

Hay que hacer muchos equilibrios con la Verdad Moral.

Aunque Ud. quisiera adquirirla, ni yo podría vendérsela ni Ud. podría comprarla. Es gratis. Viene incluida en la conciencia de cada uno. ¿Ha practicado Ud. la Verdad Moral o ha mentido, más de una vez, en su vida?

El pobre viejo antiguo y ahora nuevo hombre rico se quedó pensando, sin responder (no siendo que mintiera).
Dudó y dudó.
Dio un paso atrás, sin decir nada y se dirigió al siguiente mostrador.

Y recuerde siempre, amigo, que “un hijoputa sincero puede ser doblemente hijoputa.

domingo, 12 de mayo de 2019

LA TIENDA DE LA VERDAD (1) EL AMOR

LA TIENDA DE LA VERDAD

(AVISO A NAVEGANTES POR ESTAS REDES):

Hace 2.000 años, un hombre pobre y humilde, de nombre Jesús, sentenció: “Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida y quien creyere en Mí…”

Yo, Tomás, un jubiloso jubilado, unos cuantos años ha, ni soy Camino para Nada, y menos para Nadie, no vivo en la Verdad (la que siempre ando buscando) pero que estoy instalado en la Duda constante y continua (como buen escéptico) y la Vida, la única que sabemos que existe (que es ésta) intento vivirla, solo o acompañado, de la manera más lúcida, placentera y feliz posible.

Así que, si cualquiera creyera en mí e intentará seguir mi Camino, mi Verdad y mi Vida se equivocaría, al menos, tantas veces como yo.

Yo sólo soy el dependiente de, el administrador de, esta tienda:

LA TIENDA DE LA VERDAD,

El pobre hombre era un hombre pobre.
Toda la vida trabajando en el campo, para el señorito del lugar, pero sin estar dado de alta en la Seguridad Social por lo que, al no haber cotizado, su pensión casi no era pensión sino limosna con la que, apenas, le llegaba para mantener su vicio, el tabaco

Acababa de cumplir los 65 años y lo jubilaron.

Violencia y explotación infantil fue lo suyo, pues nunca pisó la escuela.
Ya a los 5 años comenzó de trillique y fue ascendiendo en trabajos cada vez más gravosos.

Caminaba por la calle, como todos los días, no muy bien vestido y buscando colillas sin apurar para liarse, con tres o cuatro, un cigarrillo.

Pero, ese día, lo que vio en el asfalto fue una moneda de 1 euro, allí, justo al lado de una colilla atractiva y del kiosco de “Loterías y apuestas del estado”

Sin pensárselo dos veces probó a la suerte y se lo jugó a la primitiva.

Y le tocó, con bote y todo. !Vaya que si le tocó¡.

Varios millones.

Compró todo lo que quiso y más. Se vio rodeado de cosas. De muchas cosas.
Todas sus frustraciones del “tener” se vieron sobradamente satisfechas y, aún, le sobraba mucho dinero.

Nunca nadie poseyó tantas cosas pero nunca nadie se sintió tan solo. No es que viviera en soledad, es que era un solitario.
Pensó, pues, que ahora necesitaba a las personas, necesitaba amar y ser amado.
Y también, necesitaba la Verdad.

Se puso manos a la obra. Buscó el amor. Algo al alcance de cualquier pobre pero su impericia lo hacía incapaz de conseguirlo este nuevo rico.
        
Acostumbrado a habitar en la garita solitaria, era incapaz de dialogar. Y el amor, ayuno de diálogo, desde la difícil palabra y desde la verticalidad, a lo más que puede llegarse es a comprar sexo.

Con dinero sólo puede comprarse eso, sexo, no amor.

“No hay en el mundo dinero // para comprar los quereres // que el cariño verdadero (bis) ni se compra ni se vende” –como dice la canción.

O, como dicen Fito y Fitipaldis, en “Soldadito marinero”: “Él también quiso ser niño // pero le pilló la guerra. Soldadito marinero // conociste a una sirena // de esas que dicen “te quiero”  / si ven la cartera llena”

La amistad, el compañerismo, el afecto, la ternura, la querencia, el cariño, la simpatía, el AMOR, nada sabe de dineros.

“Con dinero y sin dinero…” seguía siendo un solitario.

Renunció, tuvo que renunciar, a lo que nunca había disfrutado, por desconocerlo.

Y es que, como a cualquier persona, ayuna del arte de saber dialogar, los canales por los que pueda entrar y salir el Amor, se encuentran obstruidos, atorados.

Renunció a las  personas y se automutiló como persona.

Paseaba, solitario, por la ciudad.

Miraba escaparates por el simple placer de decirse a sí mismo: “ya lo tengo”, “ya lo tengo”, “ya lo tengo”….
Masturbación interna viaria.
Tiendas y más tiendas.
        
Pero chocó con un viejo, pequeño y sucio escaparate. Oscuro. Con unos visillos medio descolgados. Se frenó en seco. Levantó la vista y en la marquesina nada había escrito.
Aplastó su nariz sobre el cristal.
Sobre un atril, al fondo, había un cartel, escrito a mano y con trazos inarmónicos: “Tienda de la verdad”.

TIENDA DE LA VERDAD

viernes, 3 de mayo de 2019

¿QUÉ SIGNIFICA "DIOS HA MUERTO"? ( y 2 )



-"Dios ha muerto" significa que lo que hasta hoy habían sido sólo faros de orientación, muchos de ellos son sólo trampas de piratas, que lo que intentan es que nos acerquemos a la costa para robarnos, no nuestra cartera, sino nuestro corazón, nuestra vida.

-"Dios ha muerto" significa que "el hombre", "la humanidad", son sólo palabras abstractas, y que lo que realmente existe son las personas concretas.

-“Dios ha muerto” significa que los hombres crean dioses a su imagen y semejanza y que, una vez creados, creen en ellos, imaginan vida real donde sólo hay vida mental, olvidándose de que creer en sus propias creaciones es olvidarse y menospreciarse como creadores.

-"Dios ha muerto" significa que tenemos que apechugar con lo que tenemos en el más acá y no con lo que imaginamos que tendremos en el más allá.
Refugiarse en lo ficticio es propio de los resentidos y de los disconformes con el presente.

-"Dios ha muerto" significa que debes estar de pie y dar la mano a aquellos que tienes a mano.
Que la mano de Dios son las manos de los hombres.

-“Dios ha muerto” significa que la cruz no debe seguir siendo un signo de triunfo, que el sacrificio no puede ser una meta, que la mortificación no debe ser un ideal, que la muerte no puede ser considerada una victoria.

-"Dios ha muerto" significa que la vida, esta vida, tu vida, reivindica el derecho a ser vivida intensamente, que la vida es un juego en el que siempre se gana al jugar, y mientras se juega.
Que hay que jugarse la vida jugando porque tú eres el único jugador de tu vida, que siempre ganarás si juegas sin querer hacerte trampas a ti mismo.
Uno no puede/no debe entramparse consigo mismo.
¿Habrá algo más absurdo?
Es como ser el único atleta que compite y llegar el segundo.

-"Dios ha muerto" significa que debemos dejar de considerar la vida como un "medio para" y empezar a tomarla como una diversión, tomarla en serio, tomarla a risa, vivirla, jugar con ella y en ella.
Ser como niños.
¿Y qué es lo que quiere un niño?, jugar.
"Y si no os hacéis como niños…."-  Que dijo el Maestro.

-“Dios ha muerto” significa que debemos considerar la vida como una noria, gozando al subir y al bajar y mientras estamos en ella, al estar arriba y al estar abajo, disfrutando de estar y mientras se está, sin estar todo el tiempo preguntándote quién te habrá pagado el viaje.
La vida es gratis y gratuita.

-"Dios ha muerto" significa que es preferible ser rey de tu hogar, que súbdito de palacio.

-“Dios ha muerto” significa que hay que cambiar las bienaventuranzas y los pecados capitales.

-"Dios ha muerto" significa que tenemos que cambiar de mentalidad y transformarnos en la práctica.
      

“DIOS HA MUERTO" – significa tantas cosas….