domingo, 9 de junio de 2013

LOS SENTIMIENTOS POLÍTICOS SON INTOCABLES.


Uno de los últimos actos oficiales del Le(h)endakari Patxi López ha sido el reconocimiento público a las víctimas del terrorismo (los “muertos matados”).

Pues ni siquiera ha habido, ni de lejos, unanimidad. Otros han celebrado la memoria a otro tipo de muertos.

¡Como si los “muertos matados” fueran iguales a “los que mueren matando”.¡

La hipocresía y la poca fuerza de voluntad se niegan a traspasar ciertos límites “para no herir los sentimientos”

¿Pero no son las ideas y la razón unos criterios de actuación más fuertes que los sentimientos?

Pensemos en el terrorismo etarra, una vez más.

Inmunes, incluso alegres, por el daño causado a quienes “no piensan como ellos” y se irritan sobremanera ante el mínimo mal que se le pueda haber causado a uno de los suyos.

Se detiene a un asesino y, al momento, allí están los suyos para jalearlo, darle ánimos, aplaudirlo,…incluso entorpeciendo o agrediendo a quienes los detienen.

¿Es que el detenido es inocente por el hecho de pensar y ser como ellos?

¿Qué es el mal o la justicia para un terrorista y sus secuaces en una sociedad democrática?

Las víctimas convertidas en verdugos y culpables, por el mero hecho de estar realizando su trabajo, de empresario o de policía, o de militar en el partido político gobernante, y ellos, los asesinos, convertidos en víctimas e inocentes.

Una inversión de papeles por una convicción política, históricamente falsa y falseada, pero firmemente asumida como verdad dogmática.

¿Son iguales las víctimas de ambos bandos?.

¿Son iguales los que matan (asesinos) que los que los detienen (los policías) y que los que los juzgan (los jueces)?.

Para ellos, los “muertos matados” y los “muertos al disponerse a asesinar” son igual de “muertos”, son “sólo muertos”.

El mundo del terrorista y de sus secuaces es ajeno a la “razón” y a las “razones” y solo tienen, como criterio de actuación, el “sentimiento” y la “pasión”.

Hasta los obispos vascos hablan/predican del respeto a los sentimientos, en  materia política, para “no demonizar al adversario”.

No sé, y no me lo explico, qué será el demonio para ellos, tan propensos a demonizar a todo aquel que disienta de la moral cristiana más rancia.

Respeto no es tolerancia, como las personas (siempre respetables) no son las ideas que puedan defenderse (tolerables o intolerables).

Sólo el pluralismo y la tolerancia “de las ideas tolerables” conformarán una sociedad cultural y políticamente plural.

El político tiene en su mente el esquema mental del “monopolio y la representatividad”.

“Nosotros” = “el pueblo vasco” = “todos los vascos”. (Ahora mismo, en la campaña electoral catalana, el Sr. Mas está echándose  Cataluña a la espalda. ¡Como si los ciudadanos catalanes, con otras ideas políticas, no fueran igual de catalanes que él¡

El nacionalista monopoliza la nación. “Yo”, “nosotros”,….

El monopolista demanda, reclama, el deber de respetar los sentimientos nacionalistas, pero les hará la vida difícil y/o imposible a cualquier no nacionalista o de otro tipo de nacionalismo.

Hace unos días ha habido elecciones en el País Vasco, y yo me temía los resultados, posteriormente confirmados, “mayoría nacionalista”. Así que comiencen a resignarse los no nacionalista, porque los altos cargos, de cualquier entidad vasca, estarán copados por ellos.

Ellos conducirán el autobús del pueblo vasco en el que viajan nacionalistas y no nacionalistas, unos sonriendo y cantando, los otros resignados.

No es verdad que todos los sentimientos sean legítimos y todas las ideas tolerables, a pesar del respeto que debe tenerse con toda persona, por el simple y mero hecho de ser persona.

Nunca el odio valdrá igual que el amor, ni la venganza será igual a la benevolencia.

¿Por qué la razón no va a poder cuestionar la bondad o maldad de los sentimientos?. ¿Es que son inalterables y la razón nada podrá contra ellos?

Somos responsables de nuestros sentimientos porque ellos descansan en unas ideas que deben justificarse o no racionalmente.

¿Es que nada cuenta el peso, más objetivo, de los argumentos contra el subjetivismo de los sentimientos?.

La pertenencia a un pueblo ¿tiene más fuerza, y prima, sobre los argumentos racionales?

¿Debe predominar la apertura a otras ideas, la ciudadanía o, por el contrario, hay que  levantar barreras para preservar lo propio frente a lo ajeno?

Para un demócrata, tanto la etnia, como la religión y la moral, deben ser tenidas en cuenta, pero deben estar subordinadas a la ciudadanía.

¿No somos todos, por el hecho de ser personas, sujetos iguales de los Derechos Básicos, sin exclusión por sexo, religión, ideología……?

¿O “los nuestros sí”, pero “los otros no”?

En el mundo que nos está tocando vivir, abierto, tolerante, plural, multiétnico….el nacionalismo es un seguro de pobreza.

Yo soy más de argumentos racionales, objetivos, que de emociones sentimentales o sentimientos emocionales, subjetivos.

jueves, 6 de junio de 2013

LAS LENGUAS Y LA VIDA

Es triste que las lenguas, creadas por los hombres, en el origen de los tiempos, para comunicar y comunicarse con los demás, para abrirse a los demás, ciertos políticos las manipulen para cerrarlas sobre sí mismas y sobre los ciudadanos, convirtiéndolas en barreras empobrecedoras, en vez de en vías abiertas de comunicación que, siempre, enriquecen a sus usuarios.

Y no sólo los políticos, también los padres, contribuyen a ello, a elegir por ellos en qué lengua, en exclusiva, quieren que sus hijos sean socializados y moralizados.

Como si los padres, que los han engendrado sin el consentimiento de ellos (de sus hijos), fueran sus propietarios.

Quizá por eso, uno de los objetivos de la educación y de la enseñanza escolar sea proteger a esos hijos de la influencia de sus padres.

Si el alimento corporal entra por la boca y hay distintos tipos de alimentos, el alimento del alma es a través del idioma, de la lengua.

En la cabecera del lecho nupcial debería estar colgado, en grandes letras, el poema de Khalil Gibran.


Tus hijos no son tus hijos.

Tus hijos no son tus hijos
son hijos e hijas de la vida
deseosa de si misma.
No vienen de ti, sino a través de ti
y aunque estén contigo
no te pertenecen.

Puedes darles tu amor,
pero no tus pensamientos, pues,
ellos tienen sus propios pensamientos.
Puedes abrigar sus cuerpos,
pero no sus almas, porque ellas,
viven en la casa del mañana,
que no puedes visitar
ni siquiera en sueños.

Puedes esforzarte en ser como ellos,
pero no procures hacerlos semejantes a ti
porque la vida no retrocede,
ni se detiene en el ayer.

Tú eres el arco del cual, tus hijos
como flechas vivas son lanzados.
Deja que la inclinación
en tu mano de arquero
sea para la felicidad.

martes, 4 de junio de 2013

¿NACIONALISMO ANDALUZ?


 
(En Junio del 2.011 colgué, en este mismo blog, hasta 11 entradas, sobre el Andalucismo de Blas Infante)

¿El Partido Andalucista? Algo residual. ¿No será que el pueblo andaluz, históricamente, más que como “luchador-contra” se ha mostrado como “acogedor-de”, aprovechándose  de las posibles ventajas que los “invasores” pudieran aportar?

Al revés que Cataluña y el País Vasco, que siempre ven al otro como un ladrón que viene a robarles, dinero o identidad, Andalucía ha visto al otro como posible fuente de riqueza, modificando su identidad, en una colección de espejos o mosaico.

¿Andalucía es un cuadro de autor o un mosaico multihistórico?

¡Cuánta razón tiene Magnus Enzensberger cuando asegura que “cuanto más artificial es su origen, más precario e histérico resulta el sentimiento nacional”!

En Andalucía, de “origen artificial” nada de nada. Aquí todo ha discurrido de manera tan natural…

Son tantos los pueblos que por aquí han pasado y que han dejado su impronta, sin considerarse expoliada, sino enriquecida…

¿El último visitante? El musulmán, durante caso ocho siglos. Al-Ándalus, “el paraíso feliz”. El mito de Al-Ándalus. (Véase blogdetomasmorales).

Mientras se pasa a otros la causa y la culpa de lo mallo que nos ocurra, que siempre proviene del otro, que no es como nosotros, e inferior a nosotros,….

El nacionalismo se resiste a ser juzgado por alguien de fuera, y, como se autojuzga, podemos suponer su “juicio”.

Como si yo, no siendo vasco, no estuviera capacitado para juzgar los casi 1.000 muertos a manos de etarras o como si, no siendo alemán, no estuviera capacitado para juzgar y condenar el genocidio nazi.

Siempre será el otro, el “opresor”, el que aprieta el gatillo de la pistola que él empuña, y sólo el autóctono, con su moral, puede ser juez de lo malo que ocurra en su autonomía.

“Victimismo vocacional” a base de libreta de contabilidad de agravios, uno tras otro, y que justifica toda conducta malévola y maléfica, hacia el otro, el opresor (que pueden haber sido hasta los Reyes Católicos).

Cuanto más antiguo sea el opresor, mejor, así queda más espacio temporal en el que ir localizando agravios.

Cada vez más, un nacionalista se me muestra como un psicoterapeuta, buscando en la niñez la causa de sus infortunios actuales. En este caso, el opresor es el padre.

“La gordura excesiva, la capacidad de abandonar el tabaco, el alcoholismo, el fracaso profesional, la desdicha, el crimen, la frigidez, la lujuria, ….TODO, absolutamente TODO, cualquier cosa puede ser explicada por las desdichas sufridas por ese niño interior que todos llevamos dentro y en tiempos tan lejanos que no han dejado huella en la memoria consciente, del mismo modo que no hay infortunio vasco o catalán que sus líderes no atribuyan a las perversidades invasoras de España” – A. Muñoz Molina dixit.

Coartada sistemática, justificaciones cínicas e irresponsables que ofenden a una inteligencia clara y no contaminada.

lunes, 3 de junio de 2013

MÁS SOBRE NACIONALISMOS (Y 2)


Pero, a lo largo de la Historia, han sido muchos y muy significativos los
pensadores que han criticado duramente los nacionalismos.
Iré exponiendo sus pensamientos, sin apenas meter baza. A lo más una especie de
pegamento lingüístico, que pegue los ladrillos.

Empecemos por personalidades españolas, críticos de uno o de ambos
nacionalismos:
1.- El socialista crítico, PABLO CASTELLANOS, afirma:
         “Detrás de los nacionalismos hay una actitud un poco paleta”.
Y en otro lugar afirma:
         “Vasco o catalán, hay unos que entran en la fábrica por la puerta de
atrás, vestidos de mono y que viven en unos barrios marginales; y hay otros que
entran en la fábrica por la puerta de delante y bajándose del Cadillac.
         Yo estoy más cerca, evidentemente, del obrero vasco o del obrero catalán
o del trabajador campesino de Soria, que de la oligarquía vasca y catalana,  a
la que se le llena la boca de nacionalismo y que fue la primera que fue
colaboracionista con el régimen de Franco, cosa que la gente está olvidando”.

2.- Igualmente el catalán obligado a vivir en Madrid, por sus críticas al
President de la Generalitat y demás instituciones catalanistas, ALBERT BOADELLA,
afirma, muy tajantemente:
         “La Historia del Nacionalismo es: en Cataluña, la muerte cívica; en el
País Vasco, la muerte física”.
También afirma:
         “La democracia y el nacionalismo son cosas, en el caso de Cataluña,
incompatibles”.
Hace apenas unos minutos han dado los resultados de las elecciones catalanas.
Quizás su desarrollo, con la abstención del 50%, sea lo que afirma:
         “El nacionalismo catalán es un mundo virtual”.
Expone cuáles son, siempre, el primer paso:
         “El nacionalismo, lo primero que hace es poner un enemigo en
funcionamiento; y, en el caso del nacionalismo catalán, es España”.
         “Hay comunidades que, repentinamente, se consideran nación”.

3.- El vasco PÍO BAROJA, ya decía:
         “El carlismo se cura leyendo, y el nacionalismo viajando”.

4.- También CELA:
         “El nacionalismo se cura viajando”.

5.- El genio de Jorge Luis BORGES, como queriéndonos recordar de nuestro origen
y de que hay juicios afirmativos, negativos y dudosos, dice:
         “El nacionalismo es la manía de los primates”.
         “El nacionalismo sólo permite afirmaciones, pero como toda doctrina que
descarte la duda y la negación es una forma de fanatismo y de estupidez…”

6.- El columnista y tertuliano, al que suelo, casi a diario, leer en su blog y
escuchar en Onda Cero, ARCADI ESPADA, profesor de periodismo dice que:
         “El nacionalismo es una ideología antidemocrática. No existe el
nacionalismo democrático”.
Y, como explicitando el pensamiento de Borges,
         “El nacionalismo está basado en una idea simple: yo llegué antes que tú
y, por tanto, tengo más derechos que tú”.
Y, tras las recién pasadas elecciones catalanas, dice:
         “Ésta ha sido siempre la actitud del nacionalismo: déspota con los
débiles, sumiso con los poderosos”.
7.- Nuestro gran y clarividente filósofo ORTEGA Y GASSET afirma:
         “Los nacionalismos no son nada, sólo es una manía, un pretexto para
escapar de la necesidad de inventar algo nuevo, alguna gran empresa.
Sus métodos primitivos de acción y  el tipo de hombre que los lideran revelan
que es lo opuesto a la creación histórica”.
         Más adelante lo concreta más:
         “El nacionalista nunca es universalista (todo), sino particularista
(algunos, nosotros)… pero la esencia del particularismo es dejarse de sentirse a
sí mismo como parte y, en consecuencia, deja de compartir los sentimientos de
los demás”.

8.- Un escritor catalán, además Profesor de Economía, Ética y Ciencias Sociales
en la Universidad de Barcelona,  FÉLIX OVEJERO es un crítico contundente:
         “Cuando los nacionalistas se quedan sin argumentos, invocan el
respeto”,
         “El nacionalismo se lleva mal con la democracia”
O este pensamiento tan en crudo:
         “Desde el punto de vista intelectual, el nacionalismo no tiene ni media
torta….  es un pensamiento desvertebrado, lleno de costuras y con supuestos
absolutamente cochambrosos”.
         “Los nacionalistas apuntalan primero un hecho diferencial, para luego
construir la soberanía sobre el mismo”.
         “Cuando no existe esa identidad, se la inventan”.

9.- El recién Premio Nobel, Mario VARGAS LLOSA, anuncia que:
         “El nacionalismo, sea central o periférico, todos, son una catástrofe,
en todas sus manifestaciones”.
         Con el igualitarismo como bandera, todos iguales, el nacionalismo:
         “…. claro que es una enfermedad, un rechazo del otro, al tiempo que una
aspiración utópica a formar sociedades racial, religiosa o ideológicamente
homogéneas. Y eso ni es democrático ni es realista, porque todas las sociedades
han evolucionado y se han diversificado extraordinariamente”.

10.- Uno de nuestros más insignes filósofos y propulsor de UPyD, el partido que
lidera Rosa Díez, FERNANDO SAVATER, afirma:
         “Los nacionalismos son pugnas de poder político que nada tiene que ver
con la gente”.
Ver la cara con la que aparecen hoy en la prensa los del tripartito despeñado,
parece confirmar lo siguiente:
         “El nacionalismo, en general, atonta y es imbecilizador, aunque son
leves (como los del “alirón”) y otros son graves (los del cuchillo en la boca,
para matar)”.
         “El error de los nacionalismos es creer, y hacer creer, que lo
importante es lo que nos diferencia de los otros, el ser de aquí, la lengua que
hablamos… eso es lo progresista, cuando, lo verdaderamente progresista es lo que
nos une con los demás, no lo que nos separa”.

Mucho he escrito yo sobre que lo que nos iguala como personas es la fuente de
los derechos y las diferencias sólo tienen el derecho a no ser discriminado por
ser diferente, pero los derechos los tenemos por ser personas, iguales, todos,
varones y mujeres, del norte o del sur, hablantes de una lengua u otra,…

         “Un partido puede proponer como programa de actuación la independencia,
pero querer hacer ver que es un derecho inalienable de todo un pueblo… sería
justificar las armas”.

En cada uno de los territorios, de los que estamos hablando, son más los que no
quieren irse y prefieren quedarse como están, unidos a los ciudadanos de las
demás comunidades, que los exaltados que quieren la independencia de “todos”,
aunque la mayoría no quiera.

         “El nacionalismo siempre descarta a parte de la sociedad al dividir la
realidad nacional en propietarios y advenedizos, y pone en peligro la ejemplar
convivencia de lo diverso, que es lo que se da en la vida cotidiana”.
         “El nacionalismo es una inflamación de la nación, igual que la
apendicitis es una inflamación del apéndice”.

11.- El recién elegido diputado catalán y líder de Ciutadans, ALBERT RIVERA,
afirma:
         “El problema de España no es que un nacionalista pida el oro y el moro,
el problema es que se lo den”.

12.- El mismo FELIPE GONZÁLEZ llega a afirmar:
         “Cuando el nacionalismo tiene componentes étnicos, lingüísticos o
culturales… empieza a ser peligroso, porque empieza a ser excluyente de los
otros”.
Habrá que imponer, pues, la lengua propia, aunque haya otra común preferida por
la gente, y habrá que rotular en esa lengua, aunque el dueño no quiera, entre
otras cosas porque no es nacionalista….

12.- Uno de los más explícitos es, precisamente, un catalán, JOSEP PLA:
         “El nacionalismo es como un pedo; sólo le gusta al que se lo tira”.

13.- El columnista ANTONIO PAPELL, por su parte, reclaca:
         “El nacionalismo es particularismo devastador, egoísmo disolvente,
factor de debilitamiento democrático… al defender unos derechos colectivos, casi
siempre incompatibles con los principales derechos individuales”.

Y es que, los derechos son de las personas individuales, no de grupos o
colectividades.

14.- El vasco salmanticense, enamorado de su Bilbao natal y rectos de mi
Universidad salmantina, DON MIGUEL DE UNAMUNO dice:
         “El nacionalismo es la chifladura de exaltados, echados a perder por
indigestiones de mala historia.”
         “Petulante vanidad de un pueblo que se cree oprimido”.
15.- El siempre sorprendente BERNARD SHAW afirma que:
         “El nacionalismo es la extraña creencia de que un país es mejor que
otro, por el hecho de haber nacido allí”.

16.- ¿Cómo no? un senador del P.N.V., hoy día, del que no quiero ni poner su
nombre, es tan… que suelta esta brutalidad (menos mal que no tiene un crematorio
a mano):
         “El que no se sienta nacionalista, ni quiera a lo suyo no tiene derecho
a vivir”
(Por decencia me niego a calificar esta monstruosidad y arremeter contra este
cabestro, más ciego que un gato de escayola y más bruto que un arado).

17.- El hasta no hace tanto Presidente de Extremadura, el Sr. RODRÍGUEZ IBARRA
afirma:
         “Los dos grandes partidos (P.S.O.E, y P.P.) renunciaron a un programa
de máximos, no así los nacionalista, que no renuncian a nada,. Ahí está el telón
de Aquiles de lo que está ocurriendo”.

Y algo que vemos cada legislatura cuando el partido ganador no tiene la mayoría
(ayer mismo el P.N.V. con el Sr. Ercoreca a la cabeza):
         “Toda la identidad de los nacionalistas se transforma en euros, cuando
llega el momento de negociar los presupuestos”
         “Los nacionalistas, que firmaron un pacto constitucional, siguen
queriendo irse”.

18.- El fundador de la revista Ajoblanco, PEPE RIBAS llegará a afirmar que:
         “La decadencia de Barcelona a favor de Madrid tiene relación directa
con el nacionalismo. Surge la revolución identitaria y anula la revolución
social, una estrategia de la oligarquía catalana”

19.- El columnista de El País JAVIER PRADERA declara:
         “Deriva del nacionalismo emancipador hacia la intolerancia y la
opresión”.

20.- ¿Y cómo no, el sin par, el inconfundible caballo de Troya, siempre con su
sello particular, el ínclito J. J. BENÍTEZ
         “La lucha nacionalista es un atraso, el futuro del mundo son las
estrellas”.

21.- El gran historiador JUAN PABLO FUSSI proclama que:
         “Las identidades sólo son homogéneas en las comunidades inventadas. En
las reales existe una saludable diversidad, mal que les pese a algunos”.

22.- El filósofo GUSTAVO BUENO, un furibundo antinacionalista:
         “Los nacionalismos surgen del resentimiento”.

23.- El insigne y siempre ácido ALFONSO GUERRA, parafraseando un dicho que
siempre creí  y atribuí a Voltaire, y que parece ser que es de Tallentyre, dice
(comos siempre, sarcásticamente):
         “Daría la mitad de mi vida para que los nacionalistas pudieran defender
sus tesis, pero la otra mitad la necesito para batallar para que los
nacionalistas no consigan lo que pretenden”.

24.- Y AZNAR:
         “En 1.978 quedó claro que las nacionalidades y regiones eran el punto
de llegada y no el pistoletazo de salida en una subasta insensata para ver quién
es más nación”.

25.- El siempre claro ANTONIO GALA:
         “Los nacionalismos más exaltados son un invento de las clases medias.
Un burgués aspira  a diferenciarse en cuanto logra dinero suficiente. El
nacionalismo de izquierdas nunca es auténtico, se trata de una “contraditio in
terminis”,… (……) es una especie de corona que algunos nuevos ricos aspiran a
ceñirse porque piensan haberla merecido…(…) Los terroristas son los peores hijos
de esa burguesía, que se han salido de madre… se consideran superiores a
aquellos de quienes desean separarse.
En el fondo, los nacionalismos son movimientos propios de advenedizos, es decir,
de inseguros”.
         “….Chantaje del tendero Pujol y del padre Arzallus…. que seguirán
ordeñando la vaca…. Con tales representantes ¿querrán catalanes y vascos que los
amemos?”

26.- Un gran jurista y periodista, FRANCESC DE CARRERAS, lo tiene tan claro
como:
         “No es cierto que se tenga que ser forzosamente nacionalista, de una u
otra nación. El concepto jurídico y político de “nación” nada tiene que ver con
su concepto étnico, histórico y cultural.
Las democracias avanzadas están ya en un mundo postnacionalistas”

27.- El académico y polémico para muchos, novelista, escritor y articulista, el
del lenguaje viperino, Arturo PÉREZ REVERTE (refiriéndose a ese senador vasco,
que sí lo nombra y yo no he querido):
         “Todos somos nacionalistas de algo: la lengua, la cultura, la memoria,
la infancia, el fútbol (y más hoy, tras el 5 a 0 al Madrid –esto es mío). Pero
creo que el senador…… hablaba de otro nacionalismo: el que se envuelve en la
bandera local, el exclusivo y excluyente, el de el nosotros y ellos. El
patológico. El que manipula instintos y sentimientos para conseguir perversa
rentabilidad política. Y, por ahí, no. En ese sentido algunos no nos sentimos
nacionalistas en absoluto”
         “Mierdecillas aldeanos que, por defender la memoria propia, niegan y
ofenden la de otros”.

28.- El republicano y presidente de la república, MANUEL AZAÑA, en sus memorias,
nada menos que él, llega a decir:
         “Yo no he sido nunca lo que llaman españolista, ni patriotero. Pero
ante estas cosas me indigno. Y si esas gentes van a descuartizar España,
prefiero a Franco…”

29.- Y otro parecido, JUAN NEGRÍN:
         “No estoy haciendo la guerra contra Franco para que nos retoñe en
Barcelona un separatismo pueblerino. No hay más que una nación, España. Antes de
consentir campañas nacionalistas que nos lleven a desmembraciones, que de ningún
modo admito, sedería el paso a Franco…

30.- El socialista, TXIQUI BENEGAS:
         “El nacionalismo es una de las ideologías más peligrosas que existen.
Para mí ser nacionalista y ser culto e inteligente es incompatible”
        
31.- En penúltimo lugar el pensamiento del recién elegido President de la
Generalitat, ARTUR MAS:
         “Si tenemos la sartén por el mango, nuestras exigencias serán mayores”

Blanco y en botella. Más claro…

32.-Y quiero terminar, de los españoles, con el periodista JULIO CAMBA y su
irónica fundación de un nacionalismo en Getafe.

MÁS SOBRE NACIONALISMOS (1)



En España tenemos (unos sufren y padecen mientras otros disfrutan y gozan) tres
nacionalismos: Uno es exacerbado, violento y excluyente, otro bastante exótico,
bastante inventado y muy interesado (más que interesante) y el tercero, sí pero
no, no pero sí, ni fu ni fa, más federalista que independentista. Eso sí, todos
ombliguistas.

Y todos saben a cuáles me estoy refiriendo.
En todos ellos se defiende, más o menos intensamente, dos principios:
1.- El de la soberanía nacional (la nación como la única base legítima para el
estado).
2.- El de la nacionalidad (cada nación debe tener su propio estado; al tiempo
que las fronteras de ambos deben coincidir.

(¿El andaluz?, mejor es no sacarlo a pasear, porque si se conociera la historia,
la real (no la ocultada e inventada) de Blas Infante, “El padre de la patria
andaluza”, según consta en nuestro Estatuto de Autonomía…)

Etimológicamente “nación” viene de “nacer”. La “nación” de cada uno es donde “ha
nacido”, pero, luego, uno puede estar enamorado de su nación (y entonces tenemos
la “patria”) o no darle tanta importancia a su lugar de nacimiento, teniendo más
en cuenta el lugar donde vive.
Cuando un malagueño, un sevillano, un cordobés, un granadino,…. se encuentran
lejos de su tierra, se consideran andaluces, cuando están en Andalucía se
consideran “provincianos”.

Pero hay varias y variadas clases de “nacionalismos”. Que cada lector vaya
calificando a cada uno de nuestros nacionalismos.

1.- Nacionalismos centrípetos (o de 1ª generación) son aquellos que intentan
construir una sola nación pero cuyos habitantes están diseminados por dos o más
estados distintos, siendo, en éstos, minorías generalmente discriminadas
(Kurdos, Vascos españoles-franceses,…).

2.- Nacionalismos centrífugos (o de 2ª generación) son aquellos que intentan
separarse del estado nación del que forman parte, siendo ya comunidades
autónomas dentro de ese estado, pero que tienen características comunes (lengua,
cultura, tradición, historia,…).

3.- Nacionalismos de 3ª generación son aquellos de la 2ª generación, pero que
son intensamente reivindicativos de ser naciones y estados independientes.

4.-Nacionalismos económicos que son aquellos que proceden de ser antiguas
colonias o países económicamente dependientes y periféricos, pero que poseyendo
riquezas propias, que se encuentran en manos de países extranjeros, quieren
crear empresas propias para administrar sus propias riquezas (el petróleo en
Méjico y en Irán, el Canal de Suez egipcio, el cobre chileno,…).

5.-Nacionalismos étnicos o culturales, basados en una raza, lengua, cultura,
tradición, territorio, historia propios y diferenciados del resto.
Tanto el fascismo como el nazismo son considerados nacionalismos étnicos.

6.- Nacionalismos religiosos, cuya base es la religión pero también con
componentes étnicos (la Irlanda católica, la India hinduista, el Pakistán
islámico, la Bosnia musulmana,…).

En todos ellos está presente la sensación de pertenencia e identidad de ese
grupo, bien para sacar ventaja de esa pertenencia y distinción, bien por
sentirse amenazado por otra nación.

(NOTA. Irlanda acaba de ser “rescatada” de la bancarrota. Una de las causas de
la falsa riqueza era los pocos impuestos exigidos a las empresas que allí se
domiciliaran fiscalmente.
En el País Vasco ocurrió algo parecido (pero el País Vasco ni era ni es un
estado, cosa que si era y es Irlanda).
El P.N.V. acaba de pasar por caja de Zapatero y conseguir, para el Museo del
Chacolí y el del Carro Chillón, a cambio de apoyar los presupuestos para el
2.011, la cantidad de 37 millones de euros, justo-justo la cantidad con que la
U.E. multó a España por permitir (o no impedir) ventajas e incentivos
(“vacaciones”) fiscales a empresas allí domiciliadas.)

(No le echemos la culpa a las empresas, ellas son lo que todos sabemos).

Ninguno de estos nacionalismos se da en su pureza, sino con mezcla, más o menos
dosificadas, de varios o todos de ellos.

Los nacionalismos pueden adoptar, para conseguir sus objetivos, formas violentas
(desde el terrorismo, la amenaza, la coacción, el chantaje,…ese instinto primero
y primario, básico, primitivo, ancestral, de defender el territorio, exclusivo y
excluyente, marcándolo, como el perro al mear) o formas pacíficas, desde los
partidos  políticos que, apoyados en los votos, exigen desde más autonomía,
hasta autodeterminación e independencia.
Una de las formas reivindicativas más conocidas fue la que puso en práctica
Gandhi, la “vía de la desobediencia civil” o “no violencia activa”.

Teóricos del nacionalismo español han sido Sabino Arana, Prat de la Riva, Blas
Infante,…

Considero a los líderes nacionalistas ultras unos fanáticos ciegos, sin visión
de futuro, que si por una parte me dan pena, por otra me producen miedo, porque
son capaces de provocar incendios, con consecuencia de muertes, de lo que
debería ser una candela que mantuviese calientes a los suyos.
Me dan pena y miedo sus estrechos esquemas mentales de visionarios, que
demonizan al otro, al tiempo que blanden la espada de ángel  exterminador,
cerrando la puerta de un falso e inventado paraíso terrestre, “para que no
entren los que nos quieren mal”, cuando, en realidad, es “para que no salgan los
que quieran irse”.

domingo, 2 de junio de 2013

ROMANTICISMO NACIONALISTA.


 
Mis escarceos culturales, adolescentes, románticos, se esfumaron apenas entré en contacto, ya de joven, con la Ilustración.

La Ilustración, entronizando a la Diosa Razón Universal, aspiraba al consenso de toda la humanidad acentuando, precisamente, eso que es común a todos los hombres, la Razón, la misma Razón, las leyes Racionales.

Cada uno razonamos desde nuestra Razón, pero todos razonamos de la misma manera, desde las premisas hasta la conclusión, de manera correcta, sin falacias interpuestas.

El Romanticismo, en cambio, antiilustrado, desdeñaba la Razón y la Ciencia. Enfatizaba en aquello que separaba a los hombres: la nación, la etnia, la raza, la religión, el folklore, la tradición, las artes populares, las costumbres,….., en una palabra, lo singular, lo intransferible, lo propio y exclusivo de cada comunidad.

Estoy viendo un reportaje sobre la adhesión de España a la O.T.A.N., años 80, y cómo los nacionalismos votaron mayoritariamente NO, como si el formar parte de una Organización mundial supusiera un robo de su identidad.

Los Nacionalismos son unos románticos, sin perspectivas de futuro real a largo plazo. Miran el pasado, que consideran glorioso, y lo que quieren es recuperarlo, revivirlo y, si puede ser, imponerlo.

Rechazan, de entrada, los modelos extraños, las normas universales.

Incluso ahora mismo, en España, mientras estoy escribiendo esto, cuando los nacionalismos, haciendo de bisagras, votan a favor del Gobierno Central, me cabreo, sobre todo porque sé que, aunque cínicamente, afirmen que lo hacen “por la gobernabilidad de España”, y “como un acto de responsabilidad política”, siempre lo hacen después de un chantaje al gobierno de turno y haber pasado por caja para cobrar, en especie, el apoyo a prestar.

Ahora mismo estoy viendo el “cabreo” nacionalista porque los dos partidos nacionales, mayoritarios, se han puesto de acuerdo para reformar la Constitución y poner un techo al endeudamiento de los variados gobiernos.

Cuando ellos, con su apoyo al gobierno de turno, suman algo más del 50% de los votos de la Cámara, todo es maravilloso, todo está muy bien. Pero cuando entre los dos partidos, de acuerdo en algo, suman más del 80 % entonces echan sapos y culebras por la boca en sus declaraciones.

Mientras un Ilustrado hace un discurso racional, apoyable o rebatible pero con razones, basado en argumentos, aunque no tengan por qué ser los más firmes, un Romántico está más cerca de un predicador  que ha encandilado a las masas y éstas lo han apoyado, y como, en democracia, lo que cuenta es la cantidad de votos que uno tiene detrás….

Pero están obsesionados por imponer sus anteojeras nacionalistas a los no nacionalistas (el esperpento del Senado, con los pinganillos y traductores, supera a Valle Inclán), es como para “correrlos a gorrazos”, pues en su vida diaria se manejan con el lenguaje común, español o castellano.

¿Deben conservarse las culturas particulares?. Por supuesto que sí, son una riqueza, pero no a costa de empobrecer a los suyos no permitiéndoles acceder u obstaculizando el acceso a la cultura universal.

Yo brindo con bebidas autonómicas distintas a la mía, me encanta el pulpo autonómico, alabo y disfruto con especialidades autonómicas varias,… pero no por lo que tengan de nacionalistas, sino por su calidad.

Jamás querré imponer el baile de sevillanas o malagueñas, pero que no se me obligue a la sardana o a la muñeira.

Para consumo interno está muy bien.

La cultura general, científica, se expresa con y por la razón, mientras las peculiaridades de las culturas nacionalistas se expresan con el sentimiento, la emoción, la intuición.

La razón es un campo abierto, un terreno neutral, de encuentro, en el que pueden exponerse razones a discutir. Con el sentimiento y la emoción no ocurre esto, porque ellos habitan en otro campo.

Oponerse a los valores universales es un contrasentido. Encerrarse en los particularismos es apostar por el empobrecimiento. Despreciar y sentir cierta repugnancia por los modelos exteriores, manifestar, incluso, odio y hostilidad, por el prejuicio de considerarlo una amenaza,….

Un ilustrado no se “casa” con nadie porque se “casa” con todo el que exponga razones, a debatir, con lo universal, con lo humano, y no con sentimientos a los que, necesariamente, adherirse.

Alentar las diferencias, menospreciar las similitudes, sobrevalorar la identidad cultural,… provienen de supersticiones y prejuicios que enraízan en las tradiciones ancestrales, una vez depuradas, coloreadas, interesadamente interpretadas, vestidas de fiesta, …

¿Dónde está, aquí, la razón argumentativa que demuestre ser juicios y no prejuicios, realidades y no supersticiones?.

¿Y si una cultura se niega a reconocer la igualdad de “todos los hombres” (varones y mujeres), independiente de la raza, religión, nación, lengua,…y defiende la superioridad de uno sobre otros, con exclusión social,…. habrá, también, que defenderla?.

¿Habrá que tolerar a las culturas intolerantes?.

¿Habrá que tratar, democráticamente, a quienes tienen como un objetivo primario la destrucción de la democracia?.

¿Habrá que respetar a las culturas racistas porque “como siempre han sido así”….

No bailo este tipo de músicas.

Soy más de Kant, racional y universalista, que de Herder, sentimental, ombliguista, exclusivista.

Soy más de Ernest Cassirer que de Heidegger.

Soy más de Sartre que de Levi Straus.

NACIONALISMO CATALÁN (y 3)


 
El hecho de que CiU, por números parlamentarios, haya sido un apoyo necesario en casi todos los gobiernos de España (también el PNV, pero no tanto) la convirtieron en compañero de viaje no muy exigente, siempre pedigüeño (nunca gratis) y conseguidor de prebendas.

Pero ya no sabe uno si era por “responsabilidad política en la gobernabilidad de España” (como suelen decir) o por el consecuente chantaje, como objetivo prioritario (aunque pudiera ser que fuera por ambos).

La pregunta que siempre me surge: ¿Sería, España, un “estado de las autonomías” (17) si no hubiera sido por las dos históricas más fuertes?.

Pero ya desde el pasado tripartito fue tensándose la cuerda con propaganda interior superautolaudatoria y vomitiva contra el “centralismo de Madrid” (que es el resto de España) que “nos oprime y nos roba”.

Así que, tras el fracaso del tripartito, y durante la actual legislatura, CiU, en coalición con la Esquerra, está tirando más y más de la cuerda, con el machacón “derecho a decidir” como si no lo manifestase bien claro la Constitución que es “el pueblo español” el que decide y no una parte de él.

El nacionalismo catalán se basa en mitos, leyendas y mentiras, no en hechos históricos. Con ello lo que se consigue es “adoctrinar”, alimentando una ideología total, no se consigue “educar”.

Lo que se consigue es construir y/o falsear la realidad con tal de fundamentar una ideología (la que impedirá ver la realidad).