domingo, 27 de marzo de 2016

SOPA BOBA. LA TUNA. CARMINA BURANA.



SOPA BOBA. LA TUNA. CARMINA BURANA

Aunque no os lo creáis, hice de protagonista en una película (tengo la cinta), de más de una hora de duración y que lleva por título SOPA BOBA. Luego han hecho otra película, española, con el mismo título, pero de temática diferente, protagonizada por actores profesionales, mejor quizá, pero creo que no más divertida. El autor de la obra (de la mía) es Fernando Alonso (no el piloto de fórmula uno, asturiano) sino un burgalés, que fue profesor de griego y de filosofía, y llegó a ser un experto en Literatura Infantil y Juvenil, trabajando en TVE, como director de programas infantiles y juveniles, y como guionista

Los “sopistas” eran unos estudiantes universitarios, que no daban un palo al agua, sin recursos económicos, que rondaban bares y tabernas entregando su música, su picardía y su simpatía a cambio de un humilde plato de comida llamado “sopa boba” (por lo que siempre llevaban consigo una cuchara y un tenedor de madera, para poder comer en cualquier lugar) o por unas monedas, para costearse los estudios o para poder volver a casa.

Los “sopistas” aparecen con las primeras universidades españolas, en el siglo XIII, coincidiendo con el auge de las ciudades y el ascenso de la burguesía, una vez dejados atrás tanto la nobleza como los castillos y poblados alrededor.

A partir del siglo XVI se les denomina “tunos”, y sus agrupaciones son nuestras “tunas” actuales, con vestimenta medieval y con distintivos, según facultades, además de “las cintas de la capa”, la firma de sus conquistas.

Los tunos de Salamanca se reunían en la Plaza Mayor, los sábados por la noche, para ir a rondar a las estudiantes universitarias, en los Colegios Mayores Femeninos, por una de cuyas ventanas solía descolgarse una botella, generalmente de Coñac o de Licor 43, atada a una cuerda.

Las letras, además de las típicas, serias, como “Triste y sola,….” eran picantes, obscenas, hasta soeces.

Para pertenecer a la tuna había que pasar dos pruebas: la académica (saber tocar un instrumento) y la mundana (aguantar “todo” lo que te echasen esa noche de examen, desde beber hasta emborracharte, hasta meterte la cabeza en la taza del water), es a lo que se le denominaba el “bautizo”.

Se aguantaba porque se sabía que, en adelante, él, también, formaría parte del jurado del próximo examinando, un nuevo estudiante candidato, al que se le denominaba “el bobo”.

Yo tenía una bandurria (que no la tocaba bien) y no era un bebedor excesivo, así que decidí no presentarme a examen. Pero acudía, con ellos, haciendo la ronda, acompañando a muchos amigos de la Tuna de Filosofía y Letras.

“Sopistas” o “tunos” es la versión española de los europeos “goliardos”. Una palabra de etimología dudosa (quizá francesa). Porque de Goliat lo que yo sabía y sé es que era un gigantón al que venció el pequeño David, con la piedra y la honda.

A no ser que lo de “gigantón” fuera por lo gordo y barrigudo, efectos del mucho comer y no menos beber.

Los goliardos, los “hijos de Satanás”, constituían la bohemia universitaria. Eran unos grandes comilones y bebedores que satirizaban, no tosca sino cultamente, a las autoridades civiles (el poder) pero sobre todo a las autoridades religiosas.

Su vida era un carnaval perpetuo.

Los concilios no hacían más que condenar su vida disipada y licenciosa, a lo que ellos ni tan siquiera se molestaban en defenderse, se contentaban con vivir.

Es un desmentido para aquellos que juzgan a la Edad Media como un período oscuro y triste.

Eran goliardos los clérigos pobres, los monjes ociosos, que habían renunciado a sus votos, clérigos díscolos, y los estudiantes vividores.

Sus temas preferidos eran el erotismo, los elogios al vino (ya no consagrado y convertido en “sangre de Cristo”, en el cáliz, sino en la jarra, abundante y “a morro”), en la taberna (la antiiglesia), a las mujeres, al juego, a la juerga, al amor carnal, a los placeres terrenales. Su lírica es una lírica profana. Cantan en lengua vulgar, muy alejados del canto gregoriano y las polifonías; y no en los coros de las iglesias, sino en la “catedral de la juerga”, en la taberna) Sus letras suelen ser de carácter licencioso, irreverente, muchas veces obsceno.

Son conscientes de la fugacidad de la vida, de la inestabilidad de la fortuna, de la muerte incierta, pero segura, que se presenta cuando menos la esperas y, sin tu permiso, te lleva por delante. Así que: “a practicar el “carpe diem”, “aprovecha el instante”, porque “oveja que bala, bocado que pierde”.

Sus cantos o poemas son los “cármina” (plural del neutro, latino, “carmen-nis, tercera declinación) (que nada tiene que ver con el árabe “carmen” (jardín) (los cármenes granadinos).

Los Cármina más famosos son los de Bura (ciudad alemana), de ahí los “Carmina Burana” (en latín no hay tildes, escrito “carmina”, leído “cármina”)

Esta colección se encuentra dividida en varias partes, dependiendo el tema crítico tratado (la jerarquía eclesiástica, la moral, el amor, los juegos, la bebida…

Los “Cármina potoria” (del latín “potare” = beber, de aquí lo de “potable”) se refieren al vino.

Y no me resisto a no poner un ejemplo (que aunque, naturalmente, están escritos en latín, no es un latín culto, sino vulgar, macarrónico, y que se entiende fácilmente (a lo más consultar 2 ó 3 veces aquel Diccionario Spes, que tenéis cubierto de polvo).

Fíjense en el ritmo frenético, en la métrica trepidante, muy superior a las clásicas “letanías”.


«Bibit / hera / bibit / herus // bibit / miles / bibit / clerus // bibit / ille / bibit / illa // bibit / servus / cum an / cilla // bibit / velox / bibit / piger // bibit / albus / bibit / niger // bibit / constans / bibit / vagus // bibit / rudus / bibit / magus // bibit / pauper / et e / grotus // bibit/ exul / et ig / notus // bibit / puer / bibit / canus // bibit / presul / et de / canus // bibit / soror / bibit / frater // bibit / anus / bibit / mater // bibit / ista / bibit / ille // bibunt / centum / bibunt / mille.»

sábado, 26 de marzo de 2016

DEMÓCRATAS DE MESA-CAMILLA.


DEMÓCRATAS DE MESA-CAMILLA

Me encuentro, a diario, con muchos “demócratas de mesa-camilla”, que son aquellos que, cuando la mayoría de la población apoya a su partido, dicen: “el pueblo es sabio y lo ha demostrado, votándonos” y que, cuando pierde elecciones, porque la mayoría vota al partido rival, dicen, sin ambages: “el pueblo se ha equivocado”.

Yo siempre he creído que, en democracia, a los partidos hay que “votarlos según sus programas” y “juzgarlos según sus acciones”. Los demócratas de mesa-camilla no. Ellos no juzgan lo que su partido ha hecho mal y que no dijo que iba a hacerlo, sino que juzgan lo que ellos creen que el adversario va a hacer, sin haber gobernado todavía, sin haber hecho nada, sin, ni siquiera, haber dicho lo que van a hacer.

Los demócratas de mesa-camilla son tan tan tan inteligentes que ya ven el futuro, son videntes de lo malo que va a ser y va a hacer el adversario.

Los demócratas de mesa camilla deberían abrir un consultorio.

En el lenguaje político los demócratas de mesa-camilla denominan “sensato” a cualquier cargo electo, en cualquier estamento administrativo, que abandona el partido en el que iba en las listas y por el que salió elegido y se pasa, sin pudor y sin vergüenza, a su partido”.

Sin embargo, denominan “traidor” a aquel electo, en cualquier estamento administrativo, que abandona su partido, por el que ha sido elegido, al ir en las listas, y pasarse al partido de la oposición.

Con estos esquemas mentales, tan primarios, tan de la ESO, de los políticos de mesa-camilla, que son TODOS o casi todos de nuestros políticos, ¿puede esperarse algo bueno, algo coherente? Son depositarios del pensamiento débil.

Gran parte (ni digo “todos”) de nuestros políticos “profesionales” son los que, en vez de haberse dedicado a sacar una oposición y buscar un puesto de trabajo para ganarse la vida, han optado por arrimarse y descansar a la sombra del poder, viviendo y vegetando en su seno, mirando por los ojos del partido y mirando, pero no viendo, la realidad sino con las gafas que el partido les ha enfundado como pago a su militancia.

Están dispuestos a ser Delegados Provinciales de lo que sea, da igual de Agricultura que de Gobernación, de Vivienda que de Cultura.
Como no están preparados para casi nada, creen que pueden hacerlo todo.
A los últimos años me remito el desfile de demócratas de mesa-camilla.
Han sido todos aquellos que han callado pero que han aplaudido, riéndole las gracias al jefe, porque, gracias a él, han sido “sillonarios” con buen sueldo y, con un poco de suerte, mejor pensión y han votado, quizás contra su conciencia, pero que…. Son todos aquello que pagan la cuota sindical pero que, como están liberados, no van a …

¿Puede ponerse el grito en el cielo (en el que no creen) como lo hace nuestra izquierda política, cuando una autoridad, del partido opositor, denuncia a un padre por permitir, favorecer o incitar a una apenas adolescente, a que ya comience, a tan temprana edad, a entrenarse en lo que le espera durante toda la vida, la sumisión al varón?.
Si sólo la “Verdad os hará libres”, ¿qué podemos/debemos decir de las culturas religiosas que favorecen e imponen la esclavitud de la mujer, en vida? (Véase “multicuralismo” en www.tomasmorales.es y “respeto y tolerancia tomás morales cañedo” preguntándole a Google)

Por ahí hemos pasado nosotros, los españoles, no hace tantos años, pero que, gracias a la razón y a la cultura laica, hemos descubierto que no necesitamos ese tipo de tutores que han pastoreado nuestra vida, amenazándonos con las penas eternas, y, gracias a la razón y a la cultura laica, hemos descubierto la alegría de vivir, los placeres terrenales, juntos o en solitario, sin remordimiento alguno de conciencia.

Hemos descubiertos que varones y mujeres somos igual de personas aunque tengamos una fisiología distinta.
Hemos descubierto que hay ideas intolerables que no podemos ni debemos tolerar.
Hemos descubierto que deben ser respetadas las personas, por el mero y simple hecho de ser personas, sean de la raza, religión, nacionalidad,…. que sea.
Pero también hemos descubierto que no debemos confundir y equiparar “respeto” con “tolerancia”.

La mujer ha conquistado (no reconquistado) unos espacios, públicos y privados, antes reservados al varón, que llevan por título “igualdad”, “libertad”, “autonomía”, “capacidad”, “mérito”… ¿Y ahora hay que ser tolerantes con ideas medievales como “sumisión”, “esclavitud”, “heteronomía”…?

Que no cuenten conmigo.

Lo que no sé es si estos políticos de mesa-camilla dicen lo que dicen por hipocresía, por ignorancia, por pensamiento líquido, por debilidad mental…. o por una media ponderada de todo ello.

Me comenta una antigua alumna que, (tras analizar y denunciar la moral represiva de la religión que le enseñaron) dice: “soy la única que, como mujer española y atea que soy, una vez tuve puesto un burka. No veía, no respiraba, no podía tocar nada, no podía caminar bien. Sólo fueron 20 inevitables minutos…. y necesité una semana para recuperarme emocionalmente).

Con un burka no eres una persona, eres un bulto inútil.

Me aterroriza pensar en la educación que han recibido esas niñas que “deciden voluntariamente” (las comillas son mías) convertirse en una sombra de ellas mismas”.


AMÉN.

miércoles, 23 de marzo de 2016

DEMOCRACIA Y RELIGIÓN.


DEMOCRACIA Y RELIGIÓN.

Seguí, a diario, la ola revolucionaria norteafricana y en Oriente Medio.
Islámicos, destronando a líderes sempiternos, auténticos sátrapas, y proclamando que querían vivir en democracia, como Occidente. Y me preguntaba qué concepto tendrían de “democracia” estando, como estaban, y están, empapados de religión islámica. Porque la democracia, como buen fruto que es, necesita un suelo y un abono adecuados. Y no creo que ese sea el caso.

Como los científicos que, aunque sean creyentes, no deben meter a Dios en sus investigaciones y deben buscar, sólo, las causas naturales. No pueden prescindir de la razón, como no pueden prescindir de su sombra, porque llevan en su mente el pegamento de la causalidad.

Solo la laicidad puede permitir nacer y dejar crecer la democracia, porque sólo ella permite y garantiza la diversidad de creencias. Pero es que estas naciones revolucionarias vivían, y viven, con el pegamento de su religión en su cabeza y en su corazón, coloreándolo todo, tintando toda la vida, (personal, familiar, social,…).
Para la religión islámica un homosexual y una mujer casada que tenga relaciones con alguien que no sea su marido, no merecen vivir. Su religión los condena a la horca o a la lapidación. Y esto es, sencillamente, monstruoso.

La democracia no puede llevar adjetivos, y menos, religiosos. Las fenecidas “democracias populares” no eran democracias, como no lo era nuestra “democracia orgánica” franquista. Ni la “democracia cristiana” occidental era “cristiana” y sí democracia. Una “democracia islámica” no puede ser “democracia” porque sería, “per se” discriminatoria. Una “democracia islámica radical” sería una “teocracia”, por lo tanto “odio” a las costumbres ajenas, ateas, laicas o de otros dioses distintos al suyo, y por lo tanto, falsos, ídolos contaminantes de sus vidas, y su jefe es más un predicador de la pureza de la fe que un administrador de unos recursos nacionales.

Si la Verdad Absoluta viene de arriba, y es la suya, debe ser impuesta. Contraria a la verdad relativa, la que viene de abajo, que siempre será provisional y debe llevar al consenso.

¿Democracia desde la Fe?

Yo sólo considero “democracia” a la “democracia de las razones” en la que, dialogando, puede llegarse a consensos, al no detentar ni persona ni institución alguna el monopolio de la verdad. La verdad siempre está muy repartida entre los hombres, como las razones.

Estar “libres de” el dictador político, es la condición necesaria, pero no suficiente para ejercer la “libertad para”, sobre todo si ésta viene secuestrada por la creencia religiosa. En la mentalidad religiosa antigua, entre los hombres y los dioses corrían unas autopistas en sentidos ascendente y descendente.

Entre los hombres y los dioses estaban los intercesores, empezando por los vivos, los sacerdotes, luego seguían los santos, vírgenes, ángeles, arcángeles, querubines, serafines... Entre los dioses y los hombres siempre estaban los profetas, que aconsejaban, ordenaban, condenaban, amenazaban.

En la mentalidad moderna democrática, tales autovías, entre poder gobernante y los ciudadanos gobernados, son un espejismo. Durante cuatro años los políticos se someten al partido en vez de dar cuenta de su labor a los ciudadanos.

Pero ¿y cuando los únicos gobernantes posibles son todos ellos religiosos y son los sacerdotes/imanes, desde los púlpitos de las mezquitas, los únicos interlocutores entre el poder y los ciudadanos?

Los 10 mandamientos son religiosos, no civiles, y no pueden estar en una Constitución, como no lo puede estar el Corán, ni la Biblia.

Aunque yo robe y desee a la vecina del 5º, no por eso merezco morir. El primero sólo sería un “delito”, que conlleva una pena a cumplir, pero no la muerte. El segundo un “pecado de pensamiento”, no sancionable por vía civil.

Equiparar “delito” (incumplimiento de una ley) y “pecado” (incumplimiento de un precepto religioso) es adulterar la democracia.

Discriminar a la mujer, como un ser inferior, o no permitir que cada uno viva su sexualidad libremente, o prohibir otras creencias, o concertar los matrimonios sin dar libertad de elección a los contrayentes, o…. no merece la pena ni tan siquiera detenerse a discutirlo y dar explicaciones.

¡Pobre Israel, el único país democrático en el Oriente Medio¡

Se las van a dar por el Norte, por el Sur, por el Este y hasta por el Oeste, por el mar, con las “flotillas de la libertad”, ocupadas por antisemitas.

¡Qué curioso! ¿No? ¿Por qué no piden “libertad” en los países islámicos, no democráticos?

La única nación democrática en el Oriente, como una isla rodeada, no de agua, sino de dictaduras islámicas destronadas y que, ahora, quieren ser “democracias islámicas”.

¡Como si éstas fueran posibles¡ ¡Como si esa expresión no fuera un oxímoron¡

P.D. Estoy de acuerdo con el que sentenció que “la democracia es el peor de los regímenes políticos posibles, exceptuados todos los demás”, pero de manera relativa, no siempre tiene que ser así.

En otras, opuestas, determinadas circunstancias (económicas, sociales, históricas,….) puede ser el peor régimen político posible, por aquello de la “demagogia” y la ausencia, en los políticos, de una auténtica visión de estado, cuando están más atentos a las próximas elecciones que a las postelecciones y a las futuras generaciones.


lunes, 21 de marzo de 2016

HISTORIA DE LAS MUJERES (3)

La mujer, en términos de NATURALEZA, está hecha para parir, para procrear. No es una persona (como el varón) que, además, puede procrear. NO. La mujer es un ser hecho para traer niños a este mundo. Niños que no serán suyos, sino del varón semental (semen-tal, porque  él es el que esparce el semen y el semen es la ÚNICA causa engendradora del niño. Hasta el XIX no se sabrá que también la mujer pone el óvulo en toda esta operación) El niño es totalmente del señor que la ha acogido en su casa.

        Pero es que la mujer, en términos de CULTURA, no es más que el objeto de una transacción económica entre su padre y su futuro señor.

        “Te doy X si te la llevas”.  No.  “Me la llevo, te la quito de encima, si me das Y”
        Es la DOTE. Llevarse a mi hija lleva incluido este premio, esta Dote. No, yo me la llevo y te quito el peso de encima si la Dote es eso + eso + eso…..

        La fórmula es: “te doy a mi hija en prenda para que engendres hijos legítimos y con ella va esta dote de tanto y tanto”.
        Tanteamos, negociamos, Yo bajo, tú subes,…. Y al final cerramos el trato, para que tú, padre, quedes feliz quitándotela de encima, porque es, más que un estorbo, una carga pesada.

        Pero él, el marido, el nuevo dueño, no da nada a cambio. No es poco que se la quite de encima al padre. Debería estarle agradecido.

        El padre tiene que entregar a su hija porque él, también, antes, había recibido la hija de otro, con su dote correspondiente.

        La compensación del padre era poder tener nietos, por lo de la herencia…

        Oiga, ¿y la muchacha?. La muchacha no cuenta para nada. Son el suegro y el yerno los que Intervienen. ¿Y quién es él?. Seguramente ella ni lo sabe. Ya se lo comunicará el padre.

        Oiga, ¿y el amor?. ¿el amor? ¿Qué amor?. ¿qué es eso del amor?. El amor es una cosa de anteayer. Como lo es la libertad para elegir o para decir sí o no. Esto son cosas de anteayer.

        ¿Conocía la Virgen María a San José y se casaron por amor?.

        La mujer, de golpe, sin comerlo ni beberlo, pasa del dominio del padre al dominio del marido, sin solución de continuidad.

        La Historia de las mujeres es la Historia de un olvido de lo dicho por el Nazareno. Es la historia de un secuestro, de una traición, de un maltrato histórico, tanto religioso como social.

        Del gran libro  de la historia, tan sólo un pequeño capítulo, apenas un paréntesis, es la historia digna de las mujeres.

        El resto, la mayor parte, es la historia de una discriminación, de una exclusión. Siempre excluida de los aledaños del poder, de cualquier tipo de poder, siempre aparcada en la cuneta.

        Políticamente, la excepción confirma la regla, una Nefertiti, una Isabel la Católica, una Reina Victoria, Pero, por lo general son consortes, acompañantes de Reyes, de Príncipes, de Zares, de emperadores….

        Económicamente, lo que hay son mercaderes, banqueros, artesanos, constructores de catedrales, capitalistas, dinero… ¿alguna mujer?.

        Socialmente. La mujer es un adorno, es la mujer florero, acompañante de, mujer-de, hija-de, amante-de.

        Religiosamente. ¿Alguna apóstola, alguna papisa, o cardenala, u obispa, o sacerdotisa?. Las monjas. El poder de las monjas, en la iglesia, es como el del gremio de las limpiadoras y cuidadoras de los lugares sagrados (y lo digo sin ánimo de molestar ni de ofender a las maravillosas y encantadoras monjitas, pero su poder decisión, en la Iglesia, es nulo).

        Moralmente. Las virtudes. ¿Cuáles son las virtudes varoniles?. Ser emprendedor, activo, valiente, fuerte, ¿Y las de las mujeres? : la pasividad, la comprensión, la paciencia, el aguante, la que lo perdona todo, la sacrificada, la que sufre en silencio, la que obedece, la discreta,…

        Industrialmente, ¿algún puesto  de dirección o de responsabilidad, en manos de mujeres. No. Ellas son las manufactureras, las hilanderas, lastrabajadoras no cualificadas, las de la limpieza de la fábrica.

        Militarmente. ¿Alguna generala, almiranta, capitana…?

        Culturalmente ¿Cuántas humanistas, poetisas, filósofas, científicas, investigadoras, descubridoras…?

        Termino esta introducción con dos citas: una griega y otra romana.

        Dice el gran Demóstenes (refiriéndose a los varones)
        “Mantengan AMANTES, para obtener placer.
        “         CONCUBINAS, para el cuidado diario de su persona.  
“          ESPOSAS para que le den hijos legítimos y para que seas fieles guardianas de sus hogares”

        Dice el gran Catón : Tan pronto como hayan empezado a ser iguales, serán superiores”


        Durante ese pequeño paréntesis, para Jesús y el primer Pablo, la mujer ni está presa, ni está excluida, ni está olvidada, ni  discriminada. La mujer no es más que el varón, pero tampoco es menos, la mujer es igual al varón, porque ambos tienen la misma categoría, la categoría de personas.


(Espero que algún día podamos seguir hablándoles de todo esto).

HISTORIA DE LAS MUJERES (2)

Después de la desilusión de cómo se trata a la mujer en la mi queridísima Atenas democrática, con mis queridísimos Sócrates, Platón y Aristóteles.
        Tras mi decepción del papel de la mujer en el mundo romano.
         Tras el bochorno de contemplar a la mujer medieval y el escándalo del lugar asignado a la mujer a lo largo de casi todo el Cristianismo; (concepción procedente de un San Agustín , (parece mentira, Aurelio Agustín, ¿Quién te ha visto y quién te ve?, ¿Cómo has sido capaz de echar de casa a tu  amantísima y enamorada Floria Emilia, quedándote, además con el hijo, fruto de vuestro amor durante tantos años?), o de San Jerónimo, con el mito del Paraíso ( mujer engañada (por torpe) y luego engañadora, (por mala) y el mito del pecado original, ella la perversa, la tentadora, la peligrosa, la culpable de que tengamos que trabajar para poder comer, culpable del dolor, del sufrimiento, de la muerte).
        Tras el no tan femenino papel de la mujer en tiempos del Renacimiento y de  la Diosa Razón (Los Derechos del hombre (léase varón) y ciudadano (no ciudadana).

        Tras todo eso, me encuentro con un paréntesis maravilloso, pero un paréntesis muy cortito, que es la consideración de la mujer en tiempos de Jesús, el galileo, el nazareno, el Cristo y en tiempos del primer Pablo.

        Toda la historia de las mujeres, antes y después de ese corto paréntesis, es la “Historia de un encierro”.

        Leo en un blog un chiste muy malo, un chiste machista, del que pido perdón por anticipado.
        “Un hombre, que va montado en su coche y que atropella a una mujer en un paso de peatones, con el semáforo en rojo para el conductor y  verde para el peatón.
        ¿Quién es el culpable del atropello?, Cuatro posibles respuestas, como los tests del teórico del carnet de conducir, ¿la Dirección General de Tráfico, El Concejal encargado de la circulación, el coche o el conductor?.
        Pues no. El culpable es LA MUJER, por no estar en la cocina, que es donde debería haber  estado”.

        Pedí perdón por anticipado y lo pido por retrasado. Pero me viene al pelo para lo que quiero decir. La Historia de la mujer es la historia de un ser encerrado”.

        “La mujer en casa y con la pata quebrada”.
        “La mujer y la sartén en la cocina están bien”
        O “que no salga la mujer a la calle sin permiso del varón” como nos dijo el cura el día que nos casamos, al leer un texto de la Biblia.

        Supongo que a ninguno de Uds. le ha extrañado esto que he dicho.

        La mujer siempre ha estado encerrada: En el CONVENTO, en la CASA, en la CÁRCEL, en la FAJA o en el CORSÉ, o en el CINTURÓN DE CASTIDAD.

        La mujer ya sea virgen (monja), esposa-madre, bruja, o presumida o sin su señor cerca. Siempre encerrada, siempre presa.



HISTORIA DE LAS MUJERES (1)

HISTORIA DE LAS MUJERES.


        Después de muchas horas de lectura y meditación sobre el papel que ha tenido, o que le han asignado o que ha desempeñado  la mujer a lo largo de la Historia.

         Después de reflexionar sobre Eva o las dos Evas  (Eva no pudo morder la manzana por la sencilla razón de que las manzanas no existían allí, en la tierra del “cazado”, condenado y “asesinado” Sadán Hussein, entre el Éufrates y el Tigres, allí donde se supone que estuvo el Paraíso terrenal. ¿Sabían Uds. que para los judíos lo que Eva cogió y lo que mordió fue un higo, una nuez o una algarroba; que para los ortodoxos lo que cogió Eva fue una naranja; que para los protestantes fue miel, o que para los musulmanes de lo que se trataba era de un vaso de vino?). ¿Cómo es posible que los artistas del Renacimiento presenten al diablo tentador en forma de  serpiente  pero con cabeza de mujer, tentando a la única mujer que existía, que era Eva?. ¿O es que hubo una primera Eva, expulsada del paraíso, que se le presenta a la 2ª Eva, la nueva compañera de Adán?.

        Después de haber reflexionado sobre la mitología griega y sobre Pandora y su dichosa Caja, La Caja de Pandora. Siempre la mujer la causante de todo el estropicio.

        ¡Prometeo, -dice Zeus- después de haber intentado engañarme con la partición del toro sacrificado y haberme tocado a mí los huesos y la piel, me has robado el fuego para dárselo a los hombres para que ellos puedan asar/cocer/cocinar la carne y así estarte eternamente agradecido. ¿No querías fuego, Prometeo, pues ¡toma fuego¡, ten este regalo, ten esta mujer bella, ten este regalo envenenado, ten esta hermosura de mujer. Hermosa, muy hermosa, pero ardiente, la cual, sobre todo en verano, cuando los varones lleguen agotados de trabajar, ella los estará esperando para practicar sexo; y ellos quedarán agotados, exhaustos, mientras que ella, siempre insaciable, siempre exigiendo más y más, se quedará preñada, y vendrán más niños, que son más bocas que llenar, y los varones tendrán que trabajar el doble, y ella nunca se encontrará sexualmente satisfecha, y querrá más, y más y más y los pobres varones……he ahí el pecado original, causado, por supuesto, por una mujer, Pandora, al abrir la dichosa caja que inundará el mundo de males.

          Mitología cristiana y mitología griega.


sábado, 19 de marzo de 2016

EL PAPEL DE LA MUJER EN EL FRANQUISMO (2)

Los regímenes fascistas consideraron una cuestión primordial la vuelta de la mujer al ámbito tradicional doméstico y la maternidad.

En Italia el discurso elaborado por el fascismo otorgaba a la mujer un papel protagonista, pero siempre en el seno de la familia, como esposa y madre, como garantía de su unidad, y al mismo tiempo de la nación.

Igualmente, en Alemania el nazismo ubicó a la mujer en el hogar.
Sin embargo, su diferencia con otros fascismos viene marcada por su perfeccionamiento y mejora de la raza, haciendo del cuerpo de la mujer una cuestión política y pública.
El cuerpo se convirtió en un símbolo de la fortaleza nacional, donde solo una mujer sana, fuerte y limpia podía mejorar la raza.

Igualmente, el proyecto político-ideológico del régimen franquista aspiraba a controlar todos los aspectos de la vida social y en especial las relaciones que se consideraban la primera entidad natural: la familia.
La familia se convertía así en la célula principal de la sociedad, la «primera sociedad» según José Antonio Primo de Rivera.
Por ese motivo había que protegerla de todo aquello que podía desestabilizarla.
El Estado franquista desplegó toda una serie de mecanismos legales para reforzar la familia patriarcal con dos objetivos básicos:
1.- Incrementar la natalidad.
2.- Excluir a la mujer del mercado laboral.
Para cumplir estos objetivos el nuevo régimen utilizó diferentes mecanismos.
El primero se basó en la ideología de la doctrina católica que avala el papel diferenciado de cada sexo en la sociedad, favoreciendo la estructura patriarcal.
Así se recupera el discurso bíblico de sometimiento de la mujer según el Génesis, extendiendo la idea de la mujer que aúna fuerza y fragilidad, sensibilidad, astucia, pureza y tentación, de forma que «cuando Dios quiso sancionar el pecado original impuso a la mujer un doble castigo: el dolor en su maternidad y la sujeción al varón, que la dominaría».

El segundo se centró en la consolidación y el apoyo incondicional desde el estado a la Sección Femenina, que creó un modelo de mujer propugnado por el programa social fascista.

Bajo el lema «mujeres para Dios, para la Patria y para el hogar» construyó un ideal femenino en torno a la esposa cristiana, decente, obediente, patriótica, sumisa, entregada a sus hijos y cuya virtud era el silencio.

Así, Isabel de Castilla y Teresa de Jesús se convirtieron en dos ejemplos a seguir.
La primera como modelo de esposa y madre ejemplar y la segunda como símbolo de obediencia y trabajo silencioso.
Esa idea se refleja en revistas propias de Sección Femenina, que señala que: “la vida de toda mujer, a pesar de cuanto ella quiera simular -o disimular- no es más que un eterno deseo de encontrar alguien a quien someterse”

. La dependencia voluntaria, la ofrenda de todos los minutos, de todos los deseos y las ilusiones, es el estado más hermoso, porque es la absorción de todos los malos gérmenes -vanidad, egoísmo, frivolidad- por el amor.

Pero al mismo tiempo, la Sección Femenina se propuso modernizar el modelo de mujer a partir de la adquisición de conocimientos técnicos que le ayudaran a mejorar su papel como eje fundamental del núcleo familiar, alimentándose de los proyectos italianos y alemanes.

Así, la Falange bajo la influencia católica, la derecha, y el fascismo europeo enmascaró su misoginia con imágenes de felicidad que exaltaban a la mujer y su papel en la sociedad.

Junto a lo anterior, desde el campo de la medicina, biología, psicología y el psicoanálisis… se legitimaba la diferencia entre los géneros, situando a la mujer en una posición inferior y subalterna.

El discurso de la medicina completaba el ideal de la maternidad limitando la feminidad a la reproducción.
Discurso iniciado por la derecha durante la Restauración y la dictadura de Primo de Rivera que se ocupará de desviar el discurso feminista moderado hacia el discurso higienista, que conlleva una «diferencia psíquica» aunque no «la inferioridad mental».

Así, debido a que biológicamente está destinada a ser madre, su psicología está determinada por este motivo, por lo que su actividad profesional debe ser entendida como una prolongación de su vocación maternal.
Así pues, estos discursos se legitiman entre sí y son tendentes a aprobar un proyecto común apoyado por un marco legislativo concreto, estableciéndose un ordenamiento jurídico en el que la capacidad jurídica de las mujeres se encontraba sujeta al varón.

Durante la Guerra Civil, el bando nacional comenzó a configurar su modelo de mujer.
Dos meses después del levantamiento del 18 de julio se suprimió la educación mixta, y en 1938 se libera a la mujer casada del taller y del trabajo, apartándola no sólo de una fuente importante de ingreso para la economía familiar, sino también de una estrategia de socialización y movilidad social.
La mujer quedó reducida al ámbito doméstico mediante una legislación patriarcal y sexista.


Así, el Fuero de los Españoles «reconoce a la familia como célula primaria, natural y fundamento de la sociedad, y al mismo tiempo como una institución moral dotada del derecho inalienable y superior a toda ley positiva»